Las proteínas vuelven a situarse en el centro del debate científico. Aunque las recomendaciones actuales establecen una ingesta mínima de 0,8 gramos por kilogramo de peso corporal al día, algunos expertos consideran que esa cantidad podría quedarse corta cuando el objetivo ya no es únicamente evitar deficiencias nutricionales, sino favorecer un envejecimiento saludable, mantener la masa muscular y mejorar la salud metabólica. Un reciente artículo de investigadores de la Universidad de Cambridge plantea precisamente esa cuestión. Sus autores sostienen que las recomendaciones oficiales de salud pública podrían estar desactualizadas porque fueron diseñadas para prevenir enfermedades, no para optimizar la salud y la longevidad. Según los estudios analizados, la ingesta proteica podría incrementarse hasta 1 gramo por libra de peso corporal (aproximadamente 2,2 g/kg al día) en determinadas circunstancias. ¿Nos quedamos cortos de proteínas? La ingesta diaria de proteínas recomendada de 0,8 g/kg fue establecida para evitar la deficiencia de proteínas. Sin embargo, desde la autoría de la investigación apuntan a que no necesariamente optimiza la salud muscular, el envejecimiento saludable o la resistencia cardiometabólica. Coinciden en remarcar que aunque las recomendaciones generales constituyen un buen punto de partida, no responden a las necesidades individuales de cada persona. La edad, el nivel de actividad física, el estado de salud o los objetivos personales modifican la cantidad de proteínas que cada persona puede necesitar. Quiénes deberían aumentar la ingesta de proteínas No existe una recomendación universal válida para toda la población, las necesidades deben individualizarse. Aun así, existen varios grupos que podrían beneficiarse de una mayor ingesta proteica: Personas mayores de 40 años. Pacientes que utilizan medicamentos agonistas del GLP-1, usualmente son aquellos que padecen diabetes tipo 2, sobrepeso u obesidad o mayor riesgo cardiovascular. Personas que buscan perder peso. Pacientes con obesidad u otras enfermedades cardiometabólicas. Ejemplos de esta diversidad: un deportista adolescente, una mujer menopáusica tratada con un agonista del GLP-1 y un hombre mayor con dificultades para ingerir suficientes calorías. Son tres tipos de personas muy diferentes y, por tanto, con recomendaciones de proteínas completamente distintas. Por eso no existe una recomendación única que sirva para todo el mundo. De todas maneras, si hubiera que estimar una cantidad más o menos general para un rendimiento óptimo del cuerpo de un adulto sano, hablaríamos de un consumo de entre 1,2 y 1,6 g/kg diarios, que ajustado al nivel de actividad física, resultaría más eficaz para conseguirlo. Es decir, para preservar la masa muscular, favorecer la saciedad, mantener la salud metabólica y conservar la función física. Dieta con proteínas y sin suplementos ¿es posible? Sí, siempre que la dieta esté bien planificad
Las recomendaciones actuales de ingesta de proteínas podrían quedarse cortas si lo que se busca va más allá del rendimiento en el gimnasio, para alcanzar así otros estándares de vida sana, como por ejemplo una mayor longevidad
Las proteínas vuelven a situarse en el centro del debate científico. Aunque las recomendaciones actuales establecen una ingesta mínima de 0,8 gramos por kilogramo de peso corporal al día, algunos expertos consideran que esa cantidad podría quedarse corta cuando el objetivo ya no es únicamente evitar deficiencias nutricionales, sino favorecer un envejecimiento saludable, mantener la masa muscular y mejorar la salud metabólica.Un reciente artículo de investigadores de la Universidad de Cambridge plantea precisamente esa cuestión. Sus autores sostienen que las recomendaciones oficiales de salud pública podrían estar desactualizadas porque fueron diseñadas para prevenir enfermedades, no para optimizar la salud y la longevidad. Según los estudios analizados, la ingesta proteica podría incrementarse hasta 1 gramo por libra de peso corporal (aproximadamente 2,2 g/kg al día) en determinadas circunstancias.¿Nos quedamos cortos de proteínas?La ingesta diaria de proteínas recomendada de 0,8 g/kg fue establecida para evitar la deficiencia de proteínas. Sin embargo, desde la autoría de la investigación apuntan a que no necesariamente optimiza la salud muscular, el envejecimiento saludable o la resistencia cardiometabólica.Coinciden en remarcar que aunque las recomendaciones generales constituyen un buen punto de partida, no responden a las necesidades individuales de cada persona. La edad, el nivel de actividad física, el estado de salud o los objetivos personales modifican la cantidad de proteínas que cada persona puede necesitar.Quiénes deberían aumentar la ingesta de proteínasNo existe una recomendación universal válida para toda la población, las necesidades deben individualizarse. Aun así, existen varios grupos que podrían beneficiarse de una mayor ingesta proteica: Personas mayores de 40 años. Pacientes que utilizan medicamentos agonistas del GLP-1, usualmente son aquellos que padecen diabetes tipo 2, sobrepeso u obesidad o mayor riesgo cardiovascular. Personas que buscan perder peso. Pacientes con obesidad u otras enfermedades cardiometabólicas.Ejemplos de esta diversidad: un deportista adolescente, una mujer menopáusica tratada con un agonista del GLP-1 y un hombre mayor con dificultades para ingerir suficientes calorías. Son tres tipos de personas muy diferentes y, por tanto, con recomendaciones de proteínas completamente distintas. Por eso no existe una recomendación única que sirva para todo el mundo.De todas maneras, si hubiera que estimar una cantidad más o menos general para un rendimiento óptimo del cuerpo de un adulto sano, hablaríamos de un consumo de entre 1,2 y 1,6 g/kg diarios, que ajustado al nivel de actividad física, resultaría más eficaz para conseguirlo. Es decir, para preservar la masa muscular, favorecer la saciedad, mantener la salud metabólica y conservar la función física.Dieta con proteínas y sin suplementos ¿es posible?Sí, siempre que la dieta esté bien planificada. La comunid
