José Mourinho empezará el 22 de agosto la temporada con el Real Madrid. Antes tiene que jugar contra el Deportivo de La Coruña y después con el Schalke, para tener al equipo listo. El portugués llega para cambiar la mentalidad del equipo blanco, como hizo en su primera etapa. En ella también tuvo un enfrentamiento con Iker Casillas, entonces capitán, figura del equipo y casi un emblema de España.. Un vestuario consentido. Florentino Pérez le pidió a Mourinho que pusiera orden en el vestuario, y el técnico portugués no tardó en comprender por qué esa petición tenía sentido. Las tres primeras conversaciones que mantuvo con Iker Casillas le dieron pistas suficientes, según cuenta en el documental de Netflix. En cada una de ellas, el portero llegaba con una demanda diferente, siempre al margen de cualquier cuestión deportiva. «Las tres primeras veces que hablé con Iker Casillas, el capitán, lo primero que me dijo fue: ‘Vengo a pedir más vacaciones para los jugadores de la Selección'», recordó Mourinho. En la segunda, el portero argumentó razones de circulación para pedir un cambio de horario. «La segunda vez que habló conmigo me pidió que retrasara los entrenamientos una hora porque, a la hora que yo quería entrenar, había mucho tráfico en Madrid», explicó el técnico. Y en la tercera, Casillas fue más allá y propuso suprimir las concentraciones previas a los partidos. «La tercera vez que hablamos me dijo: ‘No queremos ir al hotel. Preferimos vernos el día de partido e ir directamente al estadio a jugar'», desveló Mourinho. La conclusión fue rápida. «En poco tiempo me di cuenta de que estaban consentidos», sentenció.. El documental. Netflix estrenó hoy, 11 de agosto, una docuserie de tres capítulos sobre Mourinho, con Casillas entre los entrevistados, justo en el momento en que el técnico regresa al banquillo blanco. El propio porterodescribió su relación con el entrenador como «muy fría» en el documental. No es la primera vez que Casillas da señales de que el retorno de Mourinho le genera algo parecido a la ironía. En abril de 2026, cuando los rumores del regreso se intensificaron, publicó tres emojis de palomitas en X. También en el documental de Movistar «Colgar las Alas» había revelado que en agosto de 2011 él y sus compañeros decidieron no jugar como forma de protesta, y que tras aquello «se dijeron cosas que ninguno de los dos tomó bien».. El nuevo orden en Valdebebas. Mourinho ya ha empezado a dejar claro que esta vez no habrá margen para la negociación sobre horarios ni para costumbres adquiridas. Los jugadores deben presentarse en la ciudad deportiva una hora antes del inicio de cada sesión. La recuperación de lesiones también queda centralizada allí: mañana y tarde, sin tratamientos externos ni desplazamientos a especialistas ajenos al club. La alimentación dejó de ser una elección personal porque el nutricionista pasa a diseñar los menús de desayuno y merienda de forma cerrada y pautada.. Hay una medida que Mourinho ya puso en marcha desde el principio y que dice mucho sobre la clase de convivencia que quiere construir: todos los jugadores y miembros del cuerpo técnico deben quedarse juntos tras cada entrenamiento para comer en Valdebebas. Para ejecutar ese modelo de disciplina y cohesión, el técnico se apoyó en perfiles como Sami Khedira, uno de sus hombres de máxima confianza en el nuevo cuerpo técnico, donde el control del vestuario es innegociable. El Real Madrid que arranca el 22 de agosto tiene un técnico que ya sabe exactamente lo que se encontró la primera vez que cruzó esa puerta, y que esta vez llega con las reglas escritas de antemano.
El entrenador del Real Madrid ha recordado en el documental de Netflix cómo fue su relación con el entonces portero y capitán
José Mourinho empezará el 22 de agosto la temporada con el Real Madrid. Antes tiene que jugar contra el Deportivo de La Coruña y después con el Schalke, para tener al equipo listo. El portugués llega para cambiar la mentalidad del equipo blanco, como hizo en su primera etapa. En ella también tuvo un enfrentamiento con Iker Casillas, entonces capitán, figura del equipo y casi un emblema de España.. Un vestuario consentido. Florentino Pérez le pidió a Mourinho que pusiera orden en el vestuario, y el técnico portugués no tardó en comprender por qué esa petición tenía sentido. Las tres primeras conversaciones que mantuvo con Iker Casillas le dieron pistas suficientes, según cuenta en el documental de Netflix. En cada una de ellas, el portero llegaba con una demanda diferente, siempre al margen de cualquier cuestión deportiva. «Las tres primeras veces que hablé con Iker Casillas, el capitán, lo primero que me dijo fue: ‘Vengo a pedir más vacaciones para los jugadores de la Selección'», recordó Mourinho. En la segunda, el portero argumentó razones de circulación para pedir un cambio de horario. «La segunda vez que habló conmigo me pidió que retrasara los entrenamientos una hora porque, a la hora que yo quería entrenar, había mucho tráfico en Madrid», explicó el técnico. Y en la tercera, Casillas fue más allá y propuso suprimir las concentraciones previas a los partidos. «La tercera vez que hablamos me dijo: ‘No queremos ir al hotel. Preferimos vernos el día de partido e ir directamente al estadio a jugar'», desveló Mourinho. La conclusión fue rápida. «En poco tiempo me di cuenta de que estaban consentidos», sentenció.. El documental. Netflix estrenó hoy, 11 de agosto, una docuserie de tres capítulos sobre Mourinho, con Casillas entre los entrevistados, justo en el momento en que el técnico regresa al banquillo blanco. El propio porterodescribió su relación con el entrenador como «muy fría» en el documental. No es la primera vez que Casillas da señales de que el retorno de Mourinho le genera algo parecido a la ironía. En abril de 2026, cuando los rumores del regreso se intensificaron, publicó tres emojis de palomitas en X. También en el documental de Movistar «Colgar las Alas» había revelado que en agosto de 2011 él y sus compañeros decidieron no jugar como forma de protesta, y que tras aquello «se dijeron cosas que ninguno de los dos tomó bien».. El nuevo orden en Valdebebas. Mourinho ya ha empezado a dejar claro que esta vez no habrá margen para la negociación sobre horarios ni para costumbres adquiridas. Los jugadores deben presentarse en la ciudad deportiva una hora antes del inicio de cada sesión. La recuperación de lesiones también queda centralizada allí: mañana y tarde, sin tratamientos externos ni desplazamientos a especialistas ajenos al club. La alimentación dejó de ser una elección personal porque el nutricionista pasa a diseñar los menús de desayuno y merienda de forma cerrada y pautada.. Hay una medida que Mourinho ya puso en marcha desde el principio y que dice mucho sobre la clase de convivencia que quiere construir: todos los jugadores y miembros del cuerpo técnico deben quedarse juntos tras cada entrenamiento para comer en Valdebebas. Para ejecutar ese modelo de disciplina y cohesión, el técnico se apoyó en perfiles como Sami Khedira, uno de sus hombres de máxima confianza en el nuevo cuerpo técnico, donde el control del vestuario es innegociable. El Real Madrid que arranca el 22 de agosto tiene un técnico que ya sabe exactamente lo que se encontró la primera vez que cruzó esa puerta, y que esta vez llega con las reglas escritas de antemano.
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