Con gritos, aplausos y alguna lágrima de emoción, así vivió España su primer eclipse del siglo, que oscureció una enorme franja de la Península ―de Galicia a la Comunidad Valenciana para desaparecer en el mar tras pasar por Baleares— sobre las 20.30 de la tarde. A esa hora, cuando el falso atardecer ya había teñido de plateado la atmósfera y la temperatura tórrida de mediados de agosto había bajado unos cuantos grados, llegó la imagen que todos estaban esperando: la Luna cubrió completamente el Sol y los miles de españoles y turistas que se habían concentrado para ver el fenómeno astronómico celebraron la escena en playas, huertas, miradores oficiales, campos de fútbol, castillos medievales y páramos.. Seguir leyendo
Con gritos, aplausos y alguna lágrima de emoción, así vivió España su primer eclipse del siglo, que oscureció una enorme franja de la Península ―de Galicia a la Comunidad Valenciana para desaparecer en el mar tras pasar por Baleares— sobre las 20.30 de la tarde. A esa hora, cuando el falso atardecer ya había teñido de plateado la atmósfera y la temperatura tórrida de mediados de agosto había bajado unos cuantos grados, llegó la imagen que todos estaban esperando: la Luna cubrió completamente el Sol y los miles de españoles y turistas que se habían concentrado para ver el fenómeno astronómico celebraron la escena en playas, huertas, miradores oficiales, campos de fútbol, castillos medievales y páramos.. Seguir leyendo
Desde playas, huertas, miradores oficiales, campos de fútbol, castillos medievales y páramos, España ha celebrado el primer eclipse total en cruzar la Península en más de un siglo
