Una multitud de personas, y entre ellos millones de españoles, están pendientes hoy del eclipse solar, que se prevé pueda contemplarse desde numerosos lugares de nuestro país en torno a las 20:30 horas. Como la información al respecto inunda las redes sociales y todos los medios de comunicación dan información exhaustiva al respecto, nos limitamos a recordar el uso de los medios de protección de la vista para evitar lesiones. Mañana habrá ocasión de comentarlo si el tiempo no lo impide; mientras, salvo cambios de última hora, el señor Sánchez interrumpirá su estancia veraniega en La Mareta, Lanzarote, para desplazarse al Observatorio Astronómico de Yebes en Guadalajara a disfrutar de una visión muy privilegiada del mismo. Será la única interrupción del eclipse informativo que viene practicando desde que hizo una fugaz visita a Ceuta para desde allí trasladarse a La Mareta. Dedicándose a bucear y aconsejar canciones y lecturas diversas, lo que no parece lo más apropiado ante el caos generado por la masiva invasión de inmigrantes ilegales a Ceuta. Ya conocemos algunas de las graves consecuencias de lo sucedido, que en la UE lideran Italia y Dinamarca en representación de 22 Estados, lamentando lo sucedido como consecuencia del «efecto llamada» de una regularización masiva de inmigrantes ilegales efectuada por Sánchez. Quien se ha centrado en Giorgia Meloni como antagonista en esta batalla política y diplomática como contrapunto a la suya tan «progresista». Olvidando que la PM danesa Mette Frederiksen no es «ultraderechista», sino socialdemócrata, como presuntamente es él, firmando con su colega italiana una carta vinculando de manera muy explícita la inmigración ilegal con la delincuencia. «Nadie puede negar los efectos negativos de la inmigración ilegal sobre nuestras sociedades», citando entre esos efectos «el aumento de la criminalidad» y «la presión sobre los servicios públicos», entre otros. Queda claro que de ese «nadie», cuando menos hay una excepción llamada Pedro Sánchez, cuya política migratoria de puertas abiertas, «casualmente», es la que su amigo Soros promueve con su muy bien financiada «Open Arms» (Brazos Abiertos). En su carta hecha pública en las redes, ambas recuerdan que son las dos únicas mujeres al frente de los 27 países de la UE y que mantienen notables diferencias políticas, pero que les une su decidida convicción de la necesidad de una política migratoria muy firme contra la inmigración ilegal. Una iniciativa que concretan con su promoción de centros de deportación fuera de la UE. En su misiva, ambas gobernantes reivindican nuestro patrimonio cultural e histórico, afirmando que «los que llegan deben respetar nuestros valores, no intentando imponernos los suyos»: «Estamos orgullosas del patrimonio cultural cristiano de Europa y queremos protegerlo». Más claro, agua.
En su misiva, Meloni y Frederiksen reivindican nuestro patrimonio cultural e histórico, afirmando que «los que llegan deben respetar nuestros valores, no intentando imponernos los suyos»
Una multitud de personas, y entre ellos millones de españoles, están pendientes hoy del eclipse solar, que se prevé pueda contemplarse desde numerosos lugares de nuestro país en torno a las 20:30 horas. Como la información al respecto inunda las redes sociales y todos los medios de comunicación dan información exhaustiva al respecto, nos limitamos a recordar el uso de los medios de protección de la vista para evitar lesiones. Mañana habrá ocasión de comentarlo si el tiempo no lo impide; mientras, salvo cambios de última hora, el señor Sánchez interrumpirá su estancia veraniega en La Mareta, Lanzarote, para desplazarse al Observatorio Astronómico de Yebes en Guadalajara a disfrutar de una visión muy privilegiada del mismo. Será la única interrupción del eclipse informativo que viene practicando desde que hizo una fugaz visita a Ceuta para desde allí trasladarse a La Mareta. Dedicándose a bucear y aconsejar canciones y lecturas diversas, lo que no parece lo más apropiado ante el caos generado por la masiva invasión de inmigrantes ilegales a Ceuta. Ya conocemos algunas de las graves consecuencias de lo sucedido, que en la UE lideran Italia y Dinamarca en representación de 22 Estados, lamentando lo sucedido como consecuencia del «efecto llamada» de una regularización masiva de inmigrantes ilegales efectuada por Sánchez. Quien se ha centrado en Giorgia Meloni como antagonista en esta batalla política y diplomática como contrapunto a la suya tan «progresista». Olvidando que la PM danesa Mette Frederiksen no es «ultraderechista», sino socialdemócrata, como presuntamente es él, firmando con su colega italiana una carta vinculando de manera muy explícita la inmigración ilegal con la delincuencia. «Nadie puede negar los efectos negativos de la inmigración ilegal sobre nuestras sociedades», citando entre esos efectos «el aumento de la criminalidad» y «la presión sobre los servicios públicos», entre otros. Queda claro que de ese «nadie», cuando menos hay una excepción llamada Pedro Sánchez, cuya política migratoria de puertas abiertas, «casualmente», es la que su amigo Soros promueve con su muy bien financiada «Open Arms» (Brazos Abiertos). En su carta hecha pública en las redes, ambas recuerdan que son las dos únicas mujeres al frente de los 27 países de la UE y que mantienen notables diferencias políticas, pero que les une su decidida convicción de la necesidad de una política migratoria muy firme contra la inmigración ilegal. Una iniciativa que concretan con su promoción de centros de deportación fuera de la UE. En su misiva, ambas gobernantes reivindican nuestro patrimonio cultural e histórico, afirmando que «los que llegan deben respetar nuestros valores, no intentando imponernos los suyos»: «Estamos orgullosas del patrimonio cultural cristiano de Europa y queremos protegerlo». Más claro, agua.
