El cliente recibió la indicación de que la aprobación del crédito estaba condicionada a la adquisición de productos adicionales
El acceso a la vivienda mediante un préstamo bancario suele convertirse en un proceso complejo en el que los clientes se ven expuestos a diversas exigencias por parte de las entidades. En este contexto, el creador de contenido Carles Tamayo (@tamayostuff) decidió documentar su experiencia tras acudir a una oficina para financiar la compra de un inmueble en el programa Futuro Imperfecto.. Durante las primeras negociaciones con la sucursal, la persona encargada de gestionar el expediente le comunicó que la concesión del crédito estaba supeditada a la contratación obligatoria de un paquete de productos adicionales. «Te damos la hipoteca con la condición que pilles varios productos, entre los cuales está una alarma que yo a priori no quería para nada», explica sobre las condiciones planteadas de inicio para poder cerrar la operación.. Al regresar a su domicilio y consultar la normativa aplicable publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el afectado comprobó que la regulación vigente prohíbe de forma expresa que las entidades bancarias obliguen a los clientes a contratar productos vinculados como requisito indispensable para la concesión del crédito. Posteriormente, tras revisar con detenimiento el texto del borrador entregado por la entidad, observó que el propio documento especificaba que la contratación de dichos servicios tenía carácter opcional.. Enfrentamiento en la sucursal con cámara oculta. Con esa información, el protagonista decidió regresar a la oficina del banco portando una cámara oculta para confrontar las exigencias expresadas verbalmente. Durante la conversación sostenida en el establecimiento, expuso que la Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario impide supeditar el crédito a dichos extras, a lo que el trabajador de la entidad reaccionó argumentando la habitualidad de esta práctica: «Nosotros lo hacemos siempre» y añadiendo que se aplicaba al «100% de todas sus hipotecas».. Al negarse a la contratación del servicio de alarma por considerarlo innecesario, el cliente percibió una advertencia sobre la viabilidad de la operación. Según se escucha en la grabación, el representante bancario argumentó que el rechazo afectaba al «seguimiento de contratación de productos» y que la falta de acuerdo comercial derivaría en no formalizar la firma.. Advertencia sobre el sobrecoste en las cuotas. Ante los argumentos legales planteados por el solicitante, el empleado de la oficina bancaria llegó a recriminarle su postura alegando que era él quien intentaba aprovechar un resquicio en el proceso, afirmando en la conversación: «Aquí estás tú estafando al banco». Finalmente, la postura de la sucursal derivó en admitir de forma matizada que la normativa impide imponer estas ventas, aunque intentó justificar su inclusión mediante pactos comerciales paralelos.. El creador del contenido advierte sobre el desconocimiento generalizado de los usuarios ante este tipo de situaciones en la comercialización de préstamos. Según sus cálculos, la adición de estos servicios vinculados incrementaba de manera considerable el coste final: «cuando empezaba a sumar productos, luego me salía que la hipoteca valía prácticamente el doble de lo que tenía que pagar». Por ello, insiste en la necesidad de revisar exhaustivamente las cláusulas escritas y desconfiar cuando las explicaciones verbales en la oficina contradigan lo establecido en el contrato formal.
El acceso a la vivienda mediante un préstamo bancario suele convertirse en un proceso complejo en el que los clientes se ven expuestos a diversas exigencias por parte de las entidades. En este contexto, el creador de contenido Carles Tamayo (@tamayostuff) decidió documentar su experiencia tras acudir a una oficina para financiar la compra de un inmueble en un episodio de 2025 del programa Futuro Imperfecto.. Durante las primeras negociaciones con la sucursal, la persona encargada de gestionar el expediente le comunicó que la concesión del crédito estaba supeditada a la contratación obligatoria de un paquete de productos adicionales. «Te damos la hipoteca con la condición que pilles varios productos, entre los cuales está una alarma que yo a priori no quería para nada», explica sobre las condiciones planteadas de inicio para poder cerrar la operación.. Al regresar a su domicilio y consultar la normativa aplicable publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), el afectado comprobó que la regulación vigente prohíbe de forma expresa que las entidades bancarias obliguen a los clientes a contratar productos vinculados como requisito indispensable para la concesión del crédito. Posteriormente, tras revisar con detenimiento el texto del borrador entregado por la entidad, observó que el propio documento especificaba que la contratación de dichos servicios tenía carácter opcional.. Enfrentamiento en la sucursal con cámara oculta. Con esa información, el protagonista decidió regresar a la oficina del banco portando una cámara oculta para confrontar las exigencias expresadas verbalmente. Durante la conversación sostenida en el establecimiento, expuso que la Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario impide supeditar el crédito a dichos extras, a lo que el trabajador de la entidad reaccionó argumentando la habitualidad de esta práctica: «Nosotros lo hacemos siempre» y añadiendo que se aplicaba al «100% de todas sus hipotecas».. Al negarse a la contratación del servicio de alarma por considerarlo innecesario, el cliente percibió una advertencia sobre la viabilidad de la operación. Según se escucha en la grabación, el representante bancario argumentó que el rechazo afectaba al «seguimiento de contratación de productos» y que la falta de acuerdo comercial derivaría en no formalizar la firma.. Advertencia sobre el sobrecoste en las cuotas. Ante los argumentos legales planteados por el solicitante, el empleado de la oficina bancaria llegó a recriminarle su postura alegando que era él quien intentaba aprovechar un resquicio en el proceso, afirmando en la conversación: «Aquí estás tú estafando al banco». Finalmente, la postura de la sucursal derivó en admitir de forma matizada que la normativa impide imponer estas ventas, aunque intentó justificar su inclusión mediante pactos comerciales paralelos.. El creador del contenido advierte sobre el desconocimiento generalizado de los usuarios ante este tipo de situaciones en la comercialización de préstamos. Según sus cálculos, la adición de estos servicios vinculados incrementaba de manera considerable el coste final: «cuando empezaba a sumar productos, luego me salía que la hipoteca valía prácticamente el doble de lo que tenía que pagar». Por ello, insiste en la necesidad de revisar exhaustivamente las cláusulas escritas y desconfiar cuando las explicaciones verbales en la oficina contradigan lo establecido en el contrato formal.
