En España se practican más de 200.000 intervenciones de cirugía estética cada año, de acuerdo con los datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) que ha recogido Antena 3 Noticias. Los especialistas consultados por la cadena aseguran que la cifra sigue aumentando. La sociedad científica, por su parte, pide un marco legal que proteja mejor a los pacientes, sobre todo frente a la presión estética que sufren las mujeres jóvenes.
Según el doctor Oriol Bermejo, miembro de SECPRE, las operaciones han aumentado entre un 30% y un 50% respecto a los últimos datos oficiales. Se trata de una estimación del propio especialista, que habla de una demanda en ascenso: “El ritmo de operaciones no ha parado de crecer. Es un negocio en auge”, afirma en unas declaraciones recogidas por Antena 3 Noticias.
Las mujeres suponen el 85% de las personas que se operan, aunque, según la información de la cadena, también crece la proporción de hombres y de pacientes cercanos a la mayoría de edad. La mayor parte de quienes quieren cambiar algún rasgo de su físico tiene entre treinta y cuarenta años, pero a las consultas también llegan veinteañeros y menores.
Las operaciones con más demanda
Entre las intervenciones más solicitadas están el aumento de pecho, la rinoplastia, la blefaroplastia, es decir, la cirugía de los párpados, y la liposucción. Las mujeres se someten sobre todo a aumentos mamarios y a la eliminación de grasa abdominal. Entre los hombres, según el mismo medio, lo más habitual es la reducción de pecho por ginecomastia y las operaciones de párpados y de nariz.
“Quieren verse mejor pero que no se note”, explica el cirujano maxilofacial Samuel Elías, citado por Antena 3 Noticias. Este deseo de cambios discretos coincide con la influencia de las imágenes que circulan en las redes sociales. Los profesionales que aparecen en la información recomiendan no dejarse llevar por esos modelos y pensarlo bien antes de decidirse a pasar por una intervención.
Las intervenciones en menores de edad representan alrededor del 2% del total. Según Antena 3 Noticias, la mayoría de ellas tiene una finalidad funcional, como la corrección de las orejas en soplillo, aunque la cadena también informa de que aumentan las operaciones con fines estéticos entre los adolescentes.
Alertas sobre los tratamientos no quirúrgicos
La demanda también crece en los tratamientos sin cirugía, como el bótox o el ácido hialurónico. La Sociedad Española de Medicina Estética ha puesto en marcha la campaña “Tu cara ya no me suena” para advertir de los riesgos de abusar de estas técnicas. En este campo, Antena 3 Noticias indica que el 65% de los tratamientos los aplican profesionales sin la titulación adecuada y que el 20% se lleva a cabo en centros no autorizados.
En cuanto a la regulación, la cadena señala que la llamada ley Sara, impulsada por el Ministerio de Sanidad tras la muerte de Sara Gómez, sigue paralizada. Según esa misma información, si se aprobara, solo los médicos especializados podrían realizar estas intervenciones, se exigirían protocolos de evaluación previa y se reforzarían las condiciones sanitarias de los centros.
SECPRE también insiste en la necesidad de más garantías, según recoge Antena 3 Noticias: “La presión estética es brutal, especialmente sobre las mujeres jóvenes. Es necesario un marco legal que ponga límites claros y proteja al paciente”.
En España se practican más de 200.000 intervenciones de cirugía estética cada año, de acuerdo con los datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) que ha recogido Antena 3 Noticias. Los especialistas consultados por la cadena aseguran que la cifra sigue aumentando. La sociedad científica, por su parte, pide un marco legal que proteja mejor a los pacientes, sobre todo frente a la presión estética que sufren las mujeres jóvenes.. Según el doctor Oriol Bermejo, miembro de SECPRE, las operaciones han aumentado entre un 30% y un 50% respecto a los últimos datos oficiales. Se trata de una estimación del propio especialista, que habla de una demanda en ascenso: “El ritmo de operaciones no ha parado de crecer. Es un negocio en auge”, afirma en unas declaraciones recogidas por Antena 3 Noticias.. Las mujeres suponen el 85% de las personas que se operan, aunque, según la información de la cadena, también crece la proporción de hombres y de pacientes cercanos a la mayoría de edad. La mayor parte de quienes quieren cambiar algún rasgo de su físico tiene entre treinta y cuarenta años, pero a las consultas también llegan veinteañeros y menores.. Las operaciones con más demanda. Entre las intervenciones más solicitadas están el aumento de pecho, la rinoplastia, la blefaroplastia, es decir, la cirugía de los párpados, y la liposucción. Las mujeres se someten sobre todo a aumentos mamarios y a la eliminación de grasa abdominal. Entre los hombres, según el mismo medio, lo más habitual es la reducción de pecho por ginecomastia y las operaciones de párpados y de nariz.. “Quieren verse mejor pero que no se note”, explica el cirujano maxilofacial Samuel Elías, citado por Antena 3 Noticias. Este deseo de cambios discretos coincide con la influencia de las imágenes que circulan en las redes sociales. Los profesionales que aparecen en la información recomiendan no dejarse llevar por esos modelos y pensarlo bien antes de decidirse a pasar por una intervención.. Las intervenciones en menores de edad representan alrededor del 2% del total. Según Antena 3 Noticias, la mayoría de ellas tiene una finalidad funcional, como la corrección de las orejas en soplillo, aunque la cadena también informa de que aumentan las operaciones con fines estéticos entre los adolescentes.. Alertas sobre los tratamientos no quirúrgicos. La demanda también crece en los tratamientos sin cirugía, como el bótox o el ácido hialurónico. La Sociedad Española de Medicina Estética ha puesto en marcha la campaña “Tu cara ya no me suena” para advertir de los riesgos de abusar de estas técnicas. En este campo, Antena 3 Noticias indica que el 65% de los tratamientos los aplican profesionales sin la titulación adecuada y que el 20% se lleva a cabo en centros no autorizados.. En cuanto a la regulación, la cadena señala que la llamada ley Sara, impulsada por el Ministerio de Sanidad tras la muerte de Sara Gómez, sigue paralizada. Según esa misma información, si se aprobara, solo los médicos especializados podrían realizar estas intervenciones, se exigirían protocolos de evaluación previa y se reforzarían las condiciones sanitarias de los centros.. SECPRE también insiste en la necesidad de más garantías, según recoge Antena 3 Noticias: “La presión estética es brutal, especialmente sobre las mujeres jóvenes. Es necesario un marco legal que ponga límites claros y proteja al paciente”.
Según las fuentes, el 85% de los pacientes son mujeres y los menores rondan el 2%
En España se practican más de 200.000 intervenciones de cirugía estética cada año, de acuerdo con los datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) que ha recogido Antena 3 Noticias. Los especialistas consultados por la cadena aseguran que la cifra sigue aumentando. La sociedad científica, por su parte, pide un marco legal que proteja mejor a los pacientes, sobre todo frente a la presión estética que sufren las mujeres jóvenes.. Según el doctor Oriol Bermejo, miembro de SECPRE, las operaciones han aumentado entre un 30% y un 50% respecto a los últimos datos oficiales. Se trata de una estimación del propio especialista, que habla de una demanda en ascenso: “El ritmo de operaciones no ha parado de crecer. Es un negocio en auge”, afirma en unas declaraciones recogidas por Antena 3 Noticias.. Las mujeres suponen el 85% de las personas que se operan, aunque, según la información de la cadena, también crece la proporción de hombres y de pacientes cercanos a la mayoría de edad. La mayor parte de quienes quieren cambiar algún rasgo de su físico tiene entre treinta y cuarenta años, pero a las consultas también llegan veinteañeros y menores.. Las operaciones con más demanda. Entre las intervenciones más solicitadas están el aumento de pecho, la rinoplastia, la blefaroplastia, es decir, la cirugía de los párpados, y la liposucción. Las mujeres se someten sobre todo a aumentos mamarios y a la eliminación de grasa abdominal. Entre los hombres, según el mismo medio, lo más habitual es la reducción de pecho por ginecomastia y las operaciones de párpados y de nariz.. “Quieren verse mejor pero que no se note”, explica el cirujano maxilofacial Samuel Elías, citado por Antena 3 Noticias. Este deseo de cambios discretos coincide con la influencia de las imágenes que circulan en las redes sociales. Los profesionales que aparecen en la información recomiendan no dejarse llevar por esos modelos y pensarlo bien antes de decidirse a pasar por una intervención.. Las intervenciones en menores de edad representan alrededor del 2% del total. Según Antena 3 Noticias, la mayoría de ellas tiene una finalidad funcional, como la corrección de las orejas en soplillo, aunque la cadena también informa de que aumentan las operaciones con fines estéticos entre los adolescentes.. Alertas sobre los tratamientos no quirúrgicos. La demanda también crece en los tratamientos sin cirugía, como el bótox o el ácido hialurónico. La Sociedad Española de Medicina Estética ha puesto en marcha la campaña “Tu cara ya no me suena” para advertir de los riesgos de abusar de estas técnicas. En este campo, Antena 3 Noticias indica que el 65% de los tratamientos los aplican profesionales sin la titulación adecuada y que el 20% se lleva a cabo en centros no autorizados.. En cuanto a la regulación, la cadena señala que la llamada ley Sara, impulsada por el Ministerio de Sanidad tras la muerte de Sara Gómez, sigue paralizada. Según esa misma información, si se aprobara, solo los médicos especializados podrían realizar estas intervenciones, se exigirían protocolos de evaluación previa y se reforzarían las condiciones sanitarias de los centros.. SECPRE también insiste en la necesidad de más garantías, según recoge Antena 3 Noticias: “La presión estética es brutal, especialmente sobre las mujeres jóvenes. Es necesario un marco legal que ponga límites claros y proteja al paciente”.
