Desde hace tiempo el tenis ha tendido a igualarse en lo referente a las superficies, hasta el punto de que en muchos momentos se podía ver casi el mismo partido en Wimbledon y en Roland Garros. Las diferencias, al menos, no son tan exageradas como antes, ya no es el juego con efecto y estratégico en tierra y el saque y volea en hierba. Casi siempre se juega desde el fondo.. Ahora se entra en una fase de la temporada en la que se añade un elemento: los torneos se juegan bajo techo. No hay viento ni sol que puedan hacer que los efectos o los botes se compliquen, suelen ser pistas más o menos rápidas que premian el juego más plano y directo. Si a eso se une que es final de temporada, el resultado histórico es que no se trata de terreno habitualmente favorable para los tenistas españoles.. En Viena está jugando Carlos Alcaraz, y superó la primera ronda contra Khachanov a trompicones (6-4 y 7-6 [7/5]). En el primer set tuvo que recuperar un break en contra. En el segundo, desperdició tres pelotas de partido al resto con 5-4 y después estaba contra las cuerdas, porque cedió su saque, para ponerse 5-6. No lo aprovechó el ruso, que tampoco supo rentabilizar un 1-3 en el desempate que terminaría siendo definitivo. «Esos puntos de partido podría haberlos jugado un poco mejor. Diría que jugué demasiado rápido, me excedí y luego cometí algunos errores. Pero aun así estaba contento y satisfecho con mi nivel de juego. Sólo tenía que estar ahí, luchando, siendo fuerte mentalmente para intentar darme otra oportunidad. Lo logré en el 5-6, aproveché el punto de rotura y, obviamente, fue un gran desempate», analizó el murciano, que vuelve a una cita que ya disputó en 2021, el año de su explosión en el circuito. Allí logró la segunda victoria contra un «top 10», Berrettini.. También en Austria perdió Martín Landaluce contra Alexander Zverev (7-5, 3-6 y 7-6 [13/11]). El duelo fue apasionante y el madrileño tuvo cuatro pelotas de partido en el tie-break final, una de ellas con el saque. Acabó llorando, pero es una de esas derrotas que acabarán sumando. Zverev habló largo rato con él en la red y después tuvo bonitas palabras para Martín: «Está claro que tengo que mejorar, pero me ha llevado al límite. Ha jugado realmente bien». El alemán está a una victoria de asegurarse ser número uno el próximo lunes. En cualquier caso, terminará siendo el rey de la ATP antes de que acabe la temporada. En esta cita sólo hay dos triunfos nacionales en la historia: ganó en 2004 Feliciano López y David Ferrer en 2015.. En Basilea participa Rafa Jódar, que ganó a Tabilo (6-4 y 6-2) y se acerca a una doble hazaña: ser «top 10» y clasificarse para las ATP Finals en su primer año como profesional. En el torneo suizo no hay vencedores españoles.. Después queda por disputarse el Masters 1.000 de París, donde sólo Ferrer sale en el palmarés de los campeones (2012). Las ATP Finals también son «indoor». Ganó Orantes en 1976, y sobre moqueta, una superficie más rápida aún que ha desaparecido. También triunfó Corretja (1998).. Por último está la Davis, que también suele disputarse a cubierto. España tiene seis Ensaladeras. Cuatro de ellas fueron en casa, bajo techo pero en tierra batida. En 2009 fue en pista dura, la inolvidable de Mar del Plata. La de 2019 en Madrid ya tuvo el nuevo formato y unas circunstancias parecidas a las de Bolonia.
Alcaraz ganó a Khachanov en Viena, donde Landaluce desaprovechó cuatro pelotas de partido ante Zverev. En Basilea, victoria de Jódar ante Tabilo. Históricamente ha habido pocos títulos en «indoor» al final de la temporada
Desde hace tiempo el tenis ha tendido a igualarse en lo referente a las superficies, hasta el punto de que en muchos momentos se podía ver casi el mismo partido en Wimbledon y en Roland Garros. Las diferencias, al menos, no son tan exageradas como antes, ya no es el juego con efecto y estratégico en tierra y el saque y volea en hierba. Casi siempre se juega desde el fondo.. Ahora se entra en una fase de la temporada en la que se añade un elemento: los torneos se juegan bajo techo. No hay viento ni sol que puedan hacer que los efectos o los botes se compliquen, suelen ser pistas más o menos rápidas que premian el juego más plano y directo. Si a eso se une que es final de temporada, el resultado histórico es que no se trata de terreno habitualmente favorable para los tenistas españoles.. En Viena está jugando Carlos Alcaraz, y superó la primera ronda contra Khachanov a trompicones (6-4 y 7-6 [7/5]). En el primer set tuvo que recuperar un break en contra. En el segundo, desperdició tres pelotas de partido al resto con 5-4 y después estaba contra las cuerdas, porque cedió su saque, para ponerse 5-6. No lo aprovechó el ruso, que tampoco supo rentabilizar un 1-3 en el desempate que terminaría siendo definitivo. «Esos puntos de partido podría haberlos jugado un poco mejor. Diría que jugué demasiado rápido, me excedí y luego cometí algunos errores. Pero aun así estaba contento y satisfecho con mi nivel de juego. Sólo tenía que estar ahí, luchando, siendo fuerte mentalmente para intentar darme otra oportunidad. Lo logré en el 5-6, aproveché el punto de rotura y, obviamente, fue un gran desempate», analizó el murciano, que vuelve a una cita que ya disputó en 2021, el año de su explosión en el circuito. Allí logró la segunda victoria contra un «top 10», Berrettini.. También en Austria perdió Martín Landaluce contra Alexander Zverev (7-5, 3-6 y 7-6 [13/11]). El duelo fue apasionante y el madrileño tuvo cuatro pelotas de partido en el tie-break final, una de ellas con el saque. Acabó llorando, pero es una de esas derrotas que acabarán sumando. Zverev habló largo rato con él en la red y después tuvo bonitas palabras para Martín: «Está claro que tengo que mejorar, pero me ha llevado al límite. Ha jugado realmente bien». El alemán está a una victoria de asegurarse ser número uno el próximo lunes. En cualquier caso, terminará siendo el rey de la ATP antes de que acabe la temporada. En esta cita sólo hay dos triunfos nacionales en la historia: ganó en 2004 Feliciano López y David Ferrer en 2015.. En Basilea participa Rafa Jódar, que ganó a Tabilo (6-4 y 6-2) y se acerca a una doble hazaña: ser «top 10» y clasificarse para las ATP Finals en su primer año como profesional. En el torneo suizo no hay vencedores españoles.. Después queda por disputarse el Masters 1.000 de París, donde sólo Ferrer sale en el palmarés de los campeones (2012). Las ATP Finals también son «indoor». Ganó Orantes en 1976, y sobre moqueta, una superficie más rápida aún que ha desaparecido. También triunfó Corretja (1998).. Por último está la Davis, que también suele disputarse a cubierto. España tiene seis Ensaladeras. Cuatro de ellas fueron en casa, bajo techo pero en tierra batida. En 2009 fue en pista dura, la inolvidable de Mar del Plata. La de 2019 en Madrid ya tuvo el nuevo formato y unas circunstancias parecidas a las de Bolonia.
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