Zverev está viviendo su gran momento. Ganó a Shelton la final de US Open y se siente en la cima del mundo, al menos mientras Carlos Alcaraz se siga recuperando y Sinner siga lesionado. Pero entre los dos, Zverev elige al italiano.. La revancha de Nueva York. Seis años pesan mucho cuando la herida no cierra. En 2020, Alexander Zverev llegó a Flushing Meadows con dos sets arriba en la final y el título al alcance de la mano, pero Dominic Thiem le arrebató ese partido desde el precipicio y el alemán se marchó sin el trofeo que tenía casi guardado. Este domingo, en esa misma pista, Zverev se cobró la deuda. Venció a Ben Shelton por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 en tres horas y treinta y tres minutos, se proclamó campeón del US Open 2026 y cerró la única herida que le quedaba abierta en Nueva York. «Estuvimos trece años sin ganar un ‘grande’ y ahora hemos ganado dos en tres meses», dijo en su discurso como campeón.. Porque el de Hamburgo también se había alzado con Roland Garros en 2026, lo que convierte este año en el mejor de su carrera en Grand Slams por amplio margen. Dos títulos grandes en apenas tres meses, más una final de Wimbledon que completó un ejercicio extraordinario para un jugador que durante años acumuló decepciones en las rondas decisivas de los majors. «Creo que Dios ha visto cuánto hemos trabajado, cuánto hemos sufrido, cuánto dolor hemos soportado, y creo que 2026 es el resultado de todos los años anteriores en los que hemos pasado por todo eso», declaró tras alzar el trofeo.. La estrategia del campeón. Zverev no ganó por casualidad ni por desgaste del rival. Llegó con un plan claro sobre cómo desactivar el juego de Shelton y lo ejecutó con consistencia durante casi todo el partido. «Contra Ben, no necesitas ser agresivo todo el tiempo. Cuanto más ritmo le das a su revés, mejor juega él», explicó el alemán tras el título. Y añadió una lectura táctica sobre los rivales anteriores de Shelton en el torneo: «Creo que ese es el error que cometieron Carlos Alcaraz y tal vez Tiafoe…», dijo Zverev, señalando que tanto Alcaraz como Tiafoe habían alimentado precisamente el punto más fuerte del americano.. Zverev llegó a esta edición como primer cabeza de serie, favorecido por la baja de Jannik Sinner por lesión y el estado físico comprometido de Alcaraz, quien pese a sus problemas había alcanzado los cuartos de final antes de caer ante Shelton. El escenario del torneo le fue propicio, pero el alemán aprovechó cada oportunidad con la solidez que le faltó durante años en los momentos de mayor exigencia.. El número uno con matices. La pregunta sobre si Zverev es ahora el mejor jugador del mundo le llegó después del partido y la respondió con una honestidad que no es habitual en los discursos de vestuario tras un título. «Con Jannik Sinner lesionado y Carlos Alcaraz regresando de una lesión después de 4 meses… en este momento, en este instante, probablemente sí. Ambos sanos y ambos en la cima de su juego, tal vez no. Pero si decimos justo ahora con Jannik lesionado y Carlos regresando de una lesión, tal vez. Hace 4 o 5 meses cuando ambos estaban sanos, no lo era. Perdía contra Jannik todo el tiempo. Si todos están sanos, creo que Jannik sigue por delante», afirmó el campeón.. Una respuesta que sitúa a Sinner en la cúspide del tenis mundial cuando el circuito funciona al completo, y que convierte a Zverev en la principal alternativa al duopolio que el italiano y Alcaraz han construido en los últimos años. El de Hamburgo lo sabe y no lo disimula, aunque este domingo, en la pista donde todo se torció en 2020, la jerarquía entre los tres importaba bastante menos que el trofeo que por fin sostenía entre las manos.
El reciente campeón del US Open ha reconocido que está aprovechando su momento para conseguir títulos
Zverev está viviendo su gran momento. Ganó a Shelton la final de US Open y se siente en la cima del mundo, al menos mientras Carlos Alcaraz se siga recuperando y Sinner siga lesionado. Pero entre los dos, Zverev elige al italiano.. La revancha de Nueva York. Seis años pesan mucho cuando la herida no cierra. En 2020, Alexander Zverev llegó a Flushing Meadows con dos sets arriba en la final y el título al alcance de la mano, pero Dominic Thiem le arrebató ese partido desde el precipicio y el alemán se marchó sin el trofeo que tenía casi guardado. Este domingo, en esa misma pista, Zverev se cobró la deuda. Venció a Ben Shelton por 6-3, 7-6(2), 5-7 y 6-2 en tres horas y treinta y tres minutos, se proclamó campeón del US Open 2026 y cerró la única herida que le quedaba abierta en Nueva York. «Estuvimos trece años sin ganar un ‘grande’ y ahora hemos ganado dos en tres meses», dijo en su discurso como campeón.. Porque el de Hamburgo también se había alzado con Roland Garros en 2026, lo que convierte este año en el mejor de su carrera en Grand Slams por amplio margen. Dos títulos grandes en apenas tres meses, más una final de Wimbledon que completó un ejercicio extraordinario para un jugador que durante años acumuló decepciones en las rondas decisivas de los majors. «Creo que Dios ha visto cuánto hemos trabajado, cuánto hemos sufrido, cuánto dolor hemos soportado, y creo que 2026 es el resultado de todos los años anteriores en los que hemos pasado por todo eso», declaró tras alzar el trofeo.. La estrategia del campeón. Zverev no ganó por casualidad ni por desgaste del rival. Llegó con un plan claro sobre cómo desactivar el juego de Shelton y lo ejecutó con consistencia durante casi todo el partido. «Contra Ben, no necesitas ser agresivo todo el tiempo. Cuanto más ritmo le das a su revés, mejor juega él», explicó el alemán tras el título. Y añadió una lectura táctica sobre los rivales anteriores de Shelton en el torneo: «Creo que ese es el error que cometieron Carlos Alcaraz y tal vez Tiafoe…», dijo Zverev, señalando que tanto Alcaraz como Tiafoe habían alimentado precisamente el punto más fuerte del americano.. Zverev llegó a esta edición como primer cabeza de serie, favorecido por la baja de Jannik Sinner por lesión y el estado físico comprometido de Alcaraz, quien pese a sus problemas había alcanzado los cuartos de final antes de caer ante Shelton. El escenario del torneo le fue propicio, pero el alemán aprovechó cada oportunidad con la solidez que le faltó durante años en los momentos de mayor exigencia.. El número uno con matices. La pregunta sobre si Zverev es ahora el mejor jugador del mundo le llegó después del partido y la respondió con una honestidad que no es habitual en los discursos de vestuario tras un título. «Con Jannik Sinner lesionado y Carlos Alcaraz regresando de una lesión después de 4 meses… en este momento, en este instante, probablemente sí. Ambos sanos y ambos en la cima de su juego, tal vez no. Pero si decimos justo ahora con Jannik lesionado y Carlos regresando de una lesión, tal vez. Hace 4 o 5 meses cuando ambos estaban sanos, no lo era. Perdía contra Jannik todo el tiempo. Si todos están sanos, creo que Jannik sigue por delante», afirmó el campeón.. Una respuesta que sitúa a Sinner en la cúspide del tenis mundial cuando el circuito funciona al completo, y que convierte a Zverev en la principal alternativa al duopolio que el italiano y Alcaraz han construido en los últimos años. El de Hamburgo lo sabe y no lo disimula, aunque este domingo, en la pista donde todo se torció en 2020, la jerarquía entre los tres importaba bastante menos que el trofeo que por fin sostenía entre las manos.
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