El Mundial de F1 arranca este fin de semana un triplete de carreras en las que todo puede pasar y todo puede decidirse. Empieza en Azerbaiyán este sábado (sí, la carrera es este sábado), continúa en Malasia (donde se disputa el GP de Baréin…) y termina en Singapur. Una locura de calendario que todavía, a día de hoy, no está cerrado por el conflicto bélico que se vive en Oriente Medio y que no asegura la celebración de las carreras previstas en Emiratos Árabes.. El Mundial parece muy decantado a favor del joven líder del campeonato, Kimi Antonelli, que tiene una ventaja considerable. Sin embargo, cometer algún error en una o dos carreras como las que vienen ahora podría provocar cierta presión y desencadenar un final épico. Y eso ocurrió ayer. En la sesión de clasificación en Bakú, Antonelli se autoeliminó con un error de conducción que le llevó a salir desde la 16ª plaza, mientras que su compañero y máximo rival por el título, George Russell, marcó la «pole». Lo hizo con una ventaja sobre Leclerc de ocho décimas, una distancia sideral para tratarse de un circuito semiurbano. Tercero fue Piastri, seguido de Hadjar, Norris y Hamilton, que todavía alberga alguna esperanza de optar a la corona. Al menos, de forma matemática.. Max Verstappen fue octavo, mientras que la gran sorpresa la protagonizó Carlos Sainz. Por primera vez en la temporada, el español accedió a la Q3 y se marcó un gran noveno puesto. Las mejoras de Williams parecen haber llegado en un circuito que, además, se adapta muy bien a las características de su coche. Pero los comisarios de carrera regresaron a su tradicional subjetividad y le sancionaron con cinco puestos en parrilla por no respetar una bandera amarilla. Hace pocas carreras, Russell marcó su vuelta rápida también bajo bandera amarilla, en Austria, y los comisarios estimaron que su levantada del acelerador fue suficiente. En aquella ocasión fomentaron el peligro y ahora, con Sainz, no han sido tan benévolos. Arrancará 14º, aunque la mejor noticia es la evolución de su monoplaza.. Alonso no remonta. Una vez más, la peor noticia del día fue para Fernando Alonso. El coche no corre, tiene problemas de fiabilidad y, sabiendo ya todo esto, el equipo aprovechó para cambiar algunos elementos de la unidad de potencia y penalizar en un escenario pésimo para el Aston Martin. El asturiano arrancará penúltimo, justo por delante de su compañero Lance Stroll. Hoy, Russell lo único que puede hacer es ganar y esperar a que su compañero no firme otra remontada épica como la que realizó en Monza, donde salió último y acabó en lo más alto del podio.
Un error de conducción condenó al líder del Mundial a la 16ª plaza, mientras que Russell hacía la «pole» en Bakú
El Mundial de F1 arranca este fin de semana un triplete de carreras en las que todo puede pasar y todo puede decidirse. Empieza en Azerbaiyán este sábado (sí, la carrera es este sábado), continúa en Malasia (donde se disputa el GP de Baréin…) y termina en Singapur. Una locura de calendario que todavía, a día de hoy, no está cerrado por el conflicto bélico que se vive en Oriente Medio y que no asegura la celebración de las carreras previstas en Emiratos Árabes.. El Mundial parece muy decantado a favor del joven líder del campeonato, Kimi Antonelli, que tiene una ventaja considerable. Sin embargo, cometer algún error en una o dos carreras como las que vienen ahora podría provocar cierta presión y desencadenar un final épico. Y eso ocurrió ayer. En la sesión de clasificación en Bakú, Antonelli se autoeliminó con un error de conducción que le llevó a salir desde la 16ª plaza, mientras que su compañero y máximo rival por el título, George Russell, marcó la «pole». Lo hizo con una ventaja sobre Leclerc de ocho décimas, una distancia sideral para tratarse de un circuito semiurbano. Tercero fue Piastri, seguido de Hadjar, Norris y Hamilton, que todavía alberga alguna esperanza de optar a la corona. Al menos, de forma matemática.. Max Verstappen fue octavo, mientras que la gran sorpresa la protagonizó Carlos Sainz. Por primera vez en la temporada, el español accedió a la Q3 y se marcó un gran noveno puesto. Las mejoras de Williams parecen haber llegado en un circuito que, además, se adapta muy bien a las características de su coche. Pero los comisarios de carrera regresaron a su tradicional subjetividad y le sancionaron con cinco puestos en parrilla por no respetar una bandera amarilla. Hace pocas carreras, Russell marcó su vuelta rápida también bajo bandera amarilla, en Austria, y los comisarios estimaron que su levantada del acelerador fue suficiente. En aquella ocasión fomentaron el peligro y ahora, con Sainz, no han sido tan benévolos. Arrancará 14º, aunque la mejor noticia es la evolución de su monoplaza.. Alonso no remonta. Una vez más, la peor noticia del día fue para Fernando Alonso. El coche no corre, tiene problemas de fiabilidad y, sabiendo ya todo esto, el equipo aprovechó para cambiar algunos elementos de la unidad de potencia y penalizar en un escenario pésimo para el Aston Martin. El asturiano arrancará penúltimo, justo por delante de su compañero Lance Stroll. Hoy, Russell lo único que puede hacer es ganar y esperar a que su compañero no firme otra remontada épica como la que realizó en Monza, donde salió último y acabó en lo más alto del podio.
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