A los jugadores de Argentina casi se les acaban las lágrimas en este Mundial camino de la final. Pero son lágrimas de desahogo, de alegría. Se dice que ganar con sufrimiento sabe mejor, y la palabra «sufrimiento» va ligada a la Albiceleste durante prácticamente todo el torneo. En realidad no es nada nuevo, porque la selección de Scaloni ya supo sobrevivir en el Mundial de Qatar 2022 en el que se coronó. Empezó perdiendo con Arabia Saudí y vivió las remontadas de Países Bajos en cuartos y de Francia en la final, pero los dos partidos se impuso en los penaltis. En 2026 está llevando al límite lo de vivir en el alambre, y como los finales son exitosos, llega la explosión en forma de lloros. Messi y compañía llevan 19 goles en el Mundial y 12 de ellos han sido después del minuto 75. Lo extraordinario además es que en todos los partidos que ha disputado, ha logrado al menos un tanto en ese tramo final de los encuentros. Tuvieron poca trascendencia los de Messi a Argelia (minuto 76), Austria (90+5) y Jordania (80) durante la primera fase, pero han sido decisivos casi todos los conseguidos en los cruces, donde no hay marcha atrás: o se pasa a la siguiente ronda o vuelta a casa. ¿Por el camino fácil? Se decía que a Argentina le había tocado el lado cómodo del cuadro, pero no ha tenido un momento de paz. Contra Cabo Verde en dieciseisavos necesitó la prórroga. Lisandro marcó en ella en el minuto 92, el 2-1, pero los africanos reaccionaron con el 2-2. Un tanto de Diney en propia puerta en el 111 propició la clasificación de la Albiceleste. Primer milagro. La gran remontada ante Egipto En octavos el rival era Egipto, y multiplicó el desafío de los chicos de Scaloni, pues en el minuto 67 perdían 0-2. Cierto que el resultado era engañoso, porque el portero Mostafa estaba haciendo el partido de su vida, pero la situación era desesperada, física y también mentalmente. Argentina no necesitó llegar a la prórroga: en el minuto 79 Romero marcó el primero, en el 83 llegó el de Messi y en el 90+2, el minuto mágico de los campeones, Enzo certificó el pase. Segundo milagro. La compacta selección Suiza fue el rival de cuartos. En ese partido nunca llegó a estar fuera la Albiceleste, pero sí empezaba a cundir el pánico. Con el 1-1 (se había adelantado Mac Allister), y tras la muy polémica expulsión de Embolo, los chicos de Scaloni se atascaron en ataque y no encontraban el camino pese a estar en superioridad. La tanda de penaltis parecía el destino cuando Julián Álvarez, que estaba muy apagado en el Mundial –incluso empezó en el banquillo–, se inventó un tiro a la escuadra tremendo (minuto 112). Lautaro conseguiría el 3-1 (120) a la contra, con los helvéticos lanzados. Tercer milagro. La semifinal contra Inglaterra empezó siendo una batalla y hasta la segunda parte no fue un partido de fútbol. Gordon puso el 0-1, y eso en realidad fue el principio del fin para la selección de los «tres leones», por
Argentina llega a la final después de haber tenido que remontar a Egipto e Inglaterra. España, que ha metido dos goles, los decisivos de Mikel Merino, en ese tramo final, nunca ha ido por debajo en el marcador en todo el torneo
A los jugadores de Argentina casi se les acaban las lágrimas en este Mundial camino de la final. Pero son lágrimas de desahogo, de alegría. Se dice que ganar con sufrimiento sabe mejor, y la palabra «sufrimiento» va ligada a la Albiceleste durante prácticamente todo el torneo. En realidad no es nada nuevo, porque la selección de Scaloni ya supo sobrevivir en el Mundial de Qatar 2022 en el que se coronó. Empezó perdiendo con Arabia Saudí y vivió las remontadas de Países Bajos en cuartos y de Francia en la final, pero los dos partidos se impuso en los penaltis.En 2026 está llevando al límite lo de vivir en el alambre, y como los finales son exitosos, llega la explosión en forma de lloros. Messi y compañía llevan 19 goles en el Mundial y 12 de ellos han sido después del minuto 75. Lo extraordinario además es que en todos los partidos que ha disputado, ha logrado al menos un tanto en ese tramo final de los encuentros. Tuvieron poca trascendencia los de Messi a Argelia (minuto 76), Austria (90+5) y Jordania (80) durante la primera fase, pero han sido decisivos casi todos los conseguidos en los cruces, donde no hay marcha atrás: o se pasa a la siguiente ronda o vuelta a casa.¿Por el camino fácil?Se decía que a Argentina le había tocado el lado cómodo del cuadro, pero no ha tenido un momento de paz. Contra Cabo Verde en dieciseisavos necesitó la prórroga. Lisandro marcó en ella en el minuto 92, el 2-1, pero los africanos reaccionaron con el 2-2. Un tanto de Diney en propia puerta en el 111 propició la clasificación de la Albiceleste. Primer milagro.La gran remontada ante EgiptoEn octavos el rival era Egipto, y multiplicó el desafío de los chicos de Scaloni, pues en el minuto 67 perdían 0-2. Cierto que el resultado era engañoso, porque el portero Mostafa estaba haciendo el partido de su vida, pero la situación era desesperada, física y también mentalmente. Argentina no necesitó llegar a la prórroga: en el minuto 79 Romero marcó el primero, en el 83 llegó el de Messi y en el 90+2, el minuto mágico de los campeones, Enzo certificó el pase. Segundo milagro.La compacta selección Suiza fue el rival de cuartos. En ese partido nunca llegó a estar fuera la Albiceleste, pero sí empezaba a cundir el pánico. Con el 1-1 (se había adelantado Mac Allister), y tras la muy polémica expulsión de Embolo, los chicos de Scaloni se atascaron en ataque y no encontraban el camino pese a estar en superioridad. La tanda de penaltis parecía el destino cuando Julián Álvarez, que estaba muy apagado en el Mundial –incluso empezó en el banquillo–, se inventó un tiro a la escuadra tremendo (minuto 112). Lautaro conseguiría el 3-1 (120) a la contra, con los helvéticos lanzados. Tercer milagro.La semifinal contra Inglaterra empezó siendo una batalla y hasta la segunda parte no fue un partido de fútbol. Gordon puso el 0-1, y eso en realidad fue el principio del fin para la selección de los «tres leones», porque en lugar de
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