La ley que quiere prohibir fumar a menores y vetar el consumo en playas y terrazas ya ha entrado en el circuito parlamentario. El Gobierno aprobó el martes el proyecto de la norma y ahora tendrá que debatirse en el Congreso. A la espera de ver cómo se concreta y si finalmente sale adelante, Armando Peruga (Zaragoza, 70 años), investigador de la Unidad de Tabaco del Instituto Catalán de Oncología (ICO) y exgerente de la Iniciativa para liberarse del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud, valora el reglamento como “un avance, pero no definitivo”. Seguir leyendo
El exgerente de la iniciativa para liberarse del tabaco de la OMS subraya que uno de los problemas de España es que el Ministerio de Sanidad no controla los precios, y “en Hacienda se hacen los locos”
La ley que quiere prohibir fumar a menores y vetar el consumo en playas y terrazas ya ha entrado en el circuito parlamentario. El Gobierno aprobó el martes el proyecto de la norma y ahora tendrá que debatirse en el Congreso. A la espera de ver cómo se concreta y si finalmente sale adelante, Armando Peruga (Zaragoza, 70 años), investigador de la Unidad de Tabaco del Instituto Catalán de Oncología (ICO) y exgerente de la Iniciativa para liberarse del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud, valora el reglamento como “un avance, pero no definitivo”. En conversación telefónica con EL PAÍS desde Zaragoza, el epidemiólogo, que es doctor en Salud Pública por la Universidad Johns Hopkins y uno de las primeras espadas en la lucha mundial contra el tabaco, confronta el argumentario de la industria tabacalera y del sector hostelero —ya se han posicionado en contra— y critica también la falta de compromiso de otras carteras del Gobierno, más allá de Sanidad, en la lucha contra el tabaquismo. “Estamos a la expectativa. El anteproyecto de ley son buenas intenciones, pero hay que materializarlo con una aprobación en el Parlamento. Queremos ver si esto va a ser un esfuerzo conjunto del Gobierno para conseguir los votos necesarios para aprobarlo o simplemente será un brindis al sol”, desliza.Pregunta. ¿Qué le parece la norma?Respuesta. Es un avance, pero hay cosas que iban a estar en la ley y no están, como el empaquetado genérico. Y hay cosas que dependen de otros ministerios, como es el de Hacienda, que se hacen los locos con el tema. Por ejemplo, seguimos siendo el estanco de Europa porque los impuestos al tabaco y a la nicotina siguen siendo bajísimos. Y también se nos olvida que Hacienda tiene en su mandato establecer el número de puntos de venta, es decir, los estancos. Y estos aumentaron. Reducir los puntos de venta es un tema importantísimo para bajar el consumo de tabaco. Y no me olvido de las comunidades autónomas porque, a veces, hacen como si esto no fuera con ellas, pero la ley española permite que las autonomías vayan más allá de lo que dice la norma nacional y no lo hacen. P. Respecto al empaquetado genérico, ¿por qué no está en la norma? ¿Es por la influencia de la industria?R. La industria se ha movilizado con argumentos tendenciosos sobre la pérdida de empleo y el aumento del comercio ilícito. Uno de los problemas que tiene España es que el Ministerio de Sanidad controla muchos de los mecanismos de reducción de la demanda, pero no el más eficaz de ellos, los impuestos al tabaco y la nicotina, ni los de la oferta, que dependen de Hacienda. Entonces, mientras no haya una política de gobierno en conjunto, España seguirá coja con el tema del control del tabaco. Y está muy bien que sigamos avanzando en la reducción de la demanda, que es lo que básicamente hace esta ley, pero mientras no subamos los impuestos al tabaco, ni controlemos la oferta, seguiremos cojos.P. La nueva norma equipara
