Un estudio de 20 años realizado con más de 65.000 mujeres posmenopáusicas ha revelado que una mayor adherencia a la denominada dieta de salud planetaria se asociaba con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular general, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca. En concreto, los resultados mostraron que las mujeres cuya alimentación se ajustaba a este menú presentaban un riesgo de enfermedad cardiovascular aproximadamente un 28% menor en comparación con las del grupo con la menor adherencia. No obstante, incluso una adherencia moderada a la dieta se vinculó con un menor riesgo. ¿Qué hay que comer? La dieta de salud planetaria prioriza alimentos como frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y grasas insaturadas, al tiempo que limita el consumo de carnes rojas y procesadas, azúcares añadidos, cereales refinados y grasas saturadas. «Nuestros resultados sugieren que no es necesario seguir una dieta perfecta o muy restrictiva para obtener posibles beneficios para la salud cardiovascular», afirmó Donya Shahamati, estudiante de doctorado en salud pública de la Universidad de California, Irvine. «Esto es especialmente importante para las mujeres posmenopáusicas, ya que el riesgo cardiovascular aumenta con la edad y tiende a incrementarse tras la menopausia», insistió en la presentación de sus hallazgos durante la reunión de la Sociedad Estadounidense de Nutrición, celebrada durante estos días en Estados Unidos. «Es posible avanzar hacia una alimentación de mayor calidad y centrada en los vegetales mediante cambios pequeños y realistas», señaló Shahamati, quien aseguró que «estos cambios pueden incluir llenar la mitad del plato con verduras con mayor frecuencia, usar aguacate o aceite de oliva en lugar de mantequilla, optar por avena o cereales integrales en el desayuno o probar una comida sin carne una vez a la semana. Esto mejora la respuesta del corazón ante la enfermedad cardiovascular, la cardiopatía coronaria o el accidente cerebrovascular».
Un estudio a 20 años confirma los beneficios en mujeres tras la menopausia
Un estudio de 20 años realizado con más de 65.000 mujeres posmenopáusicas ha revelado que una mayor adherencia a la denominada dieta de salud planetaria se asociaba con un menor riesgo de enfermedad cardiovascular general, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca. En concreto, los resultados mostraron que las mujeres cuya alimentación se ajustaba a este menú presentaban un riesgo de enfermedad cardiovascular aproximadamente un 28% menor en comparación con las del grupo con la menor adherencia. No obstante, incluso una adherencia moderada a la dieta se vinculó con un menor riesgo.¿Qué hay que comer?La dieta de salud planetaria prioriza alimentos como frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos y grasas insaturadas, al tiempo que limita el consumo de carnes rojas y procesadas, azúcares añadidos, cereales refinados y grasas saturadas. «Nuestros resultados sugieren que no es necesario seguir una dieta perfecta o muy restrictiva para obtener posibles beneficios para la salud cardiovascular», afirmó Donya Shahamati, estudiante de doctorado en salud pública de la Universidad de California, Irvine. «Esto es especialmente importante para las mujeres posmenopáusicas, ya que el riesgo cardiovascular aumenta con la edad y tiende a incrementarse tras la menopausia», insistió en la presentación de sus hallazgos durante la reunión de la Sociedad Estadounidense de Nutrición, celebrada durante estos días en Estados Unidos.«Es posible avanzar hacia una alimentación de mayor calidad y centrada en los vegetales mediante cambios pequeños y realistas», señaló Shahamati, quien aseguró que «estos cambios pueden incluir llenar la mitad del plato con verduras con mayor frecuencia, usar aguacate o aceite de oliva en lugar de mantequilla, optar por avena o cereales integrales en el desayuno o probar una comida sin carne una vez a la semana. Esto mejora la respuesta del corazón ante la enfermedad cardiovascular, la cardiopatía coronaria o el accidente cerebrovascular».
