Cuando se habla de hábitos saludables por la mañana, cada vez aparece con más frecuencia una recomendación: beber un vaso de agua caliente en ayunas. Se trata de una práctica con raíces en tradiciones orientales, pero que en los últimos años ha ganado popularidad en Occidente, especialmente a través de las redes sociales, donde se le atribuyen supuestos efectos ‘detox’ o depurativos.. Sin embargo, no todos los expertos coinciden con estas afirmaciones. El nefrólogo Borja Quiroga, médico del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario de La Princesa, de Madrid, ha cuestionado esta idea a través de un intenso trabajo de investigación sobre esta costumbre, cuyos resultados ha hecho públicos en un vídeo divulgado en su cuenta de Instagram.. El facultativo es claro al respecto en su intervención: «Yo esto lo he escuchado mucho: «beber un vaso caliente de agua en ayunas detoxifica el organismo»», señala, pero «por más que he buscado la evidencia científica nunca la he encontrado, así que tengo que decir que no hay ninguna razón para hacerlo».. Lejos de los beneficios que se le atribuyen, el especialista insiste en que el concepto de «detoxificación» aplicado a este hábito no tiene base médica. El organismo ya cuenta con mecanismos propios —principalmente el hígado y los riñones— encargados de eliminar toxinas de forma eficaz.. En este sentido, introducir agua caliente por la mañana no supone un «extra» de depuración.. [[LINK:EXTERNO|||https://www.instagram.com/reel/DWoMmNeMoyz/?utm_source=ig_embed&utm_campaign=loading|||. Ver esta publicación en Instagram. ]]. Una publicación compartida de Saber Vivir (@sabervivir_tve). Una moda con más tradición que evidencia. El auge de este hábito se explica, en parte, por su origen en prácticas como la Medicina Tradicional China, donde se priorizan las bebidas calientes por su supuesta mejor integración en el organismo. También tiene un componente práctico histórico: hervir el agua garantizaba su seguridad en épocas sin sistemas de potabilización.. Pero trasladar estas costumbres al contexto actual no siempre tiene sentido desde el punto de vista clínico. Como recuerda Quiroga, no todo lo que se populariza en salud tiene respaldo científico, y es importante diferenciar entre tradición y evidencia.. ¿Tiene algún beneficio real?. Más allá del efecto ‘detox’, algunos estudios sí sugieren que el agua templada o caliente puede resultar más cómoda para el sistema digestivo o favorecer el tránsito intestinal en determinadas personas. También puede ayudar a aliviar la congestión o generar una sensación de relajación, especialmente si se toma en forma de infusión.. Sin embargo, estos efectos son modestos y no exclusivos del agua caliente en ayunas. La hidratación en sí, independientemente de la temperatura, es el factor clave para el buen funcionamiento del organismo.. El propio nefrólogo va un paso más allá al valorar esta práctica desde una perspectiva cotidiana: “Incluso me parece un poco desagradable si el agua está caliente”, afirma, subrayando que no solo no es necesario, sino que tampoco aporta ventajas claras frente a otras formas de hidratación.. Aunque beber agua al levantarse puede ser una buena forma de empezar el día hidratado, hacerlo caliente no aporta beneficios adicionales demostrados. En palabras de Quiroga, no todo lo que se presenta como saludable lo es realmente, y en este caso, la ciencia no respalda la moda.
El especialista advierte de que esta moda carece de evidencia científica y desmonta uno de los rituales más extendidos en redes sociales
Cuando se habla de hábitos saludables por la mañana, cada vez aparece con más frecuencia una recomendación: beber un vaso de agua caliente en ayunas. Se trata de una práctica con raíces en tradiciones orientales, pero que en los últimos años ha ganado popularidad en Occidente, especialmente a través de las redes sociales, donde se le atribuyen supuestos efectos ‘detox’ o depurativos.. Sin embargo, no todos los expertos coinciden con estas afirmaciones. El nefrólogo Borja Quiroga, médico del Servicio de Nefrología del Hospital Universitario de La Princesa, de Madrid, ha cuestionado esta idea a través de un intenso trabajo de investigación sobre esta costumbre, cuyos resultados ha hecho públicos en un vídeo divulgado en su cuenta de Instagram.. El facultativo es claro al respecto en su intervención: «Yo esto lo he escuchado mucho: «beber un vaso caliente de agua en ayunas detoxifica el organismo»», señala, pero «por más que he buscado la evidencia científica nunca la he encontrado, así que tengo que decir que no hay ninguna razón para hacerlo».. Lejos de los beneficios que se le atribuyen, el especialista insiste en que el concepto de «detoxificación» aplicado a este hábito no tiene base médica. El organismo ya cuenta con mecanismos propios —principalmente el hígado y los riñones— encargados de eliminar toxinas de forma eficaz.. En este sentido, introducir agua caliente por la mañana no supone un «extra» de depuración.. [[LINK:EXTERNO|||https://www.instagram.com/reel/DWoMmNeMoyz/?utm_source=ig_embed&utm_campaign=loading|||. Ver esta publicación en Instagram. ]]. Una publicación compartida de Saber Vivir (@sabervivir_tve). Una moda con más tradición que evidencia. El auge de este hábito se explica, en parte, por su origen en prácticas como la Medicina Tradicional China, donde se priorizan las bebidas calientes por su supuesta mejor integración en el organismo. También tiene un componente práctico histórico: hervir el agua garantizaba su seguridad en épocas sin sistemas de potabilización.. Pero trasladar estas costumbres al contexto actual no siempre tiene sentido desde el punto de vista clínico. Como recuerda Quiroga, no todo lo que se populariza en salud tiene respaldo científico, y es importante diferenciar entre tradición y evidencia.. ¿Tiene algún beneficio real?. Más allá del efecto ‘detox’, algunos estudios sí sugieren que el agua templada o caliente puede resultar más cómoda para el sistema digestivo o favorecer el tránsito intestinal en determinadas personas. También puede ayudar a aliviar la congestión o generar una sensación de relajación, especialmente si se toma en forma de infusión.. Sin embargo, estos efectos son modestos y no exclusivos del agua caliente en ayunas. La hidratación en sí, independientemente de la temperatura, es el factor clave para el buen funcionamiento del organismo.. El propio nefrólogo va un paso más allá al valorar esta práctica desde una perspectiva cotidiana: “Incluso me parece un poco desagradable si el agua está caliente”, afirma, subrayando que no solo no es necesario, sino que tampoco aporta ventajas claras frente a otras formas de hidratación.. Aunque beber agua al levantarse puede ser una buena forma de empezar el día hidratado, hacerlo caliente no aporta beneficios adicionales demostrados. En palabras de Quiroga, no todo lo que se presenta como saludable lo es realmente, y en este caso, la ciencia no respalda la moda.
