Cáritas no se presenta en las listas ni del Congreso ni del Senado. No convocará actos de campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre. Pero quiere hacerse escuchar. O mejor dicho, busca hacer de portavoz de aquellos a quienes acompaña en el día a día. Por eso, la plataforma social de la Iglesia ha preparado una batería de medidas que han presentado ya a los partidos que concurren en los comicios. Las han formulado después de llevar a cabo un sondeo realizado desde el pasado mes de enero entre cerca de mil personas en situación de exclusión que participan en sus programas, organizadas en 84 grupos de reflexión.
La coordinadora de Incidencia Política de Cáritas Española, Ana Abril, presentó hoy esta iniciativa y las conclusiones de este trabajo, que «se basan en la Doctrina Social de la Iglesia y en los derechos inalienables de las personas». Abril detalla que con este particular «programa electoral» se pretende materializar «el Reino de Dios de justicia, paz y fraternidad».
Lejos de creer que las diferentes formaciones del hemiciclo ignorarán sus peticiones, ve posible generar «un marco legislativo que proteja la dignidad de las personas en exclusión». «En el momento en que se convocaron las elecciones generales, nos pusimos en marcha para contactar con los partidos para que incorporen estas ideas en sus programas y ya hemos podido dialogar con todos los partidos con representación estatal», comenta la coordinadora.
«La valoración de estos encuentros es muy positiva en cuanto a receptividad. La mayoría de ellos nos han dicho que nos veremos después de las elecciones para abordar determinadas prioridades», remarca.
Sobre la posibilidad de que Cáritas pueda ser acusada de virar hacia la izquierda porque las propuestas que presenta tienen un marcado acento social en relación, por ejemplo, con la vivienda o con la cuestión migratoria, Abril despeja estas acusaciones explicando que «intentamos ser fieles a nuestra misión y a nuestra identidad».
A partir de ahí, detalla que la Doctrina Social recoge «con imperativos» que la Iglesia «no solo debe acompañar los efectos de los males, sino que tiene que colaborar en la transformación de las causas estructurales, sociales, económicas y políticas que generan exclusión». «La Iglesia no quiere quedarse al margen de las realidades de la injusticia; para ello, generar comunidad es clave y también tenemos que actuar en el plano estructural para construir el mundo que soñamos», verbaliza la coordinadora de Incidencia Política de la confederación.
En este sentido, insiste en que todas las medidas planteadas nacen de las inquietudes de los pobres. «Cuando las personas a las que acompañamos nos hablaron de los derechos vulnerados, destacaron muchísimo la vivienda como tema recurrente, a lo que se sumaron otros como no poder alimentar bien a sus hijos o no llegar a fin de mes, deteniéndose en los efectos que estas dificultades tienen en su día a día y en su salud mental: depresión, ansiedad, angustia…», sentencia la responsable de Cáritas.
De la misma manera, se muestra preocupada porque las personas participantes en los grupos manifestaron de forma insistente que sufren episodios de racismo y xenofobia que agravan su exclusión en el día a día.
Entre las propuestas de Cáritas Española, destaca la apuesta por un parque de vivienda social que incluya viviendas de emergencia. Además, la ONG sugiere modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos para que todas las personas que residen en habitaciones de alquiler tengan las mismas garantías que el resto de alquileres.
Ante la precariedad laboral, Cáritas plantea modificar el Estatuto de los Trabajadores para dignificar los contratos parciales. María Segurado, responsable del área de empleo, denuncia que actualmente «hay trabajadoras del hogar que trabajan diez horas, pero solo cotizan tres, con las consecuencias que esto tiene para su cotización futura, pero también en caso de que se encuentren en una situación de incapacidad».
Cáritas también apunta a la necesidad de simplificar los trámites para acceder al ingreso mínimo vital, favorecer la reagrupación familiar de los migrantes o aprobar la Ley de Trata que, según la plataforma eclesial, lleva varios años lista para su aprobación, pero sigue «metida en un cajón». Entre sus peticiones también figura la cobertura pública de la salud bucodental, oftalmológica y auditiva para personas en exclusión, lo que incluye la posibilidad de disponer de gafas o audífonos. Con la vista puesta al exterior, exige cumplir el compromiso del 0,7% del PIB en Ayuda Oficial al Desarrollo.
Cáritas no se presenta en las listas ni del Congreso ni del Senado. No convocará actos de campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre. Pero quiere hacerse escuchar. O mejor dicho, busca hacer de portavoz de aquellos a quienes acompaña en el día a día. Por eso, la plataforma social de la Iglesia ha preparado una batería de medidas que han presentado ya a los partidos que concurren en los comicios. Las han formulado después de llevar a cabo un sondeo realizado desde el pasado mes de enero entre cerca de mil personas en situación de exclusión que participan en sus programas, organizadas en 84 grupos de reflexión.. La coordinadora de Incidencia Política de Cáritas Española, Ana Abril, presentó hoy esta iniciativa y las conclusiones de este trabajo, que «se basan en la Doctrina Social de la Iglesia y en los derechos inalienables de las personas». Abril detalla que con este particular «programa electoral» se pretende materializar «el Reino de Dios de justicia, paz y fraternidad».. Lejos de creer que las diferentes formaciones del hemiciclo ignorarán sus peticiones, ve posible generar «un marco legislativo que proteja la dignidad de las personas en exclusión». «En el momento en que se convocaron las elecciones generales, nos pusimos en marcha para contactar con los partidos para que incorporen estas ideas en sus programas y ya hemos podido dialogar con todos los partidos con representación estatal», comenta la coordinadora.. «La valoración de estos encuentros es muy positiva en cuanto a receptividad. La mayoría de ellos nos han dicho que nos veremos después de las elecciones para abordar determinadas prioridades», remarca.. Sobre la posibilidad de que Cáritas pueda ser acusada de virar hacia la izquierda porque las propuestas que presenta tienen un marcado acento social en relación, por ejemplo, con la vivienda o con la cuestión migratoria, Abril despeja estas acusaciones explicando que «intentamos ser fieles a nuestra misión y a nuestra identidad».. A partir de ahí, detalla que la Doctrina Social recoge «con imperativos» que la Iglesia «no solo debe acompañar los efectos de los males, sino que tiene que colaborar en la transformación de las causas estructurales, sociales, económicas y políticas que generan exclusión». «La Iglesia no quiere quedarse al margen de las realidades de la injusticia; para ello, generar comunidad es clave y también tenemos que actuar en el plano estructural para construir el mundo que soñamos», verbaliza la coordinadora de Incidencia Política de la confederación.. En este sentido, insiste en que todas las medidas planteadas nacen de las inquietudes de los pobres. «Cuando las personas a las que acompañamos nos hablaron de los derechos vulnerados, destacaron muchísimo la vivienda como tema recurrente, a lo que se sumaron otros como no poder alimentar bien a sus hijos o no llegar a fin de mes, deteniéndose en los efectos que estas dificultades tienen en su día a día y en su salud mental: depresión, ansiedad, angustia…», sentencia la responsable de Cáritas.. De la misma manera, se muestra preocupada porque las personas participantes en los grupos manifestaron de forma insistente que sufren episodios de racismo y xenofobia que agravan su exclusión en el día a día.. Entre las propuestas de Cáritas Española, destaca la apuesta por un parque de vivienda social que incluya viviendas de emergencia. Además, la ONG sugiere modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos para que todas las personas que residen en habitaciones de alquiler tengan las mismas garantías que el resto de alquileres.. Ante la precariedad laboral, Cáritas plantea modificar el Estatuto de los Trabajadores para dignificar los contratos parciales. María Segurado, responsable del área de empleo, denuncia que actualmente «hay trabajadoras del hogar que trabajan diez horas, pero solo cotizan tres, con las consecuencias que esto tiene para su cotización futura, pero también en caso de que se encuentren en una situación de incapacidad».. Cáritas también apunta a la necesidad de simplificar los trámites para acceder al ingreso mínimo vital, favorecer la reagrupación familiar de los migrantes o aprobar la Ley de Trata que, según la plataforma eclesial, lleva varios años lista para su aprobación, pero sigue «metida en un cajón». Entre sus peticiones también figura la cobertura pública de la salud bucodental, oftalmológica y auditiva para personas en exclusión, lo que incluye la posibilidad de disponer de gafas o audífonos. Con la vista puesta al exterior, exige cumplir el compromiso del 0,7% del PIB en Ayuda Oficial al Desarrollo.
La plataforma social de la Iglesia presenta a los partidos las peticiones de las personas en exclusión en vivienda o empleo
Cáritas no se presenta en las listas ni del Congreso ni del Senado. No convocará actos de campaña para las elecciones generales del 29 de noviembre. Pero quiere hacerse escuchar. O mejor dicho, busca hacer de portavoz de aquellos a quienes acompaña en el día a día. Por eso, la plataforma social de la Iglesia ha preparado una batería de medidas que han presentado ya a los partidos que concurren en los comicios. Las han formulado después de llevar a cabo un sondeo realizado desde el pasado mes de enero entre cerca de mil personas en situación de exclusión que participan en sus programas, organizadas en 84 grupos de reflexión.. La coordinadora de Incidencia Política de Cáritas Española, Ana Abril, presentó hoy esta iniciativa y las conclusiones de este trabajo, que «se basan en la Doctrina Social de la Iglesia y en los derechos inalienables de las personas». Abril detalla que con este particular «programa electoral» se pretende materializar «el Reino de Dios de justicia, paz y fraternidad».. Lejos de creer que las diferentes formaciones del hemiciclo ignorarán sus peticiones, ve posible generar «un marco legislativo que proteja la dignidad de las personas en exclusión». «En el momento en que se convocaron las elecciones generales, nos pusimos en marcha para contactar con los partidos para que incorporen estas ideas en sus programas y ya hemos podido dialogar con todos los partidos con representación estatal», comenta la coordinadora.. «La valoración de estos encuentros es muy positiva en cuanto a receptividad. La mayoría de ellos nos han dicho que nos veremos después de las elecciones para abordar determinadas prioridades», remarca.. Sobre la posibilidad de que Cáritas pueda ser acusada de virar hacia la izquierda porque las propuestas que presenta tienen un marcado acento social en relación, por ejemplo, con la vivienda o con la cuestión migratoria, Abril despeja estas acusaciones explicando que «intentamos ser fieles a nuestra misión y a nuestra identidad».. A partir de ahí, detalla que la Doctrina Social recoge «con imperativos» que la Iglesia «no solo debe acompañar los efectos de los males, sino que tiene que colaborar en la transformación de las causas estructurales, sociales, económicas y políticas que generan exclusión». «La Iglesia no quiere quedarse al margen de las realidades de la injusticia; para ello, generar comunidad es clave y también tenemos que actuar en el plano estructural para construir el mundo que soñamos», verbaliza la coordinadora de Incidencia Política de la confederación.. En este sentido, insiste en que todas las medidas planteadas nacen de las inquietudes de los pobres. «Cuando las personas a las que acompañamos nos hablaron de los derechos vulnerados, destacaron muchísimo la vivienda como tema recurrente, a lo que se sumaron otros como no poder alimentar bien a sus hijos o no llegar a fin de mes, deteniéndose en los efectos que estas dificultades tienen en su día a día y en su salud mental: depresión, ansiedad, angustia…», sentencia la responsable de Cáritas.. De la misma manera, se muestra preocupada porque las personas participantes en los grupos manifestaron de forma insistente que sufren episodios de racismo y xenofobia que agravan su exclusión en el día a día.. Entre las propuestas de Cáritas Española, destaca la apuesta por un parque de vivienda social que incluya viviendas de emergencia. Además, la ONG sugiere modificar la Ley de Arrendamientos Urbanos para que todas las personas que residen en habitaciones de alquiler tengan las mismas garantías que el resto de alquileres.. Ante la precariedad laboral, Cáritas plantea modificar el Estatuto de los Trabajadores para dignificar los contratos parciales. María Segurado, responsable del área de empleo, denuncia que actualmente «hay trabajadoras del hogar que trabajan diez horas, pero solo cotizan tres, con las consecuencias que esto tiene para su cotización futura, pero también en caso de que se encuentren en una situación de incapacidad».. Cáritas también apunta a la necesidad de simplificar los trámites para acceder al ingreso mínimo vital, favorecer la reagrupación familiar de los migrantes o aprobar la Ley de Trata que, según la plataforma eclesial, lleva varios años lista para su aprobación, pero sigue «metida en un cajón». Entre sus peticiones también figura la cobertura pública de la salud bucodental, oftalmológica y auditiva para personas en exclusión, lo que incluye la posibilidad de disponer de gafas o audífonos. Con la vista puesta al exterior, exige cumplir el compromiso del 0,7% del PIB en Ayuda Oficial al Desarrollo.
