Mirra Andreeva levantó en París su primer «Grand Slam» con 19 años. La tenista siberiana, que venía desde hace años llamando a las puertas de las mejores, se impuso con contundencia a la polaca Maja Chwalinska, 6-3 y 6-2, la primera superviviente de la fase previa que conseguía llegar a la final.. La entrenadora de la rusa es Conchita Martínez. Y la que fuera finalista en 2000 en la Philippe Chatrier tiene claro el futuro de su pupila: «Cuando hace lo que le digo no tiene límites. Todavía tiene mucho que mejorar, muchas cosas que cambiar para ser una campeona. Pero ella se va dando cuenta de cuál es el camino», dijo la ex número 2 del mundo, que fue finalista en Roland Garros en 2000.. Conchita señaló que este triunfo «le va a dar confianza le permitirá mejorar cosas y desarrollar su juego, pero hay que seguir siendo humildes, seguir trabajando. Nada viene caído del cielo», comentó. «Yo la veo preparada, pero eso no quiere decir que vaya a ganarlo todo. Lo importante es que siga creciendo y mejorando y eso le hará más fuerte. Ganar Roland Garros es un sueño y lo ha hecho con 19 años habiendo mejorado mucho. Eso me enorgullece. Pero hay que tener los pies en el suelo y seguir trabajando. Ella quiere más. Un »Grand Slam» no te lo regalan. En este no han llegado las de mejor ranking muy arriba, son circunstancias. Eso ha hecho que ella fuera la favorita y hemos tenido que lidiar con esa presión. Pero no ha habido ni que hablarlo», comento la aragonesa.. El cuento de hadas de la polaca de 24 años, la jugadora de peor ranking en una final de París, no pasó la reválida del juego contundente de Andreeva y que ha desplegado un tenis intenso y variado para conquistar su primer «Grande».. Sin bandera ni himno, prohibidos tras la invasión rusa de Ucrania de 2022, la siberiana, la primera rusa que gana Roland Garros desde Maria Sharapova en 2014 y la más joven en imponerse desde Monica Seles en 1992, recibió el trofeo de manos de Mary Pierce, ganadora del torneo en 2000. Con su primer grande en el bolsillo, la siberiana llama a las puertas del «top 5» y a media campaña pone la guinda de un año excepcional, en el que lidera la clasificación de triunfos, 36, y en el que sobre tierra batida ha ganado 20 de 23 duelos.
Mirra Andreeva levantó en París su primer «Grand Slam» con 19 años. La tenista siberiana, que venía desde hace años llamando a las puertas de las mejores, se impuso con contundencia a la polaca Maja Chwalinska, 6-3 y 6-2, la primera superviviente de la fase previa que conseguía llegar a la final.. La entrenadora de la rusa es Conchita Martínez. Y la que fuera finalista en 2000 en la Philippe Chatrier tiene claro el futuro de su pupila: «Cuando hace lo que le digo no tiene límites. Todavía tiene mucho que mejorar, muchas cosas que cambiar para ser una campeona. Pero ella se va dando cuenta de cuál es el camino», dijo la ex número 2 del mundo, que fue finalista en Roland Garros en 2000.. Conchita señaló que este triunfo «le va a dar confianza le permitirá mejorar cosas y desarrollar su juego, pero hay que seguir siendo humildes, seguir trabajando. Nada viene caído del cielo», comentó. «Yo la veo preparada, pero eso no quiere decir que vaya a ganarlo todo. Lo importante es que siga creciendo y mejorando y eso le hará más fuerte. Ganar Roland Garros es un sueño y lo ha hecho con 19 años habiendo mejorado mucho. Eso me enorgullece. Pero hay que tener los pies en el suelo y seguir trabajando. Ella quiere más. Un »Grand Slam» no te lo regalan. En este no han llegado las de mejor ranking muy arriba, son circunstancias. Eso ha hecho que ella fuera la favorita y hemos tenido que lidiar con esa presión. Pero no ha habido ni que hablarlo», comento la aragonesa.. El cuento de hadas de la polaca de 24 años, la jugadora de peor ranking en una final de París, no pasó la reválida del juego contundente de Andreeva y que ha desplegado un tenis intenso y variado para conquistar su primer «Grande».. Sin bandera ni himno, prohibidos tras la invasión rusa de Ucrania de 2022, la siberiana, la primera rusa que gana Roland Garros desde Maria Sharapova en 2014 y la más joven en imponerse desde Monica Seles en 1992, recibió el trofeo de manos de Mary Pierce, ganadora del torneo en 2000. Con su primer grande en el bolsillo, la siberiana llama a las puertas del «top 5» y a media campaña pone la guinda de un año excepcional, en el que lidera la clasificación de triunfos, 36, y en el que sobre tierra batida ha ganado 20 de 23 duelos.
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