Los trabajadores que tengan acceso a este derecho contarán con el 100% del salario durante su periodo de baja
La llegada de un hijo al núcleo familiar supone un cambio radical en la vida de cualquier familia y también obliga a reorganizar el día a día laboral. Los datos de la Seguridad Social reflejan hasta qué punto esta prestación forma parte de la realidad de cientos de miles de trabajadores. Durante el primer semestre de 2026, un total de 108.614 madres y 123.042 padres disfrutaron de la prestación por nacimiento y cuidado de menor. En conjunto, fueron 231.656 prestaciones disfrutadas, una cifra que supone un incremento del 3,3% respecto al mismo periodo del año anterior.. Detrás de estas cifras hay miles de hogares que durante unas semanas dejan de organizar su vida alrededor del trabajo para hacerlo alrededor de un recién nacido. La duración media de los permisos activos entre enero y junio alcanzó los 112,7 días. En el caso de las mujeres, la media fue de 114,8 días, frente a los 110,8 días de los hombres. El esfuerzo económico que supone esta protección también queda reflejado en las cuentas públicas, con algo más de 2.285 millones de euros destinados a esta prestación durante la primera mitad del año.. La principal novedad que deben conocer quienes hayan tenido un hijo es que esta ausencia del puesto de trabajo está protegida económicamente. La prestación por nacimiento y cuidado de menor permite disfrutar de una baja remunerada al 100% y, desde la ampliación aprobada en 2025, alcanza con carácter general las 19 semanas por progenitor. En las familias monoparentales, la duración llega hasta las 32 semanas. Se trata de un derecho individual e intransferible, por lo que cada progenitor dispone de su propio periodo.. Así es como puedes gestionar tu permiso retribuido. El permiso no tiene que disfrutarse necesariamente de una sola vez. Las primeras seis semanas deben disfrutarse inmediatamente después del nacimiento, de forma obligatoria e ininterrumpida. Después, las semanas restantes pueden organizarse con mayor flexibilidad. En términos generales, 11 semanas pueden disfrutarse durante el primer año de vida del menor, mientras que las dos semanas adicionales pueden utilizarse hasta que el hijo cumpla ocho años. Estas últimas también pueden solicitarse para determinados nacimientos, adopciones o acogimientos producidos desde el 2 de agosto de 2024, de acuerdo con las condiciones establecidas.. La cantidad que recibe el trabajador durante el permiso tampoco procede directamente de la empresa. La prestación es abonada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social y equivale a la base de cotización correspondiente, por lo que hablar de una baja remunerada al 100% no significa necesariamente que el trabajador vaya a recibir exactamente el mismo importe neto que figura habitualmente en su nómina. La referencia es la base reguladora establecida por la Seguridad Social. Además, para acceder a la prestación deben cumplirse los requisitos correspondientes, incluida la situación de alta o asimilada al alta y, en determinados casos, los periodos mínimos de cotización exigidos.. Un derecho laboral clave para la conciliación. Para las familias, la posibilidad de distribuir parte del permiso introduce una herramienta de conciliación que permite adaptar el cuidado del menor a las circunstancias concretas de cada hogar. Esta flexibilidad puede resultar especialmente relevante cuando ambos progenitores trabajan y necesitan organizar sus periodos de ausencia de manera diferente.. El derecho tampoco desaparece por el hecho de que uno de ellos no pueda utilizar inmediatamente todas sus semanas, ya que una parte puede reservarse para etapas posteriores de la infancia. De esta manera, la protección vinculada al nacimiento deja de concentrarse exclusivamente en las primeras semanas y ofrece a las familias mayor margen para decidir cómo afrontar las necesidades de cuidado.
La llegada de un hijo al núcleo familiar supone un cambio radical en la vida de cualquier familia y también obliga a reorganizar el día a día laboral. Los datos de la Seguridad Social reflejan hasta qué punto esta prestación forma parte de la realidad de cientos de miles de trabajadores. Durante el primer semestre de 2026, un total de 108.614 madres y 123.042 padres disfrutaron de la prestación por nacimiento y cuidado de menor. En conjunto, fueron 231.656 prestaciones disfrutadas, una cifra que supone un incremento del 3,3% respecto al mismo periodo del año anterior.. Detrás de estas cifras hay miles de hogares que durante unas semanas dejan de organizar su vida alrededor del trabajo para hacerlo alrededor de un recién nacido. La duración media de los permisos activos entre enero y junio alcanzó los 112,7 días. En el caso de las mujeres, la media fue de 114,8 días, frente a los 110,8 días de los hombres. El esfuerzo económico que supone esta protección también queda reflejado en las cuentas públicas, con algo más de 2.285 millones de euros destinados a esta prestación durante la primera mitad del año.. La principal novedad que deben conocer quienes hayan tenido un hijo es que esta ausencia del puesto de trabajo está protegida económicamente. La prestación por nacimiento y cuidado de menor permite disfrutar de una baja remunerada al 100% y, desde la ampliación aprobada en 2025, alcanza con carácter general las 19 semanas por progenitor. En las familias monoparentales, la duración llega hasta las 32 semanas. Se trata de un derecho individual e intransferible, por lo que cada progenitor dispone de su propio periodo.. Así es como puedes gestionar tu permiso retribuido. El permiso no tiene que disfrutarse necesariamente de una sola vez. Las primeras seis semanas deben disfrutarse inmediatamente después del nacimiento, de forma obligatoria e ininterrumpida. Después, las semanas restantes pueden organizarse con mayor flexibilidad. En términos generales, 11 semanas pueden disfrutarse durante el primer año de vida del menor, mientras que las dos semanas adicionales pueden utilizarse hasta que el hijo cumpla ocho años. Estas últimas también pueden solicitarse para determinados nacimientos, adopciones o acogimientos producidos desde el 2 de agosto de 2024, de acuerdo con las condiciones establecidas.. La cantidad que recibe el trabajador durante el permiso tampoco procede directamente de la empresa. La prestación es abonada por el Instituto Nacional de la Seguridad Social y equivale a la base de cotización correspondiente, por lo que hablar de una baja remunerada al 100% no significa necesariamente que el trabajador vaya a recibir exactamente el mismo importe neto que figura habitualmente en su nómina. La referencia es la base reguladora establecida por la Seguridad Social. Además, para acceder a la prestación deben cumplirse los requisitos correspondientes, incluida la situación de alta o asimilada al alta y, en determinados casos, los periodos mínimos de cotización exigidos.. Un derecho laboral clave para la conciliación. Para las familias, la posibilidad de distribuir parte del permiso introduce una herramienta de conciliación que permite adaptar el cuidado del menor a las circunstancias concretas de cada hogar. Esta flexibilidad puede resultar especialmente relevante cuando ambos progenitores trabajan y necesitan organizar sus periodos de ausencia de manera diferente.. El derecho tampoco desaparece por el hecho de que uno de ellos no pueda utilizar inmediatamente todas sus semanas, ya que una parte puede reservarse para etapas posteriores de la infancia. De esta manera, la protección vinculada al nacimiento deja de concentrarse exclusivamente en las primeras semanas y ofrece a las familias mayor margen para decidir cómo afrontar las necesidades de cuidado.
