Un 12% de los propietarios estudia vender la vivienda, mientras un 6% decide destinar el inmueble al alquiler vacacional, lo que reducirá todavía más la oferta
Las regulaciones en el mercado de la vivienda como el límite a la actualización de precios establecido por el Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV), han llevado a muchos caseros a plantearse dejar de alquilar su piso o, en su defecto, subir el precio una vez finalizado el contrato vigente. Según los datos extraídos a partir de una encuesta de Fotocasa Research, un 68% ha manejado esta cuestión.. En concreto, el 24% asegura que, al terminar la relación con su actual inquilino, establecerá un precio más alto, mientras que un 19% optará por buscar inquilinos con mayor capacidad económica que puedan asumir rentas más elevadas. Esto traerá como principal consecuencia una reducción de la oferta disponible y el consecuente encarecimiento de las que sí se mantengan disponibles.. A estas decisiones se suman otras que también implican una reducción de la disponibilidad en el mercado, pues un 12% se plantea vender la vivienda, un 8% prevé alquilar las habitaciones de forma individual y un 6% destinará el inmueble al alquiler vacacional.. Esto también enturbia la visión de estos activos como modelo de inversión. Un 12% de los encuestados asegura que se replanteará la compra de viviendas como una inversión, lo que también podría tener implicaciones adicionales en la evolución de la oferta de alquiler a medio y largo plazo.. Entre los principales mercados inmobiliarios de España, la Comunidad de Madrid lidera el porcentaje de propietarios que prevén subir rentas o retirar viviendas del alquiler convencional, con un 72%. Le siguen Cataluña, con un 68%, Andalucía, con un 67%, y la Comunidad Valenciana, con un 67%.. Entre los que conocen las medidas adoptadas a través del IRAV hay opiniones dispares. El 29% de los arrendadores considera que esta medida le perjudica mucho o bastante, frente a un 71% que afirma sentirse poco o nada perjudicado.. «La inseguridad jurídica y la creciente incertidumbre regulatoria están desincentivando a los propietarios. Nos encontramos ante una situación especialmente preocupante, porque el mercado del alquiler ya atraviesa la peor crisis de oferta del siglo XXI, y todo apunta a que esta escasez podría intensificarse en los próximos meses», explica María Matos, directora de Estudios y portavoz. de Fotocasa.. «Nunca habíamos detectado una fuga de oferta de esta magnitud, lo que anticipa un acceso cada vez más difícil a la vivienda en alquiler. Estos datos ponen de manifiesto que legislar sin el consenso de una de las partes fundamentales del mercado, como son los propietarios, tiene efectos contraproducentes. Cuantas menos viviendas haya disponibles, más complicado será su acceso a ellas».
Las regulaciones en el mercado de la vivienda como el límite a la actualización de precios establecido por el Índice de Referencia de Arrendamientos de Vivienda (IRAV), han llevado a muchos caseros a plantearse dejar de alquilar su piso o, en su defecto, subir el precio una vez finalizado el contrato vigente. Según los datos extraídos a partir de una encuesta de Fotocasa Research, un 68% ha manejado esta cuestión.. En concreto, el 24% asegura que, al terminar la relación con su actual inquilino, establecerá un precio más alto, mientras que un 19% optará por buscar inquilinos con mayor capacidad económica que puedan asumir rentas más elevadas. Esto traerá como principal consecuencia una reducción de la oferta disponible y el consecuente encarecimiento de las que sí se mantengan disponibles.. A estas decisiones se suman otras que también implican una reducción de la disponibilidad en el mercado, pues un 12% se plantea vender la vivienda, un 8% prevé alquilar las habitaciones de forma individual y un 6% destinará el inmueble al alquiler vacacional.. Esto también enturbia la visión de estos activos como modelo de inversión. Un 12% de los encuestados asegura que se replanteará la compra de viviendas como una inversión, lo que también podría tener implicaciones adicionales en la evolución de la oferta de alquiler a medio y largo plazo.. Entre los principales mercados inmobiliarios de España, la Comunidad de Madrid lidera el porcentaje de propietarios que prevén subir rentas o retirar viviendas del alquiler convencional, con un 72%. Le siguen Cataluña, con un 68%, Andalucía, con un 67%, y la Comunidad Valenciana, con un 67%.. Entre los que conocen las medidas adoptadas a través del IRAV hay opiniones dispares. El 29% de los arrendadores considera que esta medida le perjudica mucho o bastante, frente a un 71% que afirma sentirse poco o nada perjudicado.. «La inseguridad jurídica y la creciente incertidumbre regulatoria están desincentivando a los propietarios. Nos encontramos ante una situación especialmente preocupante, porque el mercado del alquiler ya atraviesa la peor crisis de oferta del siglo XXI, y todo apunta a que esta escasez podría intensificarse en los próximos meses», explica María Matos, directora de Estudios y portavoz. de Fotocasa.. «Nunca habíamos detectado una fuga de oferta de esta magnitud, lo que anticipa un acceso cada vez más difícil a la vivienda en alquiler. Estos datos ponen de manifiesto que legislar sin el consenso de una de las partes fundamentales del mercado, como son los propietarios, tiene efectos contraproducentes. Cuantas menos viviendas haya disponibles, más complicado será su acceso a ellas».
