La segunda estrella ya está en el pecho de la camiseta de España y el 19 de julio de 2026 será recordado eternamente en la historia deportiva del país. Ferran, tras clamar por el gol ante Arabia Saudí, recogió el testigo de Iniesta 16 años después para convertirse en el gran héroe y coronar a la Selección como campeona del mundo por segunda vez en su historia. Mientras los héroes de 2010 celebraban en la grada, otros 26 hombres grababan su nombre con total merecimiento. Un fútbol total en ataque y en defensa que noqueó a una Argentina que solo pudo competir recurriendo a las malas artes y a un arreón final que hizo contener la respiración a millones de españoles durante los instantes final. Vincic, que no permitió que el héroe fuera Nico Williams minutos antes, pitó el final y el delirio español dio paso a la frustración y a la rabia de Argentina, que desembocó en la agresión de Paredes y el mal perder de Otamendi. Especialmente violento fue lo del centrocampista, pero hubo un detalle que la retransmisión ignoró y que muestra que el mal perder no fue cosa de uno o dos jugadores. La Copa al cielo… y Argentina de espaldas Toda España lloraba emocionada, todavía frotándose los ojos por si era un sueño, mientras que Rodri levantaba al cielo la Copa del Mundo tras recogerla a manos de un Trump que solo pudo aparecer en un lado de la foto tras entregar el trofeo. La televisión, como no podía ser de otra manera, se centraba en los campeones y los espectadores buscaban entre risas cualquier detalle en unos jugadores que demostraron su saber estar hasta con el partido acabado. Mientras todo ello acontecía, Argentina permaneció en el césped, pero no como es habitual en otros subcampeones. En lugar de mirar hacia los ganadores en una muestra de respeto, el combinado albiceleste decidió dar la espalda en todo momento y mirar hacia la grada. Toda la plantilla dando la espalda a los campeones en el momento de la entrega mientras que únicamente miraban a la grada, sin reconocer el protagonismo de quienes lo tenían en dicho momento. Indignación mundial y respuesta española Este hecho llamó la atención hasta al propio Denilson, jugador brasileño, que compartió un vídeo explicando la embarazosa situación. Dani Olmo también se manifestó sobre ello durante la celebración: «No nos importa. Lo importante son los valores que quieres transmitir. Somos un ejemplo para muchas generaciones, creo que ellos deben también serlo. Nosotros ahora, a disfrutar». La imagen quedará ahí para siempre mientras que todo un país vivirá este lunes una celebración en Madrid para recordar que sí, que España es campeona del mundo por segunda vez. La Roja demostró ser mejor equipo dejando a Argentina sin tirar ni una sola vez en los 90 minutos reglamentarios, algo que nunca había ocurrido en la historia de los mundiales. Luis de la Fuente ha generado una sinfonía perfecta que tuvo su gran actuación en el día más
No solo fueron las peleas, la Albiceleste también mostró su peor lado mientras Rodri alzaba al cielo la Copa del Mundo
La segunda estrella ya está en el pecho de la camiseta de España y el 19 de julio de 2026 será recordado eternamente en la historia deportiva del país. Ferran, tras clamar por el gol ante Arabia Saudí, recogió el testigo de Iniesta 16 años después para convertirse en el gran héroe y coronar a la Selección como campeona del mundo por segunda vez en su historia. Mientras los héroes de 2010 celebraban en la grada, otros 26 hombres grababan su nombre con total merecimiento.Un fútbol total en ataque y en defensa que noqueó a una Argentina que solo pudo competir recurriendo a las malas artes y a un arreón final que hizo contener la respiración a millones de españoles durante los instantes final. Vincic, que no permitió que el héroe fuera Nico Williams minutos antes, pitó el final y el delirio español dio paso a la frustración y a la rabia de Argentina, que desembocó en la agresión de Paredes y el mal perder de Otamendi. Especialmente violento fue lo del centrocampista, pero hubo un detalle que la retransmisión ignoró y que muestra que el mal perder no fue cosa de uno o dos jugadores.La Copa al cielo… y Argentina de espaldasToda España lloraba emocionada, todavía frotándose los ojos por si era un sueño, mientras que Rodri levantaba al cielo la Copa del Mundo tras recogerla a manos de un Trump que solo pudo aparecer en un lado de la foto tras entregar el trofeo. La televisión, como no podía ser de otra manera, se centraba en los campeones y los espectadores buscaban entre risas cualquier detalle en unos jugadores que demostraron su saber estar hasta con el partido acabado.Mientras todo ello acontecía, Argentina permaneció en el césped, pero no como es habitual en otros subcampeones. En lugar de mirar hacia los ganadores en una muestra de respeto, el combinado albiceleste decidió dar la espalda en todo momento y mirar hacia la grada. Toda la plantilla dando la espalda a los campeones en el momento de la entrega mientras que únicamente miraban a la grada, sin reconocer el protagonismo de quienes lo tenían en dicho momento.Indignación mundial y respuesta españolaEste hecho llamó la atención hasta al propio Denilson, jugador brasileño, que compartió un vídeo explicando la embarazosa situación. Dani Olmo también se manifestó sobre ello durante la celebración: «No nos importa. Lo importante son los valores que quieres transmitir. Somos un ejemplo para muchas generaciones, creo que ellos deben también serlo. Nosotros ahora, a disfrutar». La imagen quedará ahí para siempre mientras que todo un país vivirá este lunes una celebración en Madrid para recordar que sí, que España es campeona del mundo por segunda vez.La Roja demostró ser mejor equipo dejando a Argentina sin tirar ni una sola vez en los 90 minutos reglamentarios, algo que nunca había ocurrido en la historia de los mundiales. Luis de la Fuente ha generado una sinfonía perfecta que tuvo su gran actuación en el día más importante. Un grupo un
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