El empate sin goles entre las selecciones de Inglaterra y Ghana en la segunda jornada del Mundial ha quedado relegado a una anécdota estadística. El foco mediático se ha desplazado de lo deportivo a lo gestual tras el desplante protagonizado por el lateral inglés Djed Spence hacia Thomas Partey. El futbolista del Villarreal CF se convirtió en el centro de una tormenta eléctrica cuando el defensor británico se negó a estrecharle la mano en el saludo protocolario, manteniendo los brazos firmemente hundidos en sus bolsillos mientras el resto de sus compañeros cumplía con la ceremonia.. Un proceso judicial en la sombra. El gesto de Spence no respondió a una directriz de la Federación Inglesa (FA), que se ha apresurado a desmarcarse asegurando que el jugador del Tottenham actuó por iniciativa propia. El ambiente en las gradas de Boston fue igualmente hostil para el pivote de la liga española. La afición inglesa desplazada a Estados Unidos castigó a Partey con abucheos atronadores cada vez que su nombre sonaba por megafonía. El motivo de este rechazo frontal es el proceso judicial que el ghanés encara en Reino Unido, donde está procesado por siete delitos de violación y uno de agresión sexual.. A pesar de que el mediocentro del equipo castellonense se declara «no culpable» y el juicio no se celebrará hasta 2027, la tensión es máxima en el entorno mundialista. El jugador ya sufrió graves problemas logísticos en el arranque del torneo al denegársele la entrada en Canadá, lo que le obligó a ausentarse en el debut de su selección. Mientras el futbolista intenta restar importancia al desprecio de Spence apelando a la resiliencia mental, su seleccionador, Carlos Queiroz, ha optado por una negación retórica del incidente para evitar que el ruido externo desestabilice al bloque africano.. Blindaje absoluto y horizonte deportivo. En el bando inglés, el hermetismo es la norma. El técnico Thomas Tuchel ha evitado cualquier valoración sobre el comportamiento de su pupilo, mientras que el departamento de comunicación de los «Three Lions» ha vetado las preguntas incómodas alegando la necesidad de no entorpecer el proceso judicial en curso. En el vestuario ghanés, sin embargo, el apoyo a su estrella es unánime. Jugadores como Kwasi Sibo han reiterado que la plantilla está volcada con Partey para que mantenga su jerarquía sobre el césped, donde Ghana pelea actualmente por la segunda plaza de su grupo.. La expedición africana ya pone la vista en el decisivo duelo contra Croacia este domingo en Filadelfia. Al disputarse de nuevo en territorio estadounidense, la presencia del jugador del Villarreal está garantizada para liderar el esquema de Queiroz. El foco internacional seguirá sobre el futbolista, que continúa compitiendo en la élite mientras la sombra de los tribunales de Londres se alarga irremediablemente sobre su carrera profesional.
El empate sin goles entre las selecciones de Inglaterra y Ghana en la segunda jornada del Mundial ha quedado relegado a una anécdota estadística. El foco mediático se ha desplazado de lo deportivo a lo gestual tras el desplante protagonizado por el lateral inglés Djed Spence hacia Thomas Partey. El futbolista del Villarreal CF se convirtió en el centro de una tormenta eléctrica cuando el defensor británico se negó a estrecharle la mano en el saludo protocolario, manteniendo los brazos firmemente hundidos en sus bolsillos mientras el resto de sus compañeros cumplía con la ceremonia.. Un proceso judicial en la sombra. El gesto de Spence no respondió a una directriz de la Federación Inglesa (FA), que se ha apresurado a desmarcarse asegurando que el jugador del Tottenham actuó por iniciativa propia. El ambiente en las gradas de Boston fue igualmente hostil para el pivote de la liga española. La afición inglesa desplazada a Estados Unidos castigó a Partey con abucheos atronadores cada vez que su nombre sonaba por megafonía. El motivo de este rechazo frontal es el proceso judicial que el ghanés encara en Reino Unido, donde está procesado por siete delitos de violación y uno de agresión sexual.. A pesar de que el mediocentro del equipo castellonense se declara «no culpable» y el juicio no se celebrará hasta 2027, la tensión es máxima en el entorno mundialista. El jugador ya sufrió graves problemas logísticos en el arranque del torneo al denegársele la entrada en Canadá, lo que le obligó a ausentarse en el debut de su selección. Mientras el futbolista intenta restar importancia al desprecio de Spence apelando a la resiliencia mental, su seleccionador, Carlos Queiroz, ha optado por una negación retórica del incidente para evitar que el ruido externo desestabilice al bloque africano.. Blindaje absoluto y horizonte deportivo. En el bando inglés, el hermetismo es la norma. El técnico Thomas Tuchel ha evitado cualquier valoración sobre el comportamiento de su pupilo, mientras que el departamento de comunicación de los «Three Lions» ha vetado las preguntas incómodas alegando la necesidad de no entorpecer el proceso judicial en curso. En el vestuario ghanés, sin embargo, el apoyo a su estrella es unánime. Jugadores como Kwasi Sibo han reiterado que la plantilla está volcada con Partey para que mantenga su jerarquía sobre el césped, donde Ghana pelea actualmente por la segunda plaza de su grupo.. La expedición africana ya pone la vista en el decisivo duelo contra Croacia este domingo en Filadelfia. Al disputarse de nuevo en territorio estadounidense, la presencia del jugador del Villarreal está garantizada para liderar el esquema de Queiroz. El foco internacional seguirá sobre el futbolista, que continúa compitiendo en la élite mientras la sombra de los tribunales de Londres se alarga irremediablemente sobre su carrera profesional.
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