El obispo de Málaga, José Antonio Satué, desveló hoy que la Diócesis andaluza «está dispuesta a colaborar económicamente en la reparación de los daños» generados a las cuatro mujeres que presuntamente fueron sedadas y agredidas sexualmente por un sacerdote malagueño entre 2014 y 2018, si se le condena por estos delitos. Así expresó Satué en una rueda de prensa con motivo del juicio que comienza el próximo lunes en la Audiencia de Málaga contra este cura, conocido como el padre Fran, para el que la Fiscalía pide 72 años de cárcel y 1,2 millones de euros.
Nada más arrancar su comparecencia, el obispo pidió «perdón, en nombre de la Iglesia, a todas las personas que en esta y en otras situaciones similares no han encontrado en la Iglesia la comprensión y el apoyo que debieron recibir». Para Satué, este caso «ha provocado y sigue provocando un sufrimiento muy, muy profundo en las personas y en las familias directamente afectadas». Por ello, ha planteado que la postura de la Iglesia «no puede ser otra que la de colaborar para que los tribunales puedan esclarecer la verdad y hacer justicia».
El Obispado ha sido llevado al procedimiento como responsable civil subsidiario, de forma que si se condena al sacerdote y se demuestra esa responsabilidad, de alguna manera la Iglesia tendría económicamente a la indemnización de las víctimas. Sobre este punto, Satué expuso que los abogados «van a defender que a la Diócesis no se le debería exigir tal responsabilidad».
Para argumentarlo, el obispo ha detallado que no se «ha propiciado ni se ha favorecido ni ha mirado para otro lado cuando se han conocido las gravísimas acusaciones de abuso contra el sacerdote».
Así, ha compartido con los periodistas presentes que se tuvieron conocimiento de los hechos en agosto de 2023 y que el mes siguiente, se decretó un proceso canónico en el propio Obispado malagueño «con el objeto de esclarecer la verdad».
El obispo de Málaga, José Antonio Satué, desveló hoy que la Diócesis andaluza «está dispuesta a colaborar económicamente en la reparación de los daños» generados a las cuatro mujeres que presuntamente fueron sedadas y agredidas sexualmente por un sacerdote malagueño entre 2014 y 2018, si se le condena por estos delitos. Así expresó Satué en una rueda de prensa con motivo del juicio que comienza el próximo lunes en la Audiencia de Málaga contra este cura, conocido como el padre Fran, para el que la Fiscalía pide 72 años de cárcel y 1,2 millones de euros.. Nada más arrancar su comparecencia, el obispo pidió «perdón, en nombre de la Iglesia, a todas las personas que en esta y en otras situaciones similares no han encontrado en la Iglesia la comprensión y el apoyo que debieron recibir». Para Satué, este caso «ha provocado y sigue provocando un sufrimiento muy, muy profundo en las personas y en las familias directamente afectadas». Por ello, ha planteado que la postura de la Iglesia «no puede ser otra que la de colaborar para que los tribunales puedan esclarecer la verdad y hacer justicia».. El Obispado ha sido llevado al procedimiento como responsable civil subsidiario, de forma que si se condena al sacerdote y se demuestra esa responsabilidad, de alguna manera la Iglesia tendría económicamente a la indemnización de las víctimas. Sobre este punto, Satué expuso que los abogados «van a defender que a la Diócesis no se le debería exigir tal responsabilidad».. Para argumentarlo, el obispo ha detallado que no se «ha propiciado ni se ha favorecido ni ha mirado para otro lado cuando se han conocido las gravísimas acusaciones de abuso contra el sacerdote».. Así, ha compartido con los periodistas presentes que se tuvieron conocimiento de los hechos en agosto de 2023 y que el mes siguiente, se decretó un proceso canónico en el propio Obispado malagueño «con el objeto de esclarecer la verdad».
La Diócesis andaluza reparará a las víctimas del cura que sedó y violó a 4 mujeres
El obispo de Málaga, José Antonio Satué, desveló hoy que la Diócesis andaluza «está dispuesta a colaborar económicamente en la reparación de los daños» generados a las cuatro mujeres que presuntamente fueron sedadas y agredidas sexualmente por un sacerdote malagueño entre 2014 y 2018, si se le condena por estos delitos. Así expresó Satué en una rueda de prensa con motivo del juicio que comienza el próximo lunes en la Audiencia de Málaga contra este cura, conocido como el padre Fran, para el que la Fiscalía pide 72 años de cárcel y 1,2 millones de euros.. Nada más arrancar su comparecencia, el obispo pidió «perdón, en nombre de la Iglesia, a todas las personas que en esta y en otras situaciones similares no han encontrado en la Iglesia la comprensión y el apoyo que debieron recibir». Para Satué, este caso «ha provocado y sigue provocando un sufrimiento muy, muy profundo en las personas y en las familias directamente afectadas». Por ello, ha planteado que la postura de la Iglesia «no puede ser otra que la de colaborar para que los tribunales puedan esclarecer la verdad y hacer justicia».. El Obispado ha sido llevado al procedimiento como responsable civil subsidiario, de forma que si se condena al sacerdote y se demuestra esa responsabilidad, de alguna manera la Iglesia tendría económicamente a la indemnización de las víctimas. Sobre este punto, Satué expuso que los abogados «van a defender que a la Diócesis no se le debería exigir tal responsabilidad».. Para argumentarlo, el obispo ha detallado que no se «ha propiciado ni se ha favorecido ni ha mirado para otro lado cuando se han conocido las gravísimas acusaciones de abuso contra el sacerdote».. Así, ha compartido con los periodistas presentes que se tuvieron conocimiento de los hechos en agosto de 2023 y que el mes siguiente, se decretó un proceso canónico en el propio Obispado malagueño «con el objeto de esclarecer la verdad».
