En el primer trimestre de 2025 el porcentaje era del 11%
La sensación de que muchos demandantes de vivienda no pueden hacer frente a los precios actuales -o tal vez la realidad de este hecho- está haciendo que cada vez más vendedores rebajen las pretensiones iniciales que tienen cuando ponen en venta sus inmuebles una vez que comprueban que no pueden venderlos, acentuando así la percepción de que los precios están llegando al final de su vertiginoso crecimiento.. Según un análisis de Idealista, en el primer trimestre de 2026 el volumen de anunciantes de viviendas en venta que rebajaron sus expectativas se incrementó hasta el 14%, frente al 11% que lo hizo el año pasado.. Los dos grandes mercados inmobiliarios españoles, Madrid y Barcelona, son donde más se concentran estas rebajas. En la Comunidad de Madrid bajaron de precio el 18% de todos sus anuncios de viviendas en venta, mientras que en la provincia de Barcelona, y también en Zaragoza, lo hicieron un 17%. Les siguieron Sevilla (16%), Santa Cruz de Tenerife (15%) y Guipúzcoa (15%).. Por ciudades, Barcelona y Teruel son las dos capitales donde el porcentaje de anuncios que registraron bajadas de precio es mayor, ya que comparten una tasa del 21% de los anuncios. Les sigue Madrid con un 20% y, a continuación, se encuentran Alicante (19%), Segovia (19%), Málaga, Sevilla, Valencia y Zaragoza (18% en los cuatro casos). Entre los grandes mercados, Palma es donde menos propietarios bajan el precio (14%), seguida por Bilbao (16%) y San Sebastián (17%).. Como explica Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, «los datos del número de propietarios que rebajan sus expectativas están alineados con otras métricas como el descenso en el número de compraventas de viviendas y parecen confirmar la tendencia hacia la estabilización de precios en los principales mercados, que se intuye de los informes de precios de Idealista».. Iñareta añade que la propia composición del mercado hace que este proceso no sea rápido. «Los profesionales inmobiliarios palpan la realidad del mercado y conocen el precio al que se cierran las operaciones, por lo que son más ágiles a la hora de ajustarlo. Los particulares, por su parte, ofrecen una mayor resistencia a estos cambios de tendencia ya que combinan precios emocionales y una mirada ‘en el retrovisor’ que se fija más en el pasado que en el presente».. Aunque las estadísticas siguen reflejando fuertes subidas de los precios en el mercado inmobiliario, diversos análisis y expertos comienzan a advertir de que el volumen de demandantes que quedan fuera del mercado por los elevados precios y el endurecimiento de la financiación es cada vez mayor y que los precios se acabarán frenando. El informe más reciente de Oxford Economics, dirigido por Ángel Talavera, anticipa un enfriamiento progresivo del mercado inmobiliario español, con una desaceleración en el crecimiento de los precios hacia 2027 tras subidas de doble dígito a corto plazo.. El análisis prevé una estabilización de los precios el año próximo, con el crecimiento reducido al 5% tras años de incrementos de doble dígito. Esta desaceleración responde, según el documento, al agotamiento de las expectativas emocionales -lo que denomina «animal spirits»-, la pérdida de accesibilidad para los compradores, la caída en el volumen de transacciones y el endurecimiento del crédito hipotecario.
La sensación de que muchos demandantes de vivienda no pueden hacer frente a los precios actuales -o tal vez la realidad de este hecho- está haciendo que cada vez más vendedores rebajen las pretensiones iniciales que tienen cuando ponen en venta sus inmuebles una vez que comprueban que no pueden venderlos, acentuando así la percepción de que los precios están llegando al final de su vertiginoso crecimiento.. Según un análisis de Idealista, en el primer trimestre de 2026 el volumen de anunciantes de viviendas en venta que rebajaron sus expectativas se incrementó hasta el 14%, frente al 11% que lo hizo el año pasado.. Los dos grandes mercados inmobiliarios españoles, Madrid y Barcelona, son donde más se concentran estas rebajas. En la Comunidad de Madrid bajaron de precio el 18% de todos sus anuncios de viviendas en venta, mientras que en la provincia de Barcelona, y también en Zaragoza, lo hicieron un 17%. Les siguieron Sevilla (16%), Santa Cruz de Tenerife (15%) y Guipúzcoa (15%).. Por ciudades, Barcelona y Teruel son las dos capitales donde el porcentaje de anuncios que registraron bajadas de precio es mayor, ya que comparten una tasa del 21% de los anuncios. Les sigue Madrid con un 20% y, a continuación, se encuentran Alicante (19%), Segovia (19%), Málaga, Sevilla, Valencia y Zaragoza (18% en los cuatro casos). Entre los grandes mercados, Palma es donde menos propietarios bajan el precio (14%), seguida por Bilbao (16%) y San Sebastián (17%).. Como explica Francisco Iñareta, portavoz de Idealista, «los datos del número de propietarios que rebajan sus expectativas están alineados con otras métricas como el descenso en el número de compraventas de viviendas y parecen confirmar la tendencia hacia la estabilización de precios en los principales mercados, que se intuye de los informes de precios de Idealista».. Iñareta añade que la propia composición del mercado hace que este proceso no sea rápido. «Los profesionales inmobiliarios palpan la realidad del mercado y conocen el precio al que se cierran las operaciones, por lo que son más ágiles a la hora de ajustarlo. Los particulares, por su parte, ofrecen una mayor resistencia a estos cambios de tendencia ya que combinan precios emocionales y una mirada ‘en el retrovisor’ que se fija más en el pasado que en el presente».. Desaceleración en el crecimiento de los precios. Aunque las estadísticas siguen reflejando fuertes subidas de los precios en el mercado inmobiliario, diversos análisis y expertos comienzan a advertir de que el volumen de demandantes que quedan fuera del mercado por los elevados precios y el endurecimiento de la financiación es cada vez mayor y que los precios se acabarán frenando. El informe más reciente de Oxford Economics, dirigido por Ángel Talavera, anticipa un enfriamiento progresivo del mercado inmobiliario español, con una desaceleración en el crecimiento de los precios hacia 2027 tras subidas de doble dígito a corto plazo.. El análisis prevé una estabilización de los precios el año próximo, con el crecimiento reducido al 5% tras años de incrementos de doble dígito. Esta desaceleración responde, según el documento, al agotamiento de las expectativas emocionales -lo que denomina «animal spirits»-, la pérdida de accesibilidad para los compradores, la caída en el volumen de transacciones y el endurecimiento del crédito hipotecario.
