La política exterior del Gobierno socialista comunista es manifiestamente mejorable. La culpa no es de Albares, que es un diplomático que conoce su oficio, sino de la línea de radicalismo izquierdista y populista de Sánchez. La irrelevancia española es una realidad, desgraciadamente, porque está obsesionado con liderar un frente contra esa internacional ultraderechista que se ha inventado. En cambio, hay cuestiones que son acertadas, como fortalecer las relaciones con Francia. En este sentido, el Tribunal Constitucional, que preside el siniestro sanchista Cándido Conde-Pumpido, ha acertado al avalar por unanimidad el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia. Fue recurrido porque permitía la recíproca participación de ministros en los consejos de ministros. He de reconocer que nunca entendí el fundamento de ese recurso y es más que razonable que los magistrados no hayan encontrado ninguna contradicción con la Constitución. Está bien hacer oposición a Sánchez, que es una auténtica catástrofe para nuestro país, como se ha visto con la invasión marroquí de Ceuta, pero en algunas ocasiones toma decisiones acertadas, aunque resulten sorprendentes.. La unanimidad de la sentencia es un varapalo a la decisión del Senado y debería hacer que el PP centre su oposición en los numerosos frentes que tiene Sánchez. Como mucha gente próxima al partido quiere ir al Tribunal Constitucional, se les podría haber preguntado sobre este disparatado recurso y, si lo hicieron, me permito recomendarle a Feijóo que no los tenga en cuenta para magistrados del TC, fiscales generales o ministros de Justicia. Creo que mis alumnos de Derecho lo hubieran hecho mejor. Al igual que critico a Óscar Puente, que ha reconocido que es un mal jurista, Conde-Pumpido y otros sanchistas que deberían volver a clase, creo que es razonable hacerlo con un recurso que aseguraba que el tratado entraba en contradicción con siete puntos de la Constitución. Una decisión como esta, que ensombrece las relaciones con Francia, solo se puede tomar si se tiene la absoluta seguridad de que se ganará o, como mínimo, que un grupo de magistrados votará en contra. Falta menos de un año para que Feijóo sea presidente del Gobierno y lo conseguirá con una amplia mayoría absoluta del centro derecha. Por ello, el PP tiene que ser muy cuidadoso y riguroso en los temas jurídicos.. Francisco Marhuenda. Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).
«La unanimidad de la sentencia es un varapalo a la decisión del Senado y debería hacer que el PP centre su oposición en los numerosos frentes que tiene Sánchez»
La política exterior del Gobierno socialista comunista es manifiestamente mejorable. La culpa no es de Albares, que es un diplomático que conoce su oficio, sino de la línea de radicalismo izquierdista y populista de Sánchez. La irrelevancia española es una realidad, desgraciadamente, porque está obsesionado con liderar un frente contra esa internacional ultraderechista que se ha inventado. En cambio, hay cuestiones que son acertadas, como fortalecer las relaciones con Francia. En este sentido, el Tribunal Constitucional, que preside el siniestro sanchista Cándido Conde-Pumpido, ha acertado al avalar por unanimidad el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia. Fue recurrido porque permitía la recíproca participación de ministros en los consejos de ministros. He de reconocer que nunca entendí el fundamento de ese recurso y es más que razonable que los magistrados no hayan encontrado ninguna contradicción con la Constitución. Está bien hacer oposición a Sánchez, que es una auténtica catástrofe para nuestro país, como se ha visto con la invasión marroquí de Ceuta, pero en algunas ocasiones toma decisiones acertadas, aunque resulten sorprendentes.. La unanimidad de la sentencia es un varapalo a la decisión del Senado y debería hacer que el PP centre su oposición en los numerosos frentes que tiene Sánchez. Como mucha gente próxima al partido quiere ir al Tribunal Constitucional, se les podría haber preguntado sobre este disparatado recurso y, si lo hicieron, me permito recomendarle a Feijóo que no los tenga en cuenta para magistrados del TC, fiscales generales o ministros de Justicia. Creo que mis alumnos de Derecho lo hubieran hecho mejor. Al igual que critico a Óscar Puente, que ha reconocido que es un mal jurista, Conde-Pumpido y otros sanchistas que deberían volver a clase, creo que es razonable hacerlo con un recurso que aseguraba que el tratado entraba en contradicción con siete puntos de la Constitución. Una decisión como esta, que ensombrece las relaciones con Francia, solo se puede tomar si se tiene la absoluta seguridad de que se ganará o, como mínimo, que un grupo de magistrados votará en contra. Falta menos de un año para que Feijóo sea presidente del Gobierno y lo conseguirá con una amplia mayoría absoluta del centro derecha. Por ello, el PP tiene que ser muy cuidadoso y riguroso en los temas jurídicos.. Francisco Marhuenda. Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).
