La cineasta se apuntó rápidamente a la segunda entrega de la serie, que asegura que «está muy bien escrita; todo encaja»
La guionista y directora de cine y series Elena Trapé (Barcelona, 1976) confiesa que cuando leyó unas páginas de «Celeste» enseguida se enganchó. Ahora se reengancha para la segunda entrega.. ¿Cuándo cree que aparece la posibilidad de una segunda temporada?. El momento en que esto se concreta es, obviamente, cuando se ha podido comprobar que la primera temporada funciona y que hay un interés por parte de Movistar de poder generar una segunda. Cuándo se genera realmente dentro de la cabeza de Diego es muy difícil de precisar, porque su cabeza nunca se para. Estoy segura de que él tenía ya en algún lugar ese camino posible. Sí que habíamos bromeado durante el rodaje hacia dónde podría ir una segunda temporada; igual que esta temporada hemos bromeado de hacia dónde podría ir una tercera. Pero a mí lo que me sorprendió cuando él ya empezó a contarme qué iba a suceder en esta segunda, es que realmente estaba todo muy bien encajado. A pesar del salto temporal y de cosas que habíamos sembrado en la primera, en la segunda tienen todo el sentido del mundo.. Son muchos los que siguen a ciegas a Diego.. En el caso de la primera, por ejemplo, Diego me llamó por teléfono y me contó un poco de qué iba. Me dijo: «No hace falta que me digas nada ahora». Y me manda un mapa de tramas. En la segunda página del mapa de tramas estoy llamando a mi agente diciéndole: «Yo quiero hacer este proyecto». Realmente está muy bien escrita; muy bien construida. A mí lo que me pasa con Diego, es que estamos hablando de una serie que me encanta ver como espectadora.. ¿El cambio de una casa de verdad al plató ha supuesto algún reto o dificultad?. No, porque en realidad hemos replicado la casa exactamente como era en cuanto a dimensiones. Era una casa que se puso a la venta y, cuando lo supimos, el director de arte Marc Pou, vino desde Barcelona y se fue a tomar las medidas de todo. Es más, aquí en plató hemos podido generar huecos que en una casa real no hay. En ese sentido, sí que es más cómodo rodar aquí que en la casa. Porque a nivel de horas de luz no tienes el condicionante; tienes más libertad. Como conocíamos tanto el espacio, ya hay una serie de planos que forman parte de la identidad narrativa de la serie que estamos repitiendo esta temporada.. ¿Tiene preferencia por interiores o exteriores?. Prefiero rodar en localizaciones naturales, es cierto. A mí el plató me da estas facilidades que te cuento, pero al mismo tiempo entras en una especie de letargo extraño en donde pierdes un poco la conciencia del tiempo. Muchas semanas en plató a mí me aplastarán un poco. En esta temporada, hemos encontrado localizaciones chulísimas. Con respecto a la primera temporada nos hemos exigido un poco más y creo que eso la serie lo agradece.. Algunos opinaron que la protagonista era demasiado gris.. La serie no pretende ser un documental sobre Hacienda, eso es lo primero. Y luego, que es mucho más interesante el universo gris de Sara Santano, porque nos ayuda a explicar un viaje de una mujer que no solo es gris por estar en Hacienda, sino que es gris porque lleva una vida personal gris dentro de una rutina donde no está sucediéndole nada interesante. Eso genera un conflicto interno, creo que es mucho más interesante que alguien que es feliz y va a trabajar y tiene una vida superexcitante.. El rodaje cumple con la sostenibilidad, ¿es consciente?. Sí, de hecho, lo paso fatal con el tema de tirar comida y abandonar botellas de plástico a medio consumir. De hecho, es algo que se ha ido implementando, no solo en esta producción, me parece superimportante porque hay materiales de todo tipo en un rodaje.
La guionista y directora de cine y series Elena Trapé (Barcelona, 1976) confiesa que cuando leyó unas páginas de «Celeste» enseguida se enganchó. Ahora se reengancha para la segunda entrega.. ¿Cuándo cree que aparece la posibilidad de una segunda temporada?. El momento en que esto se concreta es, obviamente, cuando se ha podido comprobar que la primera temporada funciona y que hay un interés por parte de Movistar de poder generar una segunda. Cuándo se genera realmente dentro de la cabeza de Diego es muy difícil de precisar, porque su cabeza nunca se para. Estoy segura de que él tenía ya en algún lugar ese camino posible. Sí que habíamos bromeado durante el rodaje hacia dónde podría ir una segunda temporada; igual que esta temporada hemos bromeado de hacia dónde podría ir una tercera. Pero a mí lo que me sorprendió cuando él ya empezó a contarme qué iba a suceder en esta segunda, es que realmente estaba todo muy bien encajado. A pesar del salto temporal y de cosas que habíamos sembrado en la primera, en la segunda tienen todo el sentido del mundo.. Son muchos los que siguen a ciegas a Diego.. En el caso de la primera, por ejemplo, Diego me llamó por teléfono y me contó un poco de qué iba. Me dijo: «No hace falta que me digas nada ahora». Y me manda un mapa de tramas. En la segunda página del mapa de tramas estoy llamando a mi agente diciéndole: «Yo quiero hacer este proyecto». Realmente está muy bien escrita; muy bien construida. A mí lo que me pasa con Diego, es que estamos hablando de una serie que me encanta ver como espectadora.. ¿El cambio de una casa de verdad al plató ha supuesto algún reto o dificultad?. No, porque en realidad hemos replicado la casa exactamente como era en cuanto a dimensiones. Era una casa que se puso a la venta y, cuando lo supimos, el director de arte Marc Pou, vino desde Barcelona y se fue a tomar las medidas de todo. Es más, aquí en plató hemos podido generar huecos que en una casa real no hay. En ese sentido, sí que es más cómodo rodar aquí que en la casa. Porque a nivel de horas de luz no tienes el condicionante; tienes más libertad. Como conocíamos tanto el espacio, ya hay una serie de planos que forman parte de la identidad narrativa de la serie que estamos repitiendo esta temporada.. ¿Tiene preferencia por interiores o exteriores?. Prefiero rodar en localizaciones naturales, es cierto. A mí el plató me da estas facilidades que te cuento, pero al mismo tiempo entras en una especie de letargo extraño en donde pierdes un poco la conciencia del tiempo. Muchas semanas en plató a mí me aplastarán un poco. En esta temporada, hemos encontrado localizaciones chulísimas. Con respecto a la primera temporada nos hemos exigido un poco más y creo que eso la serie lo agradece.. Algunos opinaron que la protagonista era demasiado gris.. La serie no pretende ser un documental sobre Hacienda, eso es lo primero. Y luego, que es mucho más interesante el universo gris de Sara Santano, porque nos ayuda a explicar un viaje de una mujer que no solo es gris por estar en Hacienda, sino que es gris porque lleva una vida personal gris dentro de una rutina donde no está sucediéndole nada interesante. Eso genera un conflicto interno, creo que es mucho más interesante que alguien que es feliz y va a trabajar y tiene una vida superexcitante.. El rodaje cumple con la sostenibilidad, ¿es consciente?. Sí, de hecho, lo paso fatal con el tema de tirar comida y abandonar botellas de plástico a medio consumir. De hecho, es algo que se ha ido implementando, no solo en esta producción, me parece superimportante porque hay materiales de todo tipo en un rodaje.
