Cuando aún estamos inmersos en la pesadilla del pavoroso episodio de incendios que ha dejado en el último mes 100.000 evacuados o confinados y cerca de 150.000 hectáreas quemadas –77.000 en el que sufren Ávila, Toledo y Madrid; 33.000 en el de La Mierla (Guadalajara), 15.000 en el de las Cinco Villas en Aragón, 7.500 en Castellón y 5.400 en Los Gallardos (Almería), entre otros–, la previsión de un nuevo aumento de las temperaturas esta semana ha provocado que Protección Civil lance este lunes una alerta por ola de calor hasta el próximo domingo.
La Aemet prevé que se alcancen los 39-41 grados en los principales valles fluviales del cuadrante suroeste, 37-39 grados en puntos de la meseta Norte y La Mancha, así como los 40-42 grados en el valle del Ebro y depresiones del noreste. Las altas temperaturas, el viento de componente sur localmente racheado y la baja humedad generalizada «conllevan un importante aumento del peligro de incendios forestales», por lo que incide en la necesidad de «extremar las precauciones para evitar su aparición».
Mientras tanto, siguen activos los fuegos de Ávila, Toledo y Madrid. Debido a ello, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha suspendido las labores de cosecha que impliquen el uso de maquinaria agrícola en estas zonas mientras dure el periodo de emergencia. Un total de 52 carreteras permanecen cortadas al tráfico por los incendios forestales en España, seis más que esta mañana, en las provincias de Ávila (14), Toledo (14) y Madrid (16), mientras que se mantienen cerradas ocho vías en Castellón.
Como consecuencia del incendio de Burgohondo, una gran nube de humo ha llegado a Ávila y cubierto de ceniza toda la ciudad. De hecho, entre los pocos vecinos que se han visto por las calles de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad, algunos llevaban mascarillas para protegerse del humo.
El fuerte olor a humo no solo es detectable en la capital, situada a unos 50 o 60 kilómetros de los incendios, sino en la mitad sur de la provincia y en parte de la mitad norte, donde una especie de espesa niebla invadió todo el recorrido desde el Valle del Tiétar hasta Ávila.
Los vecinos de los municipios siguen colaborando en las labores de extinción, a pesar de que las fuerzas ya están en mínimos, e intentan poner todo de su parte para que esta pesadilla termine lo antes posible, y los miles de evacuados y trasladados puedan volver a su hogar.
Todo indica que las próximas 48 horas serán claves en la extinción, siempre que el viento no cambie, y permitan a los operativos llevar a cabo sus labores. Y es que el incendio de Burgohondo sigue sin estar controlado tras seis días activo y pese al despliegue de 3.000 profesionales y más de 1.000 medios de extinción, un dispositivo que el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, calificó de «sin precedentes en la historia de nuestro país».
Además, permanecían evacuados 16 municipios y otros tres confinados mientras se evaluaba la evolución del perímetro antes de decidir si es necesario adoptar nuevas medidas de protección o relajar las ya vigentes. Y es que las llamas siguen devorando hectáreas, más de 55.000 según los últimos datos, y se sigue cortando carreteras, hasta 15, en la provincia abulense, lo complica la circulación por la zona sur.
Ante esta situación, el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha comprometido un paquete de ayudas para los afectados por el incendio en Burgohondo. «Estamos a su lado. Ahora, durante la emergencia, y también en el futuro, en la recuperación», ha afirmado.
En la Sierra Oeste madrileña, el operativo centra buena parte de sus esfuerzos en el entorno del embalse de San Juan, Valdemaqueda y las urbanizaciones próximas. En este sentido, los cerca de 900 vecinos del madrileño municipio de Valdemaqueda han sido desalojados tras recibir el mensaje Es-Alert lanzado por el Ministerio del Interior.
«La situación en Madrid sigue siendo muy compleja», señaló el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, quien ha explicado que hay más de 3.000 efectivos de todas las administraciones desplegados para tratar de controlar el incendio. Respecto a la posibilidad de rebajar las restricciones de movilidad, ha señalado que «no se dan ni mucho menos las condiciones de seguridad como para rebajarlas», y recordó que actualmente permanecen evacuadas unas 35.000 personas y más de 20.000 continúan confinadas, a la vez que no descartó nuevos desalojos.
En Toledo, más de un millar de personas pasaron, entre la incertidumbre y el agradecimiento, su segunda noche en las instalaciones municipales de Talavera de la Reina (Toledo). Además, decenas de ganaderos han solicitado ayuda para poder atender a sus animales por el fuego en el norte de la provincia. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha visitado el puesto de mando avanzado en Iglesuela del Tiétar (Toledo), donde ha señalado que la colaboración entre administraciones está siendo «efectiva», y que su región trabaja en «ayudar a Ávila y Madrid» pero «al mismo tiempo establecer una línea defensiva» en la propia región.
Por su parte, el humo del incendio de la Vall d’Uixò sigue propagándose a gran parte de la provincia de Castellón empujado por la brisa del sureste y penetrando incluso por el sur de la comarca de Els Ports, informa Ep.
La última imagen de satélite RGB Fire sigue detectando puntos calientes en la zona de este incendio forestal, declarado el pasado sábado y activo dos días después. Este fuego arrasa ya una 7.200 hectáreas, con un perímetro aproximado de 67 kilómetros, y ha obligado a la evacuación de más de 16.000 personas y el confinamiento de unas 65.000 de varias localidades del entorno de la Serra d’Espadà.
Cuando aún estamos inmersos en la pesadilla del pavoroso episodio de incendios que ha dejado en el último mes 100.000 evacuados o confinados y cerca de 150.000 hectáreas quemadas –77.000 en el que sufren Ávila, Toledo y Madrid; 33.000 en el de La Mierla (Guadalajara), 15.000 en el de las Cinco Villas en Aragón, 7.500 en Castellón y 5.400 en Los Gallardos (Almería), entre otros–, la previsión de un nuevo aumento de las temperaturas esta semana ha provocado que Protección Civil lance este lunes una alerta por ola de calor hasta el próximo domingo. La Aemet prevé que se alcancen los 39-41 grados en los principales valles fluviales del cuadrante suroeste, 37-39 grados en puntos de la meseta Norte y La Mancha, así como los 40-42 grados en el valle del Ebro y depresiones del noreste. Las altas temperaturas, el viento de componente sur localmente racheado y la baja humedad generalizada «conllevan un importante aumento del peligro de incendios forestales», por lo que incide en la necesidad de «extremar las precauciones para evitar su aparición». Mientras tanto, siguen activos los fuegos de Ávila, Toledo y Madrid. Debido a ello, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha suspendido las labores de cosecha que impliquen el uso de maquinaria agrícola en estas zonas mientras dure el periodo de emergencia. Un total de 52 carreteras permanecen cortadas al tráfico por los incendios forestales en España, seis más que esta mañana, en las provincias de Ávila (14), Toledo (14) y Madrid (16), mientras que se mantienen cerradas ocho vías en Castellón. Como consecuencia del incendio de Burgohondo, una gran nube de humo ha llegado a Ávila y cubierto de ceniza toda la ciudad. De hecho, entre los pocos vecinos que se han visto por las calles de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad, algunos llevaban mascarillas para protegerse del humo. El fuerte olor a humo no solo es detectable en la capital, situada a unos 50 o 60 kilómetros de los incendios, sino en la mitad sur de la provincia y en parte de la mitad norte, donde una especie de espesa niebla invadió todo el recorrido desde el Valle del Tiétar hasta Ávila. Los vecinos de los municipios siguen colaborando en las labores de extinción, a pesar de que las fuerzas ya están en mínimos, e intentan poner todo de su parte para que esta pesadilla termine lo antes posible, y los miles de evacuados y trasladados puedan volver a su hogar. Todo indica que las próximas 48 horas serán claves en la extinción, siempre que el viento no cambie, y permitan a los operativos llevar a cabo sus labores. Y es que el incendio de Burgohondo sigue sin estar controlado tras seis días activo y pese al despliegue de 3.000 profesionales y más de 1.000 medios de extinción, un dispositivo que el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, calificó de «sin precedentes en la historia de nuestro país». Además, permanecían evacuados 16 municipios y otros tres confinados mientras se
En el último mes 100.000 personas han sido evacuadas o confinadas. Las temperaturas volverán a situarse por encima de los 40 grados en varios puntos del país
Cuando aún estamos inmersos en la pesadilla del pavoroso episodio de incendios que ha dejado en el último mes 100.000 evacuados o confinados y cerca de 150.000 hectáreas quemadas –77.000 en el que sufren Ávila, Toledo y Madrid; 33.000 en el de La Mierla (Guadalajara), 15.000 en el de las Cinco Villas en Aragón, 7.500 en Castellón y 5.400 en Los Gallardos (Almería), entre otros–, la previsión de un nuevo aumento de las temperaturas esta semana ha provocado que Protección Civil lance este lunes una alerta por ola de calor hasta el próximo domingo. La Aemet prevé que se alcancen los 39-41 grados en los principales valles fluviales del cuadrante suroeste, 37-39 grados en puntos de la meseta Norte y La Mancha, así como los 40-42 grados en el valle del Ebro y depresiones del noreste. Las altas temperaturas, el viento de componente sur localmente racheado y la baja humedad generalizada «conllevan un importante aumento del peligro de incendios forestales», por lo que incide en la necesidad de «extremar las precauciones para evitar su aparición».Mientras tanto, siguen activos los fuegos de Ávila, Toledo y Madrid. Debido a ello, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha suspendido las labores de cosecha que impliquen el uso de maquinaria agrícola en estas zonas mientras dure el periodo de emergencia. Un total de 52 carreteras permanecen cortadas al tráfico por los incendios forestales en España, seis más que esta mañana, en las provincias de Ávila (14), Toledo (14) y Madrid (16), mientras que se mantienen cerradas ocho vías en Castellón.Como consecuencia del incendio de Burgohondo, una gran nube de humo ha llegado a Ávila y cubierto de ceniza toda la ciudad. De hecho, entre los pocos vecinos que se han visto por las calles de esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad, algunos llevaban mascarillas para protegerse del humo.El fuerte olor a humo no solo es detectable en la capital, situada a unos 50 o 60 kilómetros de los incendios, sino en la mitad sur de la provincia y en parte de la mitad norte, donde una especie de espesa niebla invadió todo el recorrido desde el Valle del Tiétar hasta Ávila.Los vecinos de los municipios siguen colaborando en las labores de extinción, a pesar de que las fuerzas ya están en mínimos, e intentan poner todo de su parte para que esta pesadilla termine lo antes posible, y los miles de evacuados y trasladados puedan volver a su hogar.Todo indica que las próximas 48 horas serán claves en la extinción, siempre que el viento no cambie, y permitan a los operativos llevar a cabo sus labores. Y es que el incendio de Burgohondo sigue sin estar controlado tras seis días activo y pese al despliegue de 3.000 profesionales y más de 1.000 medios de extinción, un dispositivo que el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, calificó de «sin precedentes en la historia de nuestro país».Además, permanecían evacuados 16 municipios y otros tres confinados mientras se evaluab
