En 2025 se cumplieron 525 años del nacimiento de Hernando de Soto en la provincia de Badajoz, protagonista estelar del descubrimiento del río Misisipi, el segundo de mayor longitud en América; y conquistador de las tres Américas, pues exploró los tres territorios. El pacense era hijo de hidalgos, segundón, y desde su mocedad quiso ir al Nuevo Mundo. Así, cuando contaba catorce años se embarcó rumbo a Panamá con el gobernador Pedro Arias Dávila (Pedrarias) e intervino como capitán de caballería en los descubrimientos de Honduras y Nicaragua en 1523. Destacó como jinete y guerrero. Su mayor prestigio lo consiguió en la conquista del Perú con Francisco Pizarro, por cuanto participó en la captura del Inca Atahualpa en la batalla de Cajamarca el año 1532. Luego regresó a España con fama y dinero y se desposó con Inés de Bobadilla, hija del gobernador, familia ilustre de Castilla. De Soto quería ir a Florida, por lo que Carlos I le nombró adelantado, marqués del territorio que conquistara, capitán general y gobernador de la isla de Cuba. Para ello, preparó un viaje a las Indias y zarpó en abril de 1538 de Sanlúcar de Barrameda con una flota de 11 barcos y 800 hombres. Llegó a la bahía del Espíritu Santo, hoy Bradenton, al sur de Tampa (Florida), y tomó posesión del lugar en nombre del rey de España. Tuvieron muchos problemas con la alimentación y los indios de Ochile, que llegaron a emboscarles, si bien De Soto se repuso y llegó a capturar al jefe Vitacucho. Después le perdonó la vida. Avanzaron hacia la provincia Apalache y se encontraron a los amables cheroquis, en donde la gobernadora les regaló ricas joyas y perlas. Atravesaron los montes Apalaches y en Mauvilla (ahora Mobile) conocieron a los fieros choctaw, quienes les ofrecieron regalos; no obstante, en su poblado tenían preparada otra emboscada. El fuego provocado por los españoles les salvó la vida. En su avance hacia el oeste, alcanzaron Alibamo y Chisca, al borde de un gran curso fluvial que llamaron río Grande o Gran Río del Espíritu Santo, más tarde Misisipi. Ese hecho acaeció el 8 de mayo de 1541 y al adelantado le cupo el honor de ser el primer europeo en avistarlo. Los indios les permitieron permanecer en su poblado, de modo que aprovecharon para descansar, construir barcazas y cruzar el río para descubrir tierras más occidentales. En la región de Arkansas descubrieron las manadas de bisontes y las inmensas planicies del entorno, lo cual recordó a De Soto las dos obras escritas por Cabeza de Vaca. Regresaron todos a la orilla del Misisipi con el fin de descansar y navegar por el río hasta alcanzar el golfo de México. Al tiempo que construían barcazas, un mosquito picó al adelantado y le produjo calenturas. Pronto se dio cuenta de que tenía malaria y que su muerte sería inmediata. Llamó a consejo a sus capitanes y dejó en calidad de sucesor a Luis de Moscoso, su lugarteniente. Murió el 21 de mayo de 1542 a orillas del río Misi
Hernando de Soto fue uno de los grandes exploradores españoles en el Nuevo Mundo. Buscaba la gloria y ciudades tipo Tenochtitlán o Cuzco, pero no lo consiguió. Sí descubrió el río Misisipi
En 2025 se cumplieron 525 años del nacimiento de Hernando de Soto en la provincia de Badajoz, protagonista estelar del descubrimiento del río Misisipi, el segundo de mayor longitud en América; y conquistador de las tres Américas, pues exploró los tres territorios.El pacense era hijo de hidalgos, segundón, y desde su mocedad quiso ir al Nuevo Mundo. Así, cuando contaba catorce años se embarcó rumbo a Panamá con el gobernador Pedro Arias Dávila (Pedrarias) e intervino como capitán de caballería en los descubrimientos de Honduras y Nicaragua en 1523. Destacó como jinete y guerrero.Su mayor prestigio lo consiguió en la conquista del Perú con Francisco Pizarro, por cuanto participó en la captura del Inca Atahualpa en la batalla de Cajamarca el año 1532. Luego regresó a España con fama y dinero y se desposó con Inés de Bobadilla, hija del gobernador, familia ilustre de Castilla.De Soto quería ir a Florida, por lo que Carlos I le nombró adelantado, marqués del territorio que conquistara, capitán general y gobernador de la isla de Cuba. Para ello, preparó un viaje a las Indias y zarpó en abril de 1538 de Sanlúcar de Barrameda con una flota de 11 barcos y 800 hombres. Llegó a la bahía del Espíritu Santo, hoy Bradenton, al sur de Tampa (Florida), y tomó posesión del lugar en nombre del rey de España.Tuvieron muchos problemas con la alimentación y los indios de Ochile, que llegaron a emboscarles, si bien De Soto se repuso y llegó a capturar al jefe Vitacucho. Después le perdonó la vida. Avanzaron hacia la provincia Apalache y se encontraron a los amables cheroquis, en donde la gobernadora les regaló ricas joyas y perlas. Atravesaron los montes Apalaches y en Mauvilla (ahora Mobile) conocieron a los fieros choctaw, quienes les ofrecieron regalos; no obstante, en su poblado tenían preparada otra emboscada. El fuego provocado por los españoles les salvó la vida.En su avance hacia el oeste, alcanzaron Alibamo y Chisca, al borde de un gran curso fluvial que llamaron río Grande o Gran Río del Espíritu Santo, más tarde Misisipi. Ese hecho acaeció el 8 de mayo de 1541 y al adelantado le cupo el honor de ser el primer europeo en avistarlo. Los indios les permitieron permanecer en su poblado, de modo que aprovecharon para descansar, construir barcazas y cruzar el río para descubrir tierras más occidentales. En la región de Arkansas descubrieron las manadas de bisontes y las inmensas planicies del entorno, lo cual recordó a De Soto las dos obras escritas por Cabeza de Vaca.Regresaron todos a la orilla del Misisipi con el fin de descansar y navegar por el río hasta alcanzar el golfo de México. Al tiempo que construían barcazas, un mosquito picó al adelantado y le produjo calenturas. Pronto se dio cuenta de que tenía malaria y que su muerte sería inmediata. Llamó a consejo a sus capitanes y dejó en calidad de sucesor a Luis de Moscoso, su lugarteniente.Murió el 21 de mayo de 1542 a orillas del río Misisipi y
