La directora de la Feria del Libro de Madrid, Eva Orúe (Zaragoza, 1962), ha sido cesada este viernes de su cargo. El despido inmediato le ha sido comunicado esta mañana por el presidente del Gremio de Librería de Madrid, Luis Tigeras, quien también preside la organización de la Feria. “No comparto ninguna de las razones que han alegado, pero tienen la potestad de rescindir el contrato”, ha explicado a EL PAÍS Orúe, la primera mujer que ha estado al frente de la gran cita del mundo del libro, que a finales de mayo se organiza en el parque del Retiro de Madrid. En la nota de prensa difundida por la Asociación de Librerías de Madrid anunciando el cese no se explicita los motivos tras su decisión.. Seguir leyendo
La gestora cultural asumió el cargo en enero de 2022 y no comparte “las razones alegadas” para su despido
La directora de la Feria del Libro de Madrid, Eva Orúe (Zaragoza, 1962), ha sido cesada este viernes de su cargo. El despido inmediato le ha sido comunicado esta mañana por el presidente del Gremio de Librería de Madrid, Luis Tigeras, quien también preside la organización de la Feria. “No comparto ninguna de las razones que han alegado, pero tienen la potestad de rescindir el contrato”, ha explicado a EL PAÍS Orúe, la primera mujer que ha estado al frente de la gran cita del mundo del libro, que a finales de mayo se organiza en el parque del Retiro de Madrid. En la nota de prensa difundida por la Asociación de Librerías de Madrid anunciando el cese no se explicita los motivos tras su decisión.Orúe, gestora cultural y escritora, sustituyó en el puesto a Manuel Gil, que dirigió la feria durante cinco años. Su nombramiento fue anunciado en diciembre de 2021 y llegó al cargo en 2022 por un periodo de dos años que fue renovado. Orúe hubo de hacer frente a las restricciones impuestas por la pandemia en su debut como directora de la Feria. Este 2026 la convocatoria sufrió complicaciones por la visita del Papa Leon XIV y cayeron las cifras de ventas. La facturación, según los organizadores, fue de 9.862.888 euros con la venta de 587.014 ejemplares. Hubo más de 730.000 visitantes únicos, a lo largo de los 17 días de celebración. Orúe afirmó al presentar estos resultados: “Las cifras de ventas y de asistencia confirman lo que adelantamos en la rueda de prensa de resultados parciales: menos visitantes, menos ingresos. Creo que las circunstancias explican esas cifras: el primer fin de semana hizo mucho calor; posteriormente, hasta el día 8 incluido, muchos madrileños y posibles visitantes prefirieron no venir al centro de la ciudad, desanimados por quienes insistían en que iba a estar todo muy difícil”. En 2025 el volumen de negocio, según los datos de los expositores, llegó a los 10.140.955 euros y se vendieron 595.000 ejemplares, cifra que ya supuso una bajada respecto a los 10,8 millones de euros que sumó la facturación de la Feria del Libro de Madrid en 2024. La celebración de esta cita al aire libre en un parque histórico convierte la climatología en un factor determinante, ya que las alertas climáticas por temperaturas extremas o riesgo de tormentas fuerzan el cierre de las casetas. Así ocurrió en 2025, lo que repercutió en las ventas. Desde la dirección comandada por Orúe se habló de tratar de negociar que las alertas naranjas no forzaran el cierre de las casetas ya que el parque no se cierra, pero no se logró avanzar en esto en 2026. Este año, además, la visita del pontífice, —el segundo fin de semana de la Feria, cuando las ventas son más altas— así como la coincidencia con varios conciertos multitudinarios, anunciaban una perspectiva complicada. Desde la dirección de la feria no solicitaron ni impulsaron ninguna medida que tratara de contrarrestar las dificultades para acceder a la feri
