Los fallos de seguridad del 737 Max, el modelo estrella de Boeing, sumieron a la compañía en una crisis de pérdidas que provocó miles de despidos
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha certificado por fin para su puesta en servicio el Boeing 737 MAX 7, el modelo más pequeño de la familia 737 MAX, después de casi una década de retrasos marcada por la crisis de seguridad que golpeó al fabricante tras dos accidentes mortales. La decisión llega después de que la FAA diera luz verde en julio a Boeing para volver a emitir, bajo supervisión del regulador, certificados para sus nuevos aviones 737 MAX y 787, una función que el organismo había asumido tras los accidentes del MAX 8 en 2018 y 2019.. La FAA defiende que la aprobación del MAX 7 refleja «años de trabajo sostenido para resolver problemas técnicos complejos» con el fin de «completar una revisión exhaustiva del diseño del avión y de los análisis de seguridad que lo respaldan». El supervisor impidió a Boeing emitir certificados para los 737 Max en 2019 tras un accidente en marzo de ese año en Etiopía, donde murieron 157 personas, y otro en octubre de 2018 en Indonesia, que causó 189 fallecidos. En el caso del modelo 787 fue en 2022, por «problemas de calidad en la producción».. En septiembre de 2025, la FAA comenzó a alternar con Boeing estos certificados que confirman que un avión cumple los requisitos para volar y ahora la agencia ha certificado el diseño del 737 MAX 7, un paso necesario para que ese modelo concreto entre en servicio comercial.. Los fallos de seguridad del 737 Max, el modelo estrella de Boeing, sumieron a la compañía en una crisis de confianza agravada por el parón de actividad de la pandemia de 2020, que mantuvo su negocio en pérdidas durante varios años e implicó una reestructuración de su cúpula y rondas de despidos.. El fabricante estadounidense busca ahora aumentar la producción de sus modelos más vendidos, el 737 MAX y el 787 Dreamliner, fundamentales para su recuperación financiera. También espera la certificación de otros modelos, como el 737 MAX 10, la variante más grande, y el 777X, su futuro avión comercial de mayor capacidad. Pese a ello, las acciones del fabricante estadounidense han bajado un 3,66% desde el anuncio después de una subida del 6% en Wall Street tras conocerse la decisión de la FAA.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha certificado por fin para su puesta en servicio el Boeing 737 MAX 7, el modelo más pequeño de la familia 737 MAX, después de casi una década de retrasos marcada por la crisis de seguridad que golpeó al fabricante tras dos accidentes mortales. La decisión llega después de que la FAA diera luz verde en julio a Boeing para volver a emitir, bajo supervisión del regulador, certificados para sus nuevos aviones 737 MAX y 787, una función que el organismo había asumido tras los accidentes del MAX 8 en 2018 y 2019.. La FAA defiende que la aprobación del MAX 7 refleja «años de trabajo sostenido para resolver problemas técnicos complejos» con el fin de «completar una revisión exhaustiva del diseño del avión y de los análisis de seguridad que lo respaldan». El supervisor impidió a Boeing emitir certificados para los 737 Max en 2019 tras un accidente en marzo de ese año en Etiopía, donde murieron 157 personas, y otro en octubre de 2018 en Indonesia, que causó 189 fallecidos. En el caso del modelo 787 fue en 2022, por «problemas de calidad en la producción».. En septiembre de 2025, la FAA comenzó a alternar con Boeing estos certificados que confirman que un avión cumple los requisitos para volar y ahora la agencia ha certificado el diseño del 737 MAX 7, un paso necesario para que ese modelo concreto entre en servicio comercial.. Los fallos de seguridad del 737 Max, el modelo estrella de Boeing, sumieron a la compañía en una crisis de confianza agravada por el parón de actividad de la pandemia de 2020, que mantuvo su negocio en pérdidas durante varios años e implicó una reestructuración de su cúpula y rondas de despidos.. El fabricante estadounidense busca ahora aumentar la producción de sus modelos más vendidos, el 737 MAX y el 787 Dreamliner, fundamentales para su recuperación financiera. También espera la certificación de otros modelos, como el 737 MAX 10, la variante más grande, y el 777X, su futuro avión comercial de mayor capacidad. Pese a ello, las acciones del fabricante estadounidense han bajado un 3,66% desde el anuncio después de una subida del 6% en Wall Street tras conocerse la decisión de la FAA.
