¿Qué hace que una ciudad sea realmente habitable? La respuesta puede ir mucho más allá de la disponibilidad de vivienda, el transporte o la calidad de los espacios públicos. También tiene que ver con la posibilidad de acceder a los servicios necesarios sin recorrer grandes distancias, mantener relaciones sociales, recibir cuidados cuando son necesarios y conservar la autonomía a medida que aumenta la esperanza de vida.
Sobre estas cuestiones girará la próxima edición de las «Conversaciones Humanitarias generadoras de Talento» de la Fundación Cruz Roja Española, que el 5 de octubre, de 13:00 a 14:00 horas, celebrará su quinta sesión dentro del eje temático «Demografía y Vulnerabilidad».
Bajo el título «Ciudades Habitables: proximidad, cuidados y vínculos humanitarios», el encuentro reunirá a tres especialistas procedentes de ámbitos diferentes: Carlos Moreno, profesor en IAE París-Sorbonne e impulsor del concepto de la «Ciudad de los 15 minutos»; María Ángeles Durán, catedrática de Sociología y profesora de investigación del CSIC, referente internacional en el estudio de la economía de los cuidados y las transformaciones demográficas; y Alexandre Kalache, médico epidemiólogo especializado en envejecimiento, presidente del Centro Internacional de Longevidad ILC Brasil e impulsor de la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores.
La conversación estará moderada por Sergio C. Fanjul, licenciado en Astrofísica por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Periodismo por El País/UAM.
El encuentro se celebrará finalmente el lunes 5 de octubre de 13:00 a 14:00 horas, después de una modificación del horario inicialmente previsto. La sesión podrá seguirse en formato online a través de las plataformas indicadas por la organización, entre ellas YouTube, LinkedIn y Facebook.
Del urbanismo eficiente a la ciudad que cuida
El planteamiento de la Fundación Cruz Roja Española parte de una transformación demográfica que está modificando las necesidades de las sociedades contemporáneas. El envejecimiento de la población, el aumento de la longevidad y los cambios en las estructuras familiares y en los modelos de convivencia obligan a revisar también el modo en que se diseñan y organizan las ciudades.
La Fundación ha incluido precisamente «Demografía y Vulnerabilidad» como uno de sus ejes de trabajo durante 2026. Su programa contempla seis encuentros de las «Conversaciones Humanitarias generadoras de Talento», concebidos como espacios de reflexión sobre el impacto social de las tendencias demográficas y sobre las nuevas situaciones de vulnerabilidad que pueden generar. Cruz Roja
El propósito de esta quinta conversación es plantear un cambio de enfoque: pasar de pensar únicamente en ciudades eficientes a pensar en ciudades que cuidan.
Eso implica colocar a las personas, sus tiempos y sus necesidades en el centro del diseño urbano. La proximidad, en este contexto, no se limita a reducir las distancias entre el domicilio y los servicios, sino que se relaciona también con la autonomía, la accesibilidad y la capacidad de mantener vínculos con la comunidad.
La proximidad como nuevo criterio urbano
La intervención de Carlos Moreno permitirá abordar precisamente una de las ideas que más han influido en el debate urbano de los últimos años: la «Ciudad de los 15 minutos».
El concepto plantea que las principales necesidades de la vida cotidiana deberían poder satisfacerse cerca del lugar de residencia, reduciendo desplazamientos y recuperando el valor del tiempo como elemento fundamental de la planificación urbana.
Esta perspectiva adquiere una dimensión adicional cuando se relaciona con el envejecimiento. Una ciudad diseñada únicamente pensando en la movilidad de personas jóvenes y autónomas puede generar barreras para quienes tienen dificultades de desplazamiento, necesitan asistencia o dependen de determinados servicios.
Por ello, la conversación planteará la proximidad también como una herramienta para favorecer la autonomía y la inclusión.
El trabajo invisible de los cuidados
La segunda perspectiva llegará de la mano de María Ángeles Durán, cuya trayectoria investigadora ha estado estrechamente vinculada al análisis de la economía de los cuidados, el uso del tiempo y las transformaciones demográficas.
El debate introduce así una cuestión que, pese a ser esencial para el funcionamiento de las sociedades, permanece con frecuencia en un segundo plano: quién cuida, dónde se cuida y cómo se distribuyen esos cuidados.
El envejecimiento de la población incrementa la importancia de estas preguntas, pero no afecta únicamente a las personas mayores. Los cuidados atraviesan todas las etapas de la vida y afectan también a familias, personas dependientes, cuidadores y profesionales.
La propuesta de Cruz Roja incorpora, por ello, la necesidad de redistribuir los cuidados de una manera más justa, especialmente para las personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
El urbanismo puede desempeñar un papel en ese proceso mediante espacios que faciliten la convivencia, la participación y el acceso a los servicios, pero también mediante entornos capaces de favorecer las relaciones humanas.
Una ciudad preparada para vivir más años
La tercera mirada será la de Alexandre Kalache, especializado en envejecimiento y longevidad.
Su participación conecta directamente con uno de los grandes cambios demográficos de las próximas décadas: el aumento de la población de mayor edad y, simultáneamente, el incremento del número de años que las personas pueden vivir.
La cuestión que plantea la conversación no es únicamente cómo atender a una población que envejece, sino cómo conseguir que esos años adicionales puedan desarrollarse con autonomía, participación y vínculos sociales.
En este sentido, la ciudad se convierte en un elemento determinante. El acceso al transporte, la vivienda, los espacios públicos, los servicios sanitarios y sociales, la cultura o las redes comunitarias puede condicionar la manera en que las personas experimentan el envejecimiento.
De ahí que la propuesta de Cruz Roja plantee la longevidad no únicamente como un desafío demográfico, sino también como una oportunidad para fortalecer la comunidad.
La dimensión humanitaria del urbanismo
La conversación introduce además una perspectiva específicamente humanitaria. La Fundación Cruz Roja Española explica que sus «Conversaciones Humanitarias» buscan poner en común conocimientos y experiencias de representantes de la sociedad civil, la academia, la ciencia, la cultura y el Tercer Sector para analizar cómo las grandes tendencias afectan a las personas y las comunidades, especialmente a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad o en riesgo de estarlo.
En el caso de las ciudades, esta mirada significa preguntarse quién puede beneficiarse de los cambios urbanos y quién puede quedar excluido de ellos.
Una ciudad más próxima, accesible y conectada puede tener efectos distintos dependiendo de la edad, la situación económica, la movilidad, las redes familiares o el acceso a los servicios. Por eso, el coloquio pretende incorporar también conceptos como participación, inclusión, cohesión intergeneracional y calidad de vida.
El objetivo no es únicamente imaginar cómo serán las ciudades del futuro, sino preguntarse qué condiciones deben reunir para que ese futuro sea habitable para las distintas generaciones.
Una conversación que continúa el debate demográfico
La sesión del 5 de octubre llega después de otras conversaciones dedicadas a la demografía y la vulnerabilidad. La primera, «Demografía y Vulnerabilidad en el siglo XXI: mapa global de riesgos», reunió al director del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC, Diego Ramiro Fariñas; al presidente de EAPN España, Carlos Susías, y a la filósofa especializada en pensamiento crítico y ética aplicada Fátima Álvarez. El encuentro abordó cuestiones como la estructura familiar, los movimientos migratorios y los recursos públicos.
La segunda sesión, «Personas en movimiento: dignidad y pertenencia», analizó la relación entre migraciones, identidad, integración y acceso a derechos. Participaron Joaquín Recaño, Covadonga Bachiller López y Ángeles Sánchez Díez, con la moderación de la periodista Lucía Asué Mbomío.
La nueva conversación desplaza ahora la mirada hacia el lugar donde buena parte de estas transformaciones se hacen visibles: las ciudades.
El envejecimiento, los cambios familiares, la movilidad, la soledad, la dependencia y las desigualdades territoriales no son fenómenos abstractos. Se manifiestan en barrios concretos, en el acceso a determinados servicios, en las posibilidades de desplazamiento y en la capacidad de las personas para mantener sus redes sociales.
De la ciudad que habitamos a la ciudad que queremos construir
El encuentro propone, en definitiva, ampliar la conversación sobre el futuro urbano. No se trata únicamente de diseñar ciudades más rápidas, conectadas o tecnológicamente avanzadas, sino de analizar qué condiciones permiten que las personas puedan vivir, cuidar y ser cuidadas a lo largo de toda su vida.
Esa perspectiva conecta el urbanismo con la demografía y con la acción humanitaria: una ciudad puede ser eficiente desde el punto de vista de sus infraestructuras y, al mismo tiempo, generar barreras para determinados grupos.
Por ello, la quinta «Conversación Humanitaria» de 2026 plantea una pregunta que afecta tanto a urbanistas como a responsables públicos, investigadores y ciudadanos: qué cambios son necesarios para que la ciudad no sea únicamente el lugar donde vivimos, sino también un espacio capaz de sostener nuestras relaciones, nuestra autonomía y nuestros cuidados.
¿Qué hace que una ciudad sea realmente habitable? La respuesta puede ir mucho más allá de la disponibilidad de vivienda, el transporte o la calidad de los espacios públicos. También tiene que ver con la posibilidad de acceder a los servicios necesarios sin recorrer grandes distancias, mantener relaciones sociales, recibir cuidados cuando son necesarios y conservar la autonomía a medida que aumenta la esperanza de vida.. Sobre estas cuestiones girará la próxima edición de las «Conversaciones Humanitarias generadoras de Talento» de la Fundación Cruz Roja Española, que el 5 de octubre, de 13:00 a 14:00 horas, celebrará su quinta sesión dentro del eje temático «Demografía y Vulnerabilidad».. Bajo el título «Ciudades Habitables: proximidad, cuidados y vínculos humanitarios», el encuentro reunirá a tres especialistas procedentes de ámbitos diferentes: Carlos Moreno, profesor en IAE París-Sorbonne e impulsor del concepto de la «Ciudad de los 15 minutos»; María Ángeles Durán, catedrática de Sociología y profesora de investigación del CSIC, referente internacional en el estudio de la economía de los cuidados y las transformaciones demográficas; y Alexandre Kalache, médico epidemiólogo especializado en envejecimiento, presidente del Centro Internacional de Longevidad ILC Brasil e impulsor de la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores.. La conversación estará moderada por Sergio C. Fanjul, licenciado en Astrofísica por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Periodismo por El País/UAM.. El encuentro se celebrará finalmente el lunes 5 de octubre de 13:00 a 14:00 horas, después de una modificación del horario inicialmente previsto. La sesión podrá seguirse en formato online a través de las plataformas indicadas por la organización, entre ellas YouTube, LinkedIn y Facebook.. Del urbanismo eficiente a la ciudad que cuida. El planteamiento de la Fundación Cruz Roja Española parte de una transformación demográfica que está modificando las necesidades de las sociedades contemporáneas. El envejecimiento de la población, el aumento de la longevidad y los cambios en las estructuras familiares y en los modelos de convivencia obligan a revisar también el modo en que se diseñan y organizan las ciudades.. La Fundación ha incluido precisamente «Demografía y Vulnerabilidad» como uno de sus ejes de trabajo durante 2026. Su programa contempla seis encuentros de las «Conversaciones Humanitarias generadoras de Talento», concebidos como espacios de reflexión sobre el impacto social de las tendencias demográficas y sobre las nuevas situaciones de vulnerabilidad que pueden generar. Cruz Roja. El propósito de esta quinta conversación es plantear un cambio de enfoque: pasar de pensar únicamente en ciudades eficientes a pensar en ciudades que cuidan.. Eso implica colocar a las personas, sus tiempos y sus necesidades en el centro del diseño urbano. La proximidad, en este contexto, no se limita a reducir las distancias entre el domicilio y los servicios, sino que se relaciona también con la autonomía, la accesibilidad y la capacidad de mantener vínculos con la comunidad.. La proximidad como nuevo criterio urbano. La intervención de Carlos Moreno permitirá abordar precisamente una de las ideas que más han influido en el debate urbano de los últimos años: la «Ciudad de los 15 minutos».. El concepto plantea que las principales necesidades de la vida cotidiana deberían poder satisfacerse cerca del lugar de residencia, reduciendo desplazamientos y recuperando el valor del tiempo como elemento fundamental de la planificación urbana.. Esta perspectiva adquiere una dimensión adicional cuando se relaciona con el envejecimiento. Una ciudad diseñada únicamente pensando en la movilidad de personas jóvenes y autónomas puede generar barreras para quienes tienen dificultades de desplazamiento, necesitan asistencia o dependen de determinados servicios.. Por ello, la conversación planteará la proximidad también como una herramienta para favorecer la autonomía y la inclusión.. El trabajo invisible de los cuidados. La segunda perspectiva llegará de la mano de María Ángeles Durán, cuya trayectoria investigadora ha estado estrechamente vinculada al análisis de la economía de los cuidados, el uso del tiempo y las transformaciones demográficas.. El debate introduce así una cuestión que, pese a ser esencial para el funcionamiento de las sociedades, permanece con frecuencia en un segundo plano: quién cuida, dónde se cuida y cómo se distribuyen esos cuidados.. El envejecimiento de la población incrementa la importancia de estas preguntas, pero no afecta únicamente a las personas mayores. Los cuidados atraviesan todas las etapas de la vida y afectan también a familias, personas dependientes, cuidadores y profesionales.. La propuesta de Cruz Roja incorpora, por ello, la necesidad de redistribuir los cuidados de una manera más justa, especialmente para las personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.. El urbanismo puede desempeñar un papel en ese proceso mediante espacios que faciliten la convivencia, la participación y el acceso a los servicios, pero también mediante entornos capaces de favorecer las relaciones humanas.. Una ciudad preparada para vivir más años. La tercera mirada será la de Alexandre Kalache, especializado en envejecimiento y longevidad.. Su participación conecta directamente con uno de los grandes cambios demográficos de las próximas décadas: el aumento de la población de mayor edad y, simultáneamente, el incremento del número de años que las personas pueden vivir.. La cuestión que plantea la conversación no es únicamente cómo atender a una población que envejece, sino cómo conseguir que esos años adicionales puedan desarrollarse con autonomía, participación y vínculos sociales.. En este sentido, la ciudad se convierte en un elemento determinante. El acceso al transporte, la vivienda, los espacios públicos, los servicios sanitarios y sociales, la cultura o las redes comunitarias puede condicionar la manera en que las personas experimentan el envejecimiento.. De ahí que la propuesta de Cruz Roja plantee la longevidad no únicamente como un desafío demográfico, sino también como una oportunidad para fortalecer la comunidad.. La dimensión humanitaria del urbanismo. La conversación introduce además una perspectiva específicamente humanitaria. La Fundación Cruz Roja Española explica que sus «Conversaciones Humanitarias» buscan poner en común conocimientos y experiencias de representantes de la sociedad civil, la academia, la ciencia, la cultura y el Tercer Sector para analizar cómo las grandes tendencias afectan a las personas y las comunidades, especialmente a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad o en riesgo de estarlo.. En el caso de las ciudades, esta mirada significa preguntarse quién puede beneficiarse de los cambios urbanos y quién puede quedar excluido de ellos.. Una ciudad más próxima, accesible y conectada puede tener efectos distintos dependiendo de la edad, la situación económica, la movilidad, las redes familiares o el acceso a los servicios. Por eso, el coloquio pretende incorporar también conceptos como participación, inclusión, cohesión intergeneracional y calidad de vida.. El objetivo no es únicamente imaginar cómo serán las ciudades del futuro, sino preguntarse qué condiciones deben reunir para que ese futuro sea habitable para las distintas generaciones.. Una conversación que continúa el debate demográfico. La sesión del 5 de octubre llega después de otras conversaciones dedicadas a la demografía y la vulnerabilidad. La primera, «Demografía y Vulnerabilidad en el siglo XXI: mapa global de riesgos», reunió al director del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC, Diego Ramiro Fariñas; al presidente de EAPN España, Carlos Susías, y a la filósofa especializada en pensamiento crítico y ética aplicada Fátima Álvarez. El encuentro abordó cuestiones como la estructura familiar, los movimientos migratorios y los recursos públicos.. La segunda sesión, «Personas en movimiento: dignidad y pertenencia», analizó la relación entre migraciones, identidad, integración y acceso a derechos. Participaron Joaquín Recaño, Covadonga Bachiller López y Ángeles Sánchez Díez, con la moderación de la periodista Lucía Asué Mbomío.. La nueva conversación desplaza ahora la mirada hacia el lugar donde buena parte de estas transformaciones se hacen visibles: las ciudades.. El envejecimiento, los cambios familiares, la movilidad, la soledad, la dependencia y las desigualdades territoriales no son fenómenos abstractos. Se manifiestan en barrios concretos, en el acceso a determinados servicios, en las posibilidades de desplazamiento y en la capacidad de las personas para mantener sus redes sociales.. De la ciudad que habitamos a la ciudad que queremos construir. El encuentro propone, en definitiva, ampliar la conversación sobre el futuro urbano. No se trata únicamente de diseñar ciudades más rápidas, conectadas o tecnológicamente avanzadas, sino de analizar qué condiciones permiten que las personas puedan vivir, cuidar y ser cuidadas a lo largo de toda su vida.. Esa perspectiva conecta el urbanismo con la demografía y con la acción humanitaria: una ciudad puede ser eficiente desde el punto de vista de sus infraestructuras y, al mismo tiempo, generar barreras para determinados grupos.. Por ello, la quinta «Conversación Humanitaria» de 2026 plantea una pregunta que afecta tanto a urbanistas como a responsables públicos, investigadores y ciudadanos: qué cambios son necesarios para que la ciudad no sea únicamente el lugar donde vivimos, sino también un espacio capaz de sostener nuestras relaciones, nuestra autonomía y nuestros cuidados.
Carlos Moreno, María Ángeles Durán y Alexandre Kalache protagonizan el 5 de octubre la quinta sesión del ciclo «Demografía y Vulnerabilidad»
¿Qué hace que una ciudad sea realmente habitable? La respuesta puede ir mucho más allá de la disponibilidad de vivienda, el transporte o la calidad de los espacios públicos. También tiene que ver con la posibilidad de acceder a los servicios necesarios sin recorrer grandes distancias, mantener relaciones sociales, recibir cuidados cuando son necesarios y conservar la autonomía a medida que aumenta la esperanza de vida.. Sobre estas cuestiones girará la próxima edición de las «Conversaciones Humanitarias generadoras de Talento» de la Fundación Cruz Roja Española, que el 5 de octubre, de 13:00 a 14:00 horas, celebrará su quinta sesión dentro del eje temático «Demografía y Vulnerabilidad».. Bajo el título «Ciudades Habitables: proximidad, cuidados y vínculos humanitarios», el encuentro reunirá a tres especialistas procedentes de ámbitos diferentes: Carlos Moreno, profesor en IAE París-Sorbonne e impulsor del concepto de la «Ciudad de los 15 minutos»; María Ángeles Durán, catedrática de Sociología y profesora de investigación del CSIC, referente internacional en el estudio de la economía de los cuidados y las transformaciones demográficas; y Alexandre Kalache, médico epidemiólogo especializado en envejecimiento, presidente del Centro Internacional de Longevidad ILC Brasil e impulsor de la Red de Ciudades Amigables con las Personas Mayores.. La conversación estará moderada por Sergio C. Fanjul, licenciado en Astrofísica por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Periodismo por El País/UAM.. El encuentro se celebrará finalmente el lunes 5 de octubre de 13:00 a 14:00 horas, después de una modificación del horario inicialmente previsto. La sesión podrá seguirse en formato online a través de las plataformas indicadas por la organización, entre ellas YouTube, LinkedIn y Facebook.. Del urbanismo eficiente a la ciudad que cuida. El planteamiento de la Fundación Cruz Roja Española parte de una transformación demográfica que está modificando las necesidades de las sociedades contemporáneas. El envejecimiento de la población, el aumento de la longevidad y los cambios en las estructuras familiares y en los modelos de convivencia obligan a revisar también el modo en que se diseñan y organizan las ciudades.. La Fundación ha incluido precisamente «Demografía y Vulnerabilidad» como uno de sus ejes de trabajo durante 2026. Su programa contempla seis encuentros de las «Conversaciones Humanitarias generadoras de Talento», concebidos como espacios de reflexión sobre el impacto social de las tendencias demográficas y sobre las nuevas situaciones de vulnerabilidad que pueden generar. Cruz Roja. El propósito de esta quinta conversación es plantear un cambio de enfoque: pasar de pensar únicamente en ciudades eficientes a pensar en ciudades que cuidan.. Eso implica colocar a las personas, sus tiempos y sus necesidades en el centro del diseño urbano. La proximidad, en este contexto, no se limita a reducir las distancias entre el domicilio y los servicios, sino que se relaciona también con la autonomía, la accesibilidad y la capacidad de mantener vínculos con la comunidad.. La proximidad como nuevo criterio urbano. La intervención de Carlos Moreno permitirá abordar precisamente una de las ideas que más han influido en el debate urbano de los últimos años: la «Ciudad de los 15 minutos».. El concepto plantea que las principales necesidades de la vida cotidiana deberían poder satisfacerse cerca del lugar de residencia, reduciendo desplazamientos y recuperando el valor del tiempo como elemento fundamental de la planificación urbana.. Esta perspectiva adquiere una dimensión adicional cuando se relaciona con el envejecimiento. Una ciudad diseñada únicamente pensando en la movilidad de personas jóvenes y autónomas puede generar barreras para quienes tienen dificultades de desplazamiento, necesitan asistencia o dependen de determinados servicios.. Por ello, la conversación planteará la proximidad también como una herramienta para favorecer la autonomía y la inclusión.. El trabajo invisible de los cuidados. La segunda perspectiva llegará de la mano de María Ángeles Durán, cuya trayectoria investigadora ha estado estrechamente vinculada al análisis de la economía de los cuidados, el uso del tiempo y las transformaciones demográficas.. El debate introduce así una cuestión que, pese a ser esencial para el funcionamiento de las sociedades, permanece con frecuencia en un segundo plano: quién cuida, dónde se cuida y cómo se distribuyen esos cuidados.. El envejecimiento de la población incrementa la importancia de estas preguntas, pero no afecta únicamente a las personas mayores. Los cuidados atraviesan todas las etapas de la vida y afectan también a familias, personas dependientes, cuidadores y profesionales.. La propuesta de Cruz Roja incorpora, por ello, la necesidad de redistribuir los cuidados de una manera más justa, especialmente para las personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.. El urbanismo puede desempeñar un papel en ese proceso mediante espacios que faciliten la convivencia, la participación y el acceso a los servicios, pero también mediante entornos capaces de favorecer las relaciones humanas.. Una ciudad preparada para vivir más años. La tercera mirada será la de Alexandre Kalache, especializado en envejecimiento y longevidad.. Su participación conecta directamente con uno de los grandes cambios demográficos de las próximas décadas: el aumento de la población de mayor edad y, simultáneamente, el incremento del número de años que las personas pueden vivir.. La cuestión que plantea la conversación no es únicamente cómo atender a una población que envejece, sino cómo conseguir que esos años adicionales puedan desarrollarse con autonomía, participación y vínculos sociales.. En este sentido, la ciudad se convierte en un elemento determinante. El acceso al transporte, la vivienda, los espacios públicos, los servicios sanitarios y sociales, la cultura o las redes comunitarias puede condicionar la manera en que las personas experimentan el envejecimiento.. De ahí que la propuesta de Cruz Roja plantee la longevidad no únicamente como un desafío demográfico, sino también como una oportunidad para fortalecer la comunidad.. La dimensión humanitaria del urbanismo. La conversación introduce además una perspectiva específicamente humanitaria. La Fundación Cruz Roja Española explica que sus «Conversaciones Humanitarias» buscan poner en común conocimientos y experiencias de representantes de la sociedad civil, la academia, la ciencia, la cultura y el Tercer Sector para analizar cómo las grandes tendencias afectan a las personas y las comunidades, especialmente a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad o en riesgo de estarlo.. En el caso de las ciudades, esta mirada significa preguntarse quién puede beneficiarse de los cambios urbanos y quién puede quedar excluido de ellos.. Una ciudad más próxima, accesible y conectada puede tener efectos distintos dependiendo de la edad, la situación económica, la movilidad, las redes familiares o el acceso a los servicios. Por eso, el coloquio pretende incorporar también conceptos como participación, inclusión, cohesión intergeneracional y calidad de vida.. El objetivo no es únicamente imaginar cómo serán las ciudades del futuro, sino preguntarse qué condiciones deben reunir para que ese futuro sea habitable para las distintas generaciones.. Una conversación que continúa el debate demográfico. La sesión del 5 de octubre llega después de otras conversaciones dedicadas a la demografía y la vulnerabilidad. La primera, «Demografía y Vulnerabilidad en el siglo XXI: mapa global de riesgos», reunió al director del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del CSIC, Diego Ramiro Fariñas; al presidente de EAPN España, Carlos Susías, y a la filósofa especializada en pensamiento crítico y ética aplicada Fátima Álvarez. El encuentro abordó cuestiones como la estructura familiar, los movimientos migratorios y los recursos públicos.. La segunda sesión, «Personas en movimiento: dignidad y pertenencia», analizó la relación entre migraciones, identidad, integración y acceso a derechos. Participaron Joaquín Recaño, Covadonga Bachiller López y Ángeles Sánchez Díez, con la moderación de la periodista Lucía Asué Mbomío.. La nueva conversación desplaza ahora la mirada hacia el lugar donde buena parte de estas transformaciones se hacen visibles: las ciudades.. El envejecimiento, los cambios familiares, la movilidad, la soledad, la dependencia y las desigualdades territoriales no son fenómenos abstractos. Se manifiestan en barrios concretos, en el acceso a determinados servicios, en las posibilidades de desplazamiento y en la capacidad de las personas para mantener sus redes sociales.. De la ciudad que habitamos a la ciudad que queremos construir. El encuentro propone, en definitiva, ampliar la conversación sobre el futuro urbano. No se trata únicamente de diseñar ciudades más rápidas, conectadas o tecnológicamente avanzadas, sino de analizar qué condiciones permiten que las personas puedan vivir, cuidar y ser cuidadas a lo largo de toda su vida.. Esa perspectiva conecta el urbanismo con la demografía y con la acción humanitaria: una ciudad puede ser eficiente desde el punto de vista de sus infraestructuras y, al mismo tiempo, generar barreras para determinados grupos.. Por ello, la quinta «Conversación Humanitaria» de 2026 plantea una pregunta que afecta tanto a urbanistas como a responsables públicos, investigadores y ciudadanos: qué cambios son necesarios para que la ciudad no sea únicamente el lugar donde vivimos, sino también un espacio capaz de sostener nuestras relaciones, nuestra autonomía y nuestros cuidados.
