La Policía encontró 286.070 euros sin declarar en el registro en la casa del empresario alicantino Julio Martínez Martínez en el marco del caso Plus Ultra. Los agentes hallaron el dinero en una “bolsa de viaje de tela escocesa” en el salón; en una bolsa de golf, en un radiador… Además, el empresario movió más de 500.000 euros de una cuenta en Miami tras conocer la investigación, al sospechar que podían ser bloqueados. La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) señala en un informe del sumario que, aunque la oficina del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero sería el centro de operaciones de la presunta red de tráfico de influencias, su casa “se perfila como un espacio idóneo para la canalización y custodia de la planificación estratégica de las instrucciones que conlleven mayor sensibilidad”. La Policía detecta un “patrón logístico” en la recepción de envíos en el domicilio del expresidente, como cajas de vino. La UDEF pidió al juez José Luis Calama que ordenara el registro de la casa, pero el instructor lo rechazó. Sí ordenó, en cambio, el de su oficina, donde los agentes encontraron en una caja fuerte collares, relojes y pendientes que las secretarias atribuyeron a una “herencia de doña Sonsoles” y “regalos de viajes”.. Seguir leyendo
Zapatero es citado como ‘Zorro’, ‘Z’ y ‘ZZZZ’ en un chat entre dos investigados, según un auto de la jueza de Madrid que inició la investigación. La Policía intervino durante el registro que hizo el 24 de octubre de 2024 en el despacho del abogado Miguel Palomero, uno de los presuntos implicados en el caso Plus Ultra, un teléfono móvil que contenía un chat denominado “Danilo-España” que supuestamente recogía sus conversaciones de Whatsapp con el empresario venezolano Danilo Díazgranados Mangalo, investigado por la justicia francesa, en el que se cita a “alguien denominado ‘Zorro, ‘Z’ o ‘ZZZZ” que los responsables de la investigación identifican con el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero. Así lo detalla la juez de Madrid Esperanza Collazos, que inició las pesquisas sobre las supuestas irregularidades en la concesión de una ayuda de 53 millones de euros a la aerolínea, en el auto del pasado 23 de febrero por el que se inhibía en la Audiencia Nacional para que fuera este órgano judicial el que continuara las pesquisas.. Según esta resolución, “en dicho chat se ponen en evidencia actos concretos a lo largo de varios años que sugieren la comisión de delitos de cohecho, tráfico de influencias, corrupción en los negocios por parte de una organización jerarquizada y con vocación de permanencia”. Entre estos actos, la juez cita la supuesta “influencia” del que fuera líder del PSOE “ante los altos ejecutivos de Repsol para que Danilo Diazgranados obtuviera en diciembre de 2023 la distribución de lubricantes de esa compañía en Venezuela”, lo que considera que “constituiría el delito de corrupción en los negocios”. En el auto también se apunta a la supuesta implicación en la trama de un comisario de la Policía Nacional por facilitar que en un aeródromo de Madrid “se realizaran negocios con procedencia ilícita” y se cita a las dos hijas del exlíder del PSOE como posibles implicadas en la trama.. Días después, el 3 de marzo, el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama aceptaba hacerse cargo de la causa en un auto en el que cita la existencia de este chat entre Palomero y Diazgranados, aunque él no cita a Zapatero. Según destaca el magistrado en su auto, en este intercambio de mensajes “aparecen conversaciones que evidencian la existencia [de] una cadena de favores y gratificaciones que permiten inferir la comisión de delitos de tráfico de influencias relacionados con funcionarios públicos”.. También cita “otras conversaciones relacionadas con el tránsito aeroportuario, relacionadas con un mando policial [en referencia al comisario citado por la jueza de Madrid], conversaciones referidas a regalos a personas que ostentan posiciones de poder en distintos ámbitos y que habrían prestado algún favor o servicio a Danilo Díazgranados, y otras que permiten inferir la comisión de un delito de corrupción en los negocios a través de distintos contactos de alto nivel”. Así lo detalla la juez de Madrid Esperanza Collazos, que inició las pesquisas, en un auto del pasado 23 de febrero por el que se inhibía en la Audiencia Nacional para que fuera este órgano judicial el que continuara las pesquisas. Según esta resolución, “en dicho chat se ponen en evidencia actos concretos a lo largo de varios años que sugieren la comisión de delitos de cohecho, tráfico de influencias, corrupción en los negocios por parte de una organización jerarquizada y con vocación de permanencia”.. Entre estos actos, la juez cita la supuesta “influencia” del que fuera líder del PSOE “ante los altos ejecutivos de Repsol para que Danilo Diazgramados obtuviera en diciembre de 2023 la distribución de lubricantes de esa compañía en Venezuela”, lo que considera que “constituiría el delito de corrupción en los negocios”. En el auto, en el que también se apunta a la supuesta implicación en la trama de un comisario de la Policía Nacional.
El dinero estaba guardado en sitios como una bolsa de golf, una caja de mudanza, el baño o un radiador | El empresario movió más de 500.000 euros de su cuenta en Miami al sospechar que los fondos podrían ser bloqueados
