La lucha por albergar la final del Mundial 2030 podría haber dado un vuelco inesperado. Según una información publicada por el diario británico ‘The Times’, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, habría ofrecido a Marruecos la posibilidad de acoger el partido decisivo del torneo a cambio del respaldo de las 55 federaciones de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) en las elecciones presidenciales previstas para marzo de 2027.. De confirmarse, la operación supondría un duro revés para España, cuya candidatura situaba al estadio Santiago Bernabéu como principal favorito para albergar la final del campeonato. El encuentro se disputaría en el nuevo estadio Hassan II de Casablanca, un recinto con capacidad para 115.000 espectadores que se encuentra actualmente en construcción y que está llamado a convertirse en el estadio de fútbol más grande del mundo.. La publicación británica sostiene que, tras la Copa del Mundo 2026, Infantino atraviesa uno de los momentos más delicados de su mandato. El dirigente suizo estaría perdiendo apoyos dentro del fútbol internacional tras, entre otras cosas, el intento fallido de vender parte de los derechos comerciales de las competiciones de la FIFA a fondos de inversión -que se ganó el absoluto rechazo de los miembros UEFA- y el retraso en el reparto de fondos de solidaridad prometidos a numerosos clubes. En este nuevo contexto, el apoyo del bloque africano sería clave para asegurar su continuidad al frente del organismo.. Según el diario londinense, la estrecha relación de Infantino con Marruecos y, especialmente, con el rey Mohamed VI habría reforzado la candidatura marroquí para organizar la final. Hace menos de una semana viajó al país del norte de África para participar en los actos del Día del Trono. Allí declaró que el de 2030 será «la mejor edición de los Mundiales porque se celebrará en el país más bello del mundo: Marruecos». Paralelamente, las relaciones del presidente de la FIFA con la Real Federación Española de Fútbol se habrían deteriorado en los últimos años, reduciendo las opciones españolas en la pugna por el encuentro más importante del torneo.. Durante esta última Copa del Mundo, desde la RFEF confiaban que el Santiago Bernabéu acogería el partido de un torneo cuya candidatura inicial era España y Portugal. Sin embargo, el presidente de la FIFA no pisa nuestro país desde que Luis Rubiales presidía la federación española. En cambio, ha ido a Marruecos cuatro veces en los últimos dos años y ha abierto una oficina de la FIFA allí.
El próximo marzo de 2027 hay elecciones en la FIFA y el suizo quiere perpetuarse en el poder. Con una final en Casablanca le apoyarían las federaciones africanas.
La lucha por albergar la final del Mundial 2030 podría haber dado un vuelco inesperado. Según una información publicada por el diario británico The Times, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, habría ofrecido a Marruecos la posibilidad de acoger el partido decisivo del torneo a cambio del respaldo de las 55 federaciones de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) en las elecciones presidenciales del organismo del fútbol mundial previstas para marzo de 2027.. De confirmarse, la operación supondría un duro revés para España, cuya candidatura situaba al estadio Santiago Bernabéu como principal favorito para albergar la final del campeonato. El encuentro se disputaría en el nuevo estadio Hassan II de Casablanca, un recinto con capacidad para 115.000 espectadores que se encuentra actualmente en construcción y que está llamado a convertirse en el estadio de fútbol más grande del mundo.. La publicación británica sostiene que, tras la Copa del Mundo 2026, Infantino atraviesa uno de los momentos más delicados de su mandato. El dirigente suizo estaría perdiendo apoyos dentro del fútbol internacional tras, entre otras cosas, el intento fallido de vender parte de los derechos comerciales de las competiciones de la FIFA a fondos de inversión -que se ganó el absoluto rechazo de los miembros UEFA- y el retraso en el reparto de fondos de solidaridad prometidos a numerosos clubes. En este nuevo contexto, el apoyo del bloque africano sería clave para asegurar su continuidad al frente del organismo.. Según el diario londinense, la estrecha relación de Infantino con Marruecos y, especialmente, con el rey Mohamed VI habría reforzado la candidatura marroquí para organizar la final. Paralelamente, las relaciones del presidente de la FIFA con la Real Federación Española de Fútbol se habrían deteriorado en los últimos años, reduciendo las opciones españolas en la pugna por el encuentro más importante del torneo.
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