Italia se mantiene firme en su decisión de mantener los controles fronterizos para los viajeros procedentes de España. El Ejecutivo de Giorgia Meloni no ha cejado en su empeño de suspender la libre circulación de personas en el marco del tratado de Schengen y de nada ha servido que España haya hecho lo mismo con los pasajeros que recibe de Italia desde la medianoche del pasado sábado. Más bien al contrario: el viceprimer ministro, Matteo Salvini, ha culpado este domingo al Gobierno español de “rozar el ridículo” y ha asegurado: “Nosotros defendemos las fronteras europeas, España no lo ha hecho”.. Seguir leyendo
Italia se mantiene firme en su decisión de mantener los controles fronterizos para los viajeros procedentes de España. El Ejecutivo de Giorgia Meloni no ha cejado en su empeño de suspender la libre circulación de personas en el marco del tratado de Schengen y de nada ha servido que España haya hecho lo mismo con los pasajeros que recibe de Italia desde la medianoche del pasado sábado. Más bien al contrario: el viceprimer ministro, Matteo Salvini, ha culpado este domingo al Gobierno español de “rozar el ridículo” y ha asegurado: “Nosotros defendemos las fronteras europeas, España no lo ha hecho”.. “Si regularizas de golpe a 500.000 clandestinos, no puedes sorprenderte de que miles busquen correr la misma suerte”, asevera el secretario de la Lega en una entrevista en el diario Corriere della Sera. “¿Y si entre esos 50.000 [su cifra de personas llegadas a Ceuta] se hubieran infiltrado yihadistas o terroristas dispuestos a atacar?”, se ha preguntado.. Otro miembro del Gabinete de Meloni, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha asegurado que los controles seguirán y ha calificado con dureza la decisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez, una “represalia” y una reacción “desproporcionada” del presidente del Gobierno español a la suspensión de Schengen por parte de Italia.. “Es necesario poner orden: no estamos en contra de España, pero tenemos el deber de proteger nuestras fronteras”, ha asegurado Tajani en una entrevista en el diario La Stampa, en la que ha restado importancia al hecho de que los migrantes que entraron por decenas de miles en Ceuta el 30 y 31 de julio no pueden acceder a la Península (y por tanto, al resto del espacio Schengen) porque para ello hay que pasar un control policial. El titular de Exteriores italiano ha apuntado como motivo añadido a la suspensión de la libre circulación, en línea con Salvini, un riesgo de seguridad: “No cabe duda de que la llegada de personas procedentes del África subsahariana supone una amenaza yihadista”, ha asegurado. Tajani se ha referido también a futuros aluviones de personas sobre el enclave norteafricano de España. “Existe riesgo de una nueva ola a mediados de agosto: no levantar nuestra medida es una precaución, pero esperamos hacerlo pronto, en cuanto el riesgo haya desaparecido”.. Por la parte española, el discurso político ha mantenido otro tono. La vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, ha mostrado su esperanza en que Italia “reaccione y tenga claro que el espacio Schengen no ha sido violado en ningún momento y está garantizado” y ha respondido a los argumentos esgrimidos por Italia acerca de la posible amenaza de llegada a suelo continental europeo de un gran número de migrantes irregulares. “No ha habido ni una persona que haya atravesado y llegado a la península en este momento. Se está cumpliendo y garantizando el espacio Schengen”, ha subrayado la vicepresidenta.. Aagesen también ha respondido a las cartas enviadas por el presidente del Senado, Pedro Rollán, a los ministros de Interior, Defensa y Exteriores en las que les advertía de consecuencias legales por no comparecer en la Cámara sin justificación. La vicepresidenta ha recordado que cuatro miembros del Gobierno han pedido, a petición propia, comparecer en el Congreso.. La decisión española ha aparecido publicada este domingo en el BOE. Se establecen controles aleatorios durante 30 días, del 8 de agosto al 7 de septiembre, en conexiones aéreas y marítimas procedentes de Italia. Este sábado, primer día de la puesta en vigor de los controles, la policía efectuó hasta las nueve de la noche 199 comprobaciones de documentación a viajeros de 12 vuelos procedentes de Italia llegados a los seis aeropuertos de mayor tráfico.. Italia implantó controles tras la entrada masiva en Ceuta de los pasados 30 y 31 de julio. España exigió que los retirase y dio de plazo inicial hasta este domingo, pero Roma rechazó el ultimátum de Madrid. El Gobierno fijó para la medianoche del sábado el restablecimiento de controles equivalentes a los de Italia a viajeros procedentes del país transalpino.
El vicepresidente y el ministro de Exteriores italianos apuntan a que la llegada de subsaharianos a Ceuta suponen un riesgo de amenaza yihadista
