El español Iván Romeo ha hablado muy claro y con sentido del humor del dominio absoluto que tiene Tadej Pogacar de la una Vuelta que acaba de empezar y ya está definida.. Desde el kilómetro 50, cuando el esloveno pisó el acelerador en la subida a la Collada de Beixalís, la carrera quedó resuelta. Pogacar se marchó en solitario y ningún rival pudo seguir su rueda, ni siquiera de lejos. La cuarta etapa de la 81ª Vuelta a España, un recorrido de 104,8 km con salida y llegada en Andorra la Vella, fue el primer duelo en alta montaña de la ronda española y el esloveno lo convirtió en un monólogo. Romeo, que formó parte del grupo perseguidor, lo describió con honestidad y algo de resignación: «Creo que también Pogacar nos ha puesto a todos en nuestro sitio, que tarde o temprano iba a pasar, así que nada».. Andorra y Pogacar, un vínculo que se renueva. El escenario andorrano tiene un significado especial en la carrera del corredor de UAE Team Emirates. Fue precisamente en territorio andorrano, en Cortals d’Encamp, donde en 2019 se estrenó como vencedor de etapa en la Vuelta a España. La victoria le coloca líder de la clasificación general con unas diferencias que lo dicen todo: el grupo que llegó en segunda posición, formado por Widar, Gall, Onley, Kuss, Enric Mas y Primoz Roglic, lo hizo a 2 minutos y 39 segundos, y Richard Carapaz cruzó la línea a 2 minutos y 57 segundos.. Romeo tampoco se esperaba semejante exhibición tan pronto: «No se imaginábamos que iba a hacer eso porque siempre en primer día a montaña le gusta dejar las cosas claras y nada, creo que nos han quedado claritas». El corredor español relató además cómo se organizó el grupo de perseguidores ante la evidencia de que recuperar terreno era imposible: «Luego ya los hemos ido juntando ahí todos los amigos porque con el loco tampoco sabes cuánto vas a ir fuera de control y cuantos más seamos más seguros estamos, así que no, guardando fuerzas para lo que viene».. Mas acepta la jerarquía. El mejor español de la jornada fue Enric Mas, que entró en ese grupo perseguidor principal y ocupa la tercera posición de la general. El corredor mallorquín del Movistar Team fue directo al valorar lo que mostró la etapa y las aspiraciones que quedan por delante: «Peleamos por el segundo puesto, por el podio, esa es la realidad. Por mi parte no pude sacar segundos, pero estoy muy contento con las sensaciones. El equipo estuvo de 10, hizo un gran trabajo, el Decathlon puso un ritmo muy duro y supimos estar delante».. Mas no escondió la diferencia que existe con Pogacar, aunque quiso poner el foco en lo que puede controlar: «Siempre se comenta que luchamos en el grupo de los mortales, pero siempre es lo mismo. Pogacar es el mejor, pero nosotros nos centramos en nuestra actuación». Y dejó abierta la puerta a sorpresas con una advertencia que tiene más de cautela que de amenaza: «Queda muchísima Vuelta, veremos qué pasa, porque luego el que se lleva una decepción soy yo».. El trabajo previo del Decathlon-AG2R. Antes de que Pogacar impusiera su ley, fue el equipo Decathlon-AG2R el que se encargó de desgastar al pelotón con un ritmo muy alto en los puertos previos al ataque decisivo, contribuyendo a que la selección llegara ya hecha cuando el esloveno decidió irse. Romeo, que vivió ese tramo en primera persona, resumió los primeros compases de la etapa con naturalidad: «La verdad que ha sido dura, desde el principio no, teníamos un poco la idea de ir a la fuga, pero han dado el banderazo y se ha puesto a tope, así que ya hemos visto que iban a permitir poco».. El resultado es que la lucha real de esta Vuelta se dibuja por las plazas del podio, con Mas apuntándose a ese grupo como el español de mayor nivel, mientras Pogacar compite en un plano distinto al del resto.
El ciclista español ha alucinado con la facilidad con la que el mejor ciclista del mundo ha empezado a dominar la Vuelta
El español Iván Romeo ha hablado muy claro y con sentido del humor del dominio absoluto que tiene Tadej Pogacar de la una Vuelta que acaba de empezar y ya está definida.. Desde el kilómetro 50, cuando el esloveno pisó el acelerador en la subida a la Collada de Beixalís, la carrera quedó resuelta. Pogacar se marchó en solitario y ningún rival pudo seguir su rueda, ni siquiera de lejos. La cuarta etapa de la 81ª Vuelta a España, un recorrido de 104,8 km con salida y llegada en Andorra la Vella, fue el primer duelo en alta montaña de la ronda española y el esloveno lo convirtió en un monólogo. Romeo, que formó parte del grupo perseguidor, lo describió con honestidad y algo de resignación: «Creo que también Pogacar nos ha puesto a todos en nuestro sitio, que tarde o temprano iba a pasar, así que nada».. Andorra y Pogacar, un vínculo que se renueva. El escenario andorrano tiene un significado especial en la carrera del corredor de UAE Team Emirates. Fue precisamente en territorio andorrano, en Cortals d’Encamp, donde en 2019 se estrenó como vencedor de etapa en la Vuelta a España. La victoria le coloca líder de la clasificación general con unas diferencias que lo dicen todo: el grupo que llegó en segunda posición, formado por Widar, Gall, Onley, Kuss, Enric Mas y Primoz Roglic, lo hizo a 2 minutos y 39 segundos, y Richard Carapaz cruzó la línea a 2 minutos y 57 segundos.. Romeo tampoco se esperaba semejante exhibición tan pronto: «No se imaginábamos que iba a hacer eso porque siempre en primer día a montaña le gusta dejar las cosas claras y nada, creo que nos han quedado claritas». El corredor español relató además cómo se organizó el grupo de perseguidores ante la evidencia de que recuperar terreno era imposible: «Luego ya los hemos ido juntando ahí todos los amigos porque con el loco tampoco sabes cuánto vas a ir fuera de control y cuantos más seamos más seguros estamos, así que no, guardando fuerzas para lo que viene».. Mas acepta la jerarquía. El mejor español de la jornada fue Enric Mas, que entró en ese grupo perseguidor principal y ocupa la tercera posición de la general. El corredor mallorquín del Movistar Team fue directo al valorar lo que mostró la etapa y las aspiraciones que quedan por delante: «Peleamos por el segundo puesto, por el podio, esa es la realidad. Por mi parte no pude sacar segundos, pero estoy muy contento con las sensaciones. El equipo estuvo de 10, hizo un gran trabajo, el Decathlon puso un ritmo muy duro y supimos estar delante».. Mas no escondió la diferencia que existe con Pogacar, aunque quiso poner el foco en lo que puede controlar: «Siempre se comenta que luchamos en el grupo de los mortales, pero siempre es lo mismo. Pogacar es el mejor, pero nosotros nos centramos en nuestra actuación». Y dejó abierta la puerta a sorpresas con una advertencia que tiene más de cautela que de amenaza: «Queda muchísima Vuelta, veremos qué pasa, porque luego el que se lleva una decepción soy yo».. El trabajo previo del Decathlon-AG2R. Antes de que Pogacar impusiera su ley, fue el equipo Decathlon-AG2R el que se encargó de desgastar al pelotón con un ritmo muy alto en los puertos previos al ataque decisivo, contribuyendo a que la selección llegara ya hecha cuando el esloveno decidió irse. Romeo, que vivió ese tramo en primera persona, resumió los primeros compases de la etapa con naturalidad: «La verdad que ha sido dura, desde el principio no, teníamos un poco la idea de ir a la fuga, pero han dado el banderazo y se ha puesto a tope, así que ya hemos visto que iban a permitir poco».. El resultado es que la lucha real de esta Vuelta se dibuja por las plazas del podio, con Mas apuntándose a ese grupo como el español de mayor nivel, mientras Pogacar compite en un plano distinto al del resto.
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