Si algo ha unido a generaciones enteras desde finales de la década de los 90 ha sido el universo Pokémon. Una saga que reúne videojuegos, series de televisión, películas, merchandising y cartas que han sido coleccionadas por los niños de la época que tenían como objetivo hacerse con todos.
Lo que su creador Satoshi Tajiri no se esperaba, es que esta saga se volviera tan conocida entre los diferentes países del mundo, haciendo que el coleccionismo de sus productos se hiciera de oro. Uno de los casos más sorprendentes del fenómeno de las cartas es el de Jolina Gisèle, una joven suiza de tan solo 20 años que reúne la colección más grande del mundo.
De actividad familiar a la creación de un imperio
«Yo tenía unos siete u ocho años cuando empecé», explica en una entrevista para El País. «A esa edad solo tenía mi pequeño álbum, y mi padre empezó a comprarme cartas concretas en eBay por unos cien francos. Le pregunté si podíamos tener todas las cartas de Pokémon del mundo, lo que por supuesto fue una tontería…», recuerda. Lo que empezó como una actividad familiar que parecía imposible, termino cobrando sentido años más tarde.
Jolina nunca había sido reconocida por su colección hasta marzo de 2026, cuando junto con su padre, lanzaron un vídeo en el que presentaba su colección valorada en más de 100 millones de euros, para lanzarla a la venta.
Se trata de una colección que cuenta con más de 60 mil cartas, entre las cuales 12 mil han sido calificadas profesionalmente por la agencia de autentificación PSA, consiguiendo que la mayoría de estas consigan la mejor nota posible, es decir, un 10.
Controversias desde su lanzamiento
Desde el lanzamiento de su campaña publicitaria junto con el famoso modelo Kevin Lütolf, que ha participado en campañas como Bulgari, Nespresso y Zalando, se han generado polémicas en torno a Gisèle, que ha sido acusada de ser una Inteligencia Artificial.
«No voy siempre con ese peinado y ese maquillaje tan extravagantes. Tampoco voy con un vestido rojo y tacones altos todo el día», anuncia en contra de las especulaciones. De hecho, señala que es una persona muy familiar que se ha criado en el campo.
Frente a tanta controversia por su desconocimiento hasta la actualidad y su enorme colección, afirma que «Cuando publicamos la campaña nunca imaginé que la gente pensaría que no soy real, porque obviamente, para mí y para mi familia esto es muy real».
La ambición de Jolina que terminó desilusionándola
Esa colección que durante años la unió a su padre con miles de cartas que se expandían por la casa, ahora se encuentra en unas instalaciones de seguridad en las que ni la propia Jolina tiene acceso. «Creo que entonces perdimos un poco la ilusión por coleccionarlas», indica, «ya no podíamos tenerla en casa, no solo por el tamaño de la colección, sino también por su valor».
Actualmente Jolina ha decidido venderlas y tomarse un año sabático para ver mundo junto a su familia. «No quiero seguir estando en el punto de mira durante demasiado tiempo», finaliza. También aclara que siempre recordará la saga de Pokémon con mucho cariño y que su álbum de la infancia no será vendido.
Si algo ha unido a generaciones enteras desde finales de la década de los 90 ha sido el universo Pokémon. Una saga que reúne videojuegos, series de televisión, películas, merchandising y cartas que han sido coleccionadas por los niños de la época que tenían como objetivo hacerse con todos.. Lo que su creador Satoshi Tajiri no se esperaba, es que esta saga se volviera tan conocida entre los diferentes países del mundo, haciendo que el coleccionismo de sus productos se hiciera de oro. Uno de los casos más sorprendentes del fenómeno de las cartas es el de Jolina Gisèle, una joven suiza de tan solo 20 años que reúne la colección más grande del mundo.. De actividad familiar a la creación de un imperio. «Yo tenía unos siete u ocho años cuando empecé», explica en una entrevista para El País. «A esa edad solo tenía mi pequeño álbum, y mi padre empezó a comprarme cartas concretas en eBay por unos cien francos. Le pregunté si podíamos tener todas las cartas de Pokémon del mundo, lo que por supuesto fue una tontería…», recuerda. Lo que empezó como una actividad familiar que parecía imposible, termino cobrando sentido años más tarde.. Jolina nunca había sido reconocida por su colección hasta marzo de 2026, cuando junto con su padre, lanzaron un vídeo en el que presentaba su colección valorada en más de 100 millones de euros, para lanzarla a la venta.. Se trata de una colección que cuenta con más de 60 mil cartas, entre las cuales 12 mil han sido calificadas profesionalmente por la agencia de autentificación PSA, consiguiendo que la mayoría de estas consigan la mejor nota posible, es decir, un 10.. Controversias desde su lanzamiento. Desde el lanzamiento de su campaña publicitaria junto con el famoso modelo Kevin Lütolf, que ha participado en campañas como Bulgari, Nespresso y Zalando, se han generado polémicas en torno a Gisèle, que ha sido acusada de ser una Inteligencia Artificial.. «No voy siempre con ese peinado y ese maquillaje tan extravagantes. Tampoco voy con un vestido rojo y tacones altos todo el día», anuncia en contra de las especulaciones. De hecho, señala que es una persona muy familiar que se ha criado en el campo.. Frente a tanta controversia por su desconocimiento hasta la actualidad y su enorme colección, afirma que «Cuando publicamos la campaña nunca imaginé que la gente pensaría que no soy real, porque obviamente, para mí y para mi familia esto es muy real».. La ambición de Jolina que terminó desilusionándola. Esa colección que durante años la unió a su padre con miles de cartas que se expandían por la casa, ahora se encuentra en unas instalaciones de seguridad en las que ni la propia Jolina tiene acceso. «Creo que entonces perdimos un poco la ilusión por coleccionarlas», indica, «ya no podíamos tenerla en casa, no solo por el tamaño de la colección, sino también por su valor».. Actualmente Jolina ha decidido venderlas y tomarse un año sabático para ver mundo junto a su familia. «No quiero seguir estando en el punto de mira durante demasiado tiempo», finaliza. También aclara que siempre recordará la saga de Pokémon con mucho cariño y que su álbum de la infancia no será vendido.
Lo que comenzó como una afición de una niña de 8 años, terminó convirtiéndose en una colección valorada en más de 100 millones de euros
Si algo ha unido a generaciones enteras desde finales de la década de los 90 ha sido el universo Pokémon. Una saga que reúne videojuegos, series de televisión, películas, merchandising y cartas que han sido coleccionadas por los niños de la época que tenían como objetivo hacerse con todos.. Lo que su creador Satoshi Tajiri no se esperaba, es que esta saga se volviera tan conocida entre los diferentes países del mundo, haciendo que el coleccionismo de sus productos se hiciera de oro. Uno de los casos más sorprendentes del fenómeno de las cartas es el de Jolina Gisèle, una joven suiza de tan solo 20 años que reúne la colección más grande del mundo.. De actividad familiar a la creación de un imperio. «Yo tenía unos siete u ocho años cuando empecé», explica en una entrevista para El País. «A esa edad solo tenía mi pequeño álbum, y mi padre empezó a comprarme cartas concretas en eBay por unos cien francos. Le pregunté si podíamos tener todas las cartas de Pokémon del mundo, lo que por supuesto fue una tontería…», recuerda. Lo que empezó como una actividad familiar que parecía imposible, termino cobrando sentido años más tarde.. Jolina nunca había sido reconocida por su colección hasta marzo de 2026, cuando junto con su padre, lanzaron un vídeo en el que presentaba su colección valorada en más de 100 millones de euros, para lanzarla a la venta.. Se trata de una colección que cuenta con más de 60 mil cartas, entre las cuales 12 mil han sido calificadas profesionalmente por la agencia de autentificación PSA, consiguiendo que la mayoría de estas consigan la mejor nota posible, es decir, un 10.. Controversias desde su lanzamiento. Desde el lanzamiento de su campaña publicitaria junto con el famoso modelo Kevin Lütolf, que ha participado en campañas como Bulgari, Nespresso y Zalando, se han generado polémicas en torno a Gisèle, que ha sido acusada de ser una Inteligencia Artificial.. «No voy siempre con ese peinado y ese maquillaje tan extravagantes. Tampoco voy con un vestido rojo y tacones altos todo el día», anuncia en contra de las especulaciones. De hecho, señala que es una persona muy familiar que se ha criado en el campo.. Frente a tanta controversia por su desconocimiento hasta la actualidad y su enorme colección, afirma que «Cuando publicamos la campaña nunca imaginé que la gente pensaría que no soy real, porque obviamente, para mí y para mi familia esto es muy real».. La ambición de Jolina que terminó desilusionándola. Esa colección que durante años la unió a su padre con miles de cartas que se expandían por la casa, ahora se encuentra en unas instalaciones de seguridad en las que ni la propia Jolina tiene acceso. «Creo que entonces perdimos un poco la ilusión por coleccionarlas», indica, «ya no podíamos tenerla en casa, no solo por el tamaño de la colección, sino también por su valor».. Actualmente Jolina ha decidido venderlas y tomarse un año sabático para ver mundo junto a su familia. «No quiero seguir estando en el punto de mira durante demasiado tiempo», finaliza. También aclara que siempre recordará la saga de Pokémon con mucho cariño y que su álbum de la infancia no será vendido.
