No es ninguna casualidad que el zafio amigo de Ábalos haya reaparecido cuando más lo necesita el sanchismo. Koldo es lo que parece. No hay que darle más vueltas. Es un ser despreciable e inmoral que se ha comportado como un matón político al servicio de su señorito. Era el mayordomo que corría raudo a satisfacer los deseos del entonces ministro y secretario de organización del PSOE. No había más que verlo para entender que no era más que un mamporrero ahora condenado por la Justicia. No hay que utilizar el término presunto, sino el de delincuente con mayúsculas. Los ministros tienen asesores, pero nunca desde la UCD hasta ahora he conocido un personaje tan siniestro y poco recomendable. No me sorprende que haya salido al rescate de Sánchez con una historia tan absurda como pintoresca. Lo ha hecho desde la prisión, donde está condenado por graves delitos y asegura que el abogado del PP le ofreció un millón por mentir contra el Gobierno de Sánchez. Es algo tan fantasioso que solo se lo puede tomar en serio la izquierda mediática que está desesperada ante el desastre que se avecina. Se acabó el chollo y los millones que graciosamente repartía el inquilino de la Moncloa se acabarán. Es bueno tener en cuenta que son los mismos medios y periodistas, que sentían el más profundo de los desprecios por él. No hay que sorprenderse, ya que le traicionaron sus mejores amigos y algunos andaban buscando información sobre los negocios de prostitución de la familia de su mujer. Esos periodistas se burlaban del «doctor» Sánchez, pero ahora son sus más fieles defensores. Por supuesto, cuando caiga serán sus más feroces detractores. Nadie se puede tomar en serio, insisto, esa chorrada del millón. Es no conocer a Feijóo, pero también a todos aquellos que le acompañan en la dirección del partido. El presidente del Gobierno ha exigido explicaciones a Feijóo sobre el supuesto intento de sobornar al amigote de Ábalos. Es muy poco serio, pero qué podemos esperar de quien glosa las virtudes del exministro Puente. Por supuesto sabe que es una enorme mentira, al igual que sus palmeros mediáticos, pero no importa porque para él la mentira es un instrumento legítimo de acción política.. Francisco Marhuenda. Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).
«Para Sánchez la mentira es un instrumento legítimo de acción política»
No es ninguna casualidad que el zafio amigo de Ábalos haya reaparecido cuando más lo necesita el sanchismo. Koldo es lo que parece. No hay que darle más vueltas. Es un ser despreciable e inmoral que se ha comportado como un matón político al servicio de su señorito. Era el mayordomo que corría raudo a satisfacer los deseos del entonces ministro y secretario de organización del PSOE. No había más que verlo para entender que no era más que un mamporrero ahora condenado por la Justicia. No hay que utilizar el término presunto, sino el de delincuente con mayúsculas. Los ministros tienen asesores, pero nunca desde la UCD hasta ahora he conocido un personaje tan siniestro y poco recomendable. No me sorprende que haya salido al rescate de Sánchez con una historia tan absurda como pintoresca. Lo ha hecho desde la prisión, donde está condenado por graves delitos y asegura que el abogado del PP le ofreció un millón por mentir contra el Gobierno de Sánchez. Es algo tan fantasioso que solo se lo puede tomar en serio la izquierda mediática que está desesperada ante el desastre que se avecina. Se acabó el chollo y los millones que graciosamente repartía el inquilino de la Moncloa se acabarán. Es bueno tener en cuenta que son los mismos medios y periodistas, que sentían el más profundo de los desprecios por él. No hay que sorprenderse, ya que le traicionaron sus mejores amigos y algunos andaban buscando información sobre los negocios de prostitución de la familia de su mujer. Esos periodistas se burlaban del «doctor» Sánchez, pero ahora son sus más fieles defensores. Por supuesto, cuando caiga serán sus más feroces detractores. Nadie se puede tomar en serio, insisto, esa chorrada del millón. Es no conocer a Feijóo, pero también a todos aquellos que le acompañan en la dirección del partido. El presidente del Gobierno ha exigido explicaciones a Feijóo sobre el supuesto intento de sobornar al amigote de Ábalos. Es muy poco serio, pero qué podemos esperar de quien glosa las virtudes del exministro Puente. Por supuesto sabe que es una enorme mentira, al igual que sus palmeros mediáticos, pero no importa porque para él la mentira es un instrumento legítimo de acción política.. Francisco Marhuenda. Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).
