El Mundial de Francia se cerró con una derrota ante Inglaterra (4-6) en el partido por el tercer puesto del Mundial en Miami, y Kylian Mbappé no ocultó que era un partido que nadie quiso jugar.. El adiós de Didier Deschamps quedó marcado por una primera parte que Francia quiere olvidar, aunque el delantero del Real Madrid se encargó de encabezar la reacción en la segunda mitad con un doblete que tampoco bastó para cambiar el signo del marcador, aunque le deja con 10 goles, dos por encima de Messi, que disputa la final contra España. La despedida de Deschamps Mbappé dedicó buena parte de su reflexión posterior al hombre que cierra una era. «No ganamos, y es una lástima por el entrenador. Queríamos hacer algo por él, y la primera parte dio la impresión de que lo decepcionamos, aunque no era nuestra intención», afirmó el capitán francés. Sin embargo, el delantero se mostró firme en la defensa del legado de su técnico: «Este partido no empañará la leyenda de Didier Deschamps», aseguró. Catorce años de trabajo, títulos y construcción de una selección ganadora pesan más que noventa minutos en Miami. Cuatro goles en contra antes del descanso retratan una primera mitad que Mbappé explicó en clave emocional. «Personalmente, diría que fuimos humanos, completamente aturdidos, y eso nos hizo reaccionar», declaró el atacante. También reconoció que la imagen proyectada abría la puerta a una lectura dura: «En la primera, entiendo que algunos pensaran que no respetamos la camiseta», admitió. La parálisis colectiva tuvo un coste altísimo, y Francia llegó al vestuario con una herida que resultó demasiado profunda para cerrarla en cuarenta y cinco minutos. El récord, sin el brillo esperado «En el segundo periodo, volvimos a ser jugadores de primer nivel, máquinas mentales desprovistas de emociones», dijo Mbappé para describir la transformación del equipo tras el descanso. Esa reacción le permitió sumar sus dos tantos, elevar su cuenta a diez goles en el torneo y superar a Lionel Messi en el récord histórico de goles en Mundiales, 22 frente a los 21 del argentino, además de dejar atrás los ocho que el rosarino anotó en esta edición. Dos registros históricos que, sin embargo, el propio jugador sitúa en un segundo plano. «Es bueno para mi legado poder decir que fui uno de esos jugadores, pero hoy, eso no es lo que tengo en mente», explicó Mbappé. Y fue más lejos: «Hubiera preferido no ser el máximo goleador histórico y jugar la final», confesó. Messi, en la final Mbappé no esquivó la pregunta sobre su gran rival y fue directo al anticipar lo que espera del partido por el título. «Messi siempre marca. En la final contra España va a marcar, eso seguro. Yo intento ayudar a mi equipo a marcar», señaló el delantero. Las palabras llegaron con la autoridad de quien acaba de superar al argentino en la lista de goleadores de los Mundiales, aunque el tono fue el de alguien que preferiría estar jugando
El delantero francés acaba el Mundial con 10 tantos, dos más que el argentino, tras hacer dos goles en el 4-6 que ganó Inglaterra
El Mundial de Francia se cerró con una derrota ante Inglaterra (4-6) en el partido por el tercer puesto del Mundial en Miami, y Kylian Mbappé no ocultó que era un partido que nadie quiso jugar.. El adiós de Didier Deschamps quedó marcado por una primera parte que Francia quiere olvidar, aunque el delantero del Real Madrid se encargó de encabezar la reacción en la segunda mitad con un doblete que tampoco bastó para cambiar el signo del marcador, aunque le deja con 10 goles, dos por encima de Messi, que disputa la final contra España.La despedida de DeschampsMbappé dedicó buena parte de su reflexión posterior al hombre que cierra una era. «No ganamos, y es una lástima por el entrenador. Queríamos hacer algo por él, y la primera parte dio la impresión de que lo decepcionamos, aunque no era nuestra intención», afirmó el capitán francés. Sin embargo, el delantero se mostró firme en la defensa del legado de su técnico: «Este partido no empañará la leyenda de Didier Deschamps», aseguró. Catorce años de trabajo, títulos y construcción de una selección ganadora pesan más que noventa minutos en Miami.Cuatro goles en contra antes del descanso retratan una primera mitad que Mbappé explicó en clave emocional. «Personalmente, diría que fuimos humanos, completamente aturdidos, y eso nos hizo reaccionar», declaró el atacante. También reconoció que la imagen proyectada abría la puerta a una lectura dura: «En la primera, entiendo que algunos pensaran que no respetamos la camiseta», admitió. La parálisis colectiva tuvo un coste altísimo, y Francia llegó al vestuario con una herida que resultó demasiado profunda para cerrarla en cuarenta y cinco minutos.El récord, sin el brillo esperado»En el segundo periodo, volvimos a ser jugadores de primer nivel, máquinas mentales desprovistas de emociones», dijo Mbappé para describir la transformación del equipo tras el descanso. Esa reacción le permitió sumar sus dos tantos, elevar su cuenta a diez goles en el torneo y superar a Lionel Messi en el récord histórico de goles en Mundiales, 22 frente a los 21 del argentino, además de dejar atrás los ocho que el rosarino anotó en esta edición.Dos registros históricos que, sin embargo, el propio jugador sitúa en un segundo plano. «Es bueno para mi legado poder decir que fui uno de esos jugadores, pero hoy, eso no es lo que tengo en mente», explicó Mbappé. Y fue más lejos: «Hubiera preferido no ser el máximo goleador histórico y jugar la final», confesó.Messi, en la finalMbappé no esquivó la pregunta sobre su gran rival y fue directo al anticipar lo que espera del partido por el título. «Messi siempre marca. En la final contra España va a marcar, eso seguro. Yo intento ayudar a mi equipo a marcar», señaló el delantero. Las palabras llegaron con la autoridad de quien acaba de superar al argentino en la lista de goleadores de los Mundiales, aunque el tono fue el de alguien que preferiría estar jugando esa final antes
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