Un estudio internacional ha identificado un punto crítico en la propagación de la Salmonella resistente a los antibióticos: los mataderos y los puntos de venta de carne de cerdo. Según los investigadores, el riesgo no acaba en la granja, sino que puede aumentar durante el sacrificio, el procesamiento y la comercialización de la carne, especialmente en los países en desarrollo. La conclusión llega en un momento en el que las últimas alertas de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) se han centrado en productos como langostinos, bacalao o salmón ahumado. Sin embargo, la Salmonella no es exclusiva del pescado o los mariscos. También puede estar presente en la carne, sobre todo de aves, cerdo y vacuno, ya que la bacteria habita en el intestino de animales y personas. Una variante resistente a antibióticos La investigación, publicada en npj Science of Food, analizó más de 129.000 genomas de Salmonella enterica procedentes de personas y cerdos de 83 países. Además, los científicos recogieron 1.114 muestras en granjas, mataderos, mercados y distintos puntos de una cadena integrada de producción porcina en Guangdong (China) para seguir el recorrido de la bacteria desde el origen hasta el consumidor. El trabajo puso el foco en una variante especialmente preocupante para la salud pública: Salmonella enterica serovar 4,[5],12:i:- ST34. Aunque no es la más frecuente en el mundo, sí destaca como uno de los linajes más estrechamente asociados tanto a humanos como a cerdos. Además, se caracteriza por acumular un elevado número de genes de resistencia a los antibióticos, lo que la convierte en una de las variantes con mayor potencial para dificultar el tratamiento de las infecciones. Cuanto más cerca del mercado, mayor contaminación Los resultados muestran que la contaminación por Salmonella aumenta a medida que la carne avanza por la cadena de suministro. En las muestras analizadas en Guangdong, la bacteria se detectó en el 4,52% de las muestras procedentes de granjas, porcentaje que ascendió al 48,22% en los mataderos y alcanzó el 63,16% en los mercados minoristas. Además, las cepas con resistencia a múltiples antibióticos fueron más frecuentes en los aislamientos obtenidos en mataderos, mientras que las cepas con resistencia extensa alcanzaron su mayor proporción en los mercados de venta al público. El análisis genómico también permitió reconstruir la evolución del linaje ST34. Los autores estiman que su ancestro común más reciente surgió alrededor de 1990 y que, tras una expansión inicial vinculada a Europa, la cepa se dispersó posteriormente desde Asia oriental hacia el sudeste asiático y Oceanía. Recomendaciones para las granjas y distribuidores Al comparar datos de países desarrollados y en desarrollo, el estudio observó que estos últimos presentaban una carga significativamente mayor de genes de resistencia tanto en muestras humanas como porcinas. Según los autores, este pat
Un análisis de más de 129.000 genomas concluye que los mataderos y mercados podrían favorecer la propagación de variantes resistentes a los antibióticos, más allá de las granjas
Un estudio internacional ha identificado un punto crítico en la propagación de la Salmonella resistente a los antibióticos: los mataderos y los puntos de venta de carne de cerdo. Según los investigadores, el riesgo no acaba en la granja, sino que puede aumentar durante el sacrificio, el procesamiento y la comercialización de la carne, especialmente en los países en desarrollo.La conclusión llega en un momento en el que las últimas alertas de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) se han centrado en productos como langostinos, bacalao o salmón ahumado. Sin embargo, la Salmonella no es exclusiva del pescado o los mariscos. También puede estar presente en la carne, sobre todo de aves, cerdo y vacuno, ya que la bacteria habita en el intestino de animales y personas.Una variante resistente a antibióticosLa investigación, publicada en npj Science of Food, analizó más de 129.000 genomas de Salmonella enterica procedentes de personas y cerdos de 83 países. Además, los científicos recogieron 1.114 muestras en granjas, mataderos, mercados y distintos puntos de una cadena integrada de producción porcina en Guangdong (China) para seguir el recorrido de la bacteria desde el origen hasta el consumidor.El trabajo puso el foco en una variante especialmente preocupante para la salud pública: Salmonella enterica serovar 4,[5],12:i:- ST34. Aunque no es la más frecuente en el mundo, sí destaca como uno de los linajes más estrechamente asociados tanto a humanos como a cerdos. Además, se caracteriza por acumular un elevado número de genes de resistencia a los antibióticos, lo que la convierte en una de las variantes con mayor potencial para dificultar el tratamiento de las infecciones.Cuanto más cerca del mercado, mayor contaminaciónLos resultados muestran que la contaminación por Salmonella aumenta a medida que la carne avanza por la cadena de suministro. En las muestras analizadas en Guangdong, la bacteria se detectó en el 4,52% de las muestras procedentes de granjas, porcentaje que ascendió al 48,22% en los mataderos y alcanzó el 63,16% en los mercados minoristas.Además, las cepas con resistencia a múltiples antibióticos fueron más frecuentes en los aislamientos obtenidos en mataderos, mientras que las cepas con resistencia extensa alcanzaron su mayor proporción en los mercados de venta al público.El análisis genómico también permitió reconstruir la evolución del linaje ST34. Los autores estiman que su ancestro común más reciente surgió alrededor de 1990 y que, tras una expansión inicial vinculada a Europa, la cepa se dispersó posteriormente desde Asia oriental hacia el sudeste asiático y Oceanía.Recomendaciones para las granjas y distribuidoresAl comparar datos de países desarrollados y en desarrollo, el estudio observó que estos últimos presentaban una carga significativamente mayor de genes de resistencia tanto en muestras humanas como porcinas. Según los autores, este patrón podr?
