Pese a la desaceleración de dos décimas, España vuelve a ser líder entre las principales economías
La economía de la eurozona echó el freno en el primer trimestre del año y creció solo un 0,1% por el impacto del inicio de la guerra en Oriente Medio, según los datos difundidos este miércoles por Eurostat. La expansión del producto interior bruto (PIB) en el área del euro fue una décima inferior a la registrada en el último trimestre de 2025, mientras que en el conjunto de la Unión Europea el PIB creció un 0,2% entre enero y marzo, la misma cota que en los tres meses previos.. En comparación con el primer trimestre de 2025, el PIB creció un 0,8% en los países de la moneda única y un 1% en los Veintisiete, también por debajo del 1,3% y 1,4% interanual registrados, respectivamente, en el trimestre anterior, según Eurostat. Estos datos reflejan las primera repercusiones del conflicto en Oriente Medio, que se ha expandido hacia el Golfo Pérsico y el Líbano, se han traducido en un encarecimiento del petróleo y el gas, con el consiguiente aumento de los costes energéticos y de los precios en general.. De hecho, estas hostilidades han contribuido a elevar la inflación en la eurozona hasta el 2,6% en marzo y al 3% en abril, segundo mes de la guerra en Irán, así como a lastrar también la actividad y el crecimiento. En este contexto, la Comisión Europea -que actualizará sus previsiones macroeconómicas el próximo 21 de mayo- ya ha alertado del riesgo de un escenario de “estanflación”, caracterizado por una inflación elevada en paralelo a un crecimiento más débil. Según sus estimaciones, si el conflicto se prolonga, el impacto podría llegar a restar hasta seis décimas al crecimiento del PIB europeo tanto este año como el próximo.. Por países, entre las grandes economías del euro, España lideró el crecimiento con un aumento del 0,6% de su PIB, dos décimas inferior al registrado en el cuarto trimestre de 2025, seguida de Alemania, cuya economía creció una décima más, al 0,3%. En Italia el crecimiento se moderó en el primer trimestre hasta el 0,2% (una décima menos), mientras que la economía francesa se estancó y no logró crecer en el arranque de año, frente al alza del 0,2% registrada en el último trimestre de 2025.. Entre el resto de Estados miembros para los que Eurostat dispone de datos, Finlandia (0,9%), Hungría (0,8%), Bulgaria (0,7%) y Estonia (0,6%), registraron los mayores incrementos del PIB en ese periodo. Por el contrario, Portugal, al igual que Francia, vio estancarse su PIB, mientras que Irlanda registró la mayor caída del bloque (-2%), seguida de Lituania (-0,4%) y Rumanía y Suecia (-0,2%).. Asimismo, se ralentizó la creación de empleo en el primer trimestre, hasta el 0,1% tanto en la eurozona como en el conjunto de la UE, una décima por debajo del aumento del 0,2% observado en ambas zonas en el último trimestre de 2025. En comparación con los tres primeros meses del año pasado, el número de personas con trabajo aumentó en un 0,5% en el área del euro y en un 0,6% en el bloque.
La economía de la eurozona echó el freno en el primer trimestre del año y creció solo un 0,1% por el impacto del inicio de la guerra en Oriente Medio, según los datos difundidos este miércoles por Eurostat. La expansión del producto interior bruto (PIB) en el área del euro fue una décima inferior a la registrada en el último trimestre de 2025, mientras que en el conjunto de la Unión Europea el PIB creció un 0,2% entre enero y marzo, la misma cota que en los tres meses previos.. En comparación con el primer trimestre de 2025, el PIB creció un 0,8% en los países de la moneda única y un 1% en los Veintisiete, también por debajo del 1,3% y 1,4% interanual registrados, respectivamente, en el trimestre anterior, según Eurostat. Estos datos reflejan las primera repercusiones del conflicto en Oriente Medio, que se ha expandido hacia el Golfo Pérsico y el Líbano, se han traducido en un encarecimiento del petróleo y el gas, con el consiguiente aumento de los costes energéticos y de los precios en general.. De hecho, estas hostilidades han contribuido a elevar la inflación en la eurozona hasta el 2,6% en marzo y al 3% en abril, segundo mes de la guerra en Irán, así como a lastrar también la actividad y el crecimiento. En este contexto, la Comisión Europea -que actualizará sus previsiones macroeconómicas el próximo 21 de mayo- ya ha alertado del riesgo de un escenario de “estanflación”, caracterizado por una inflación elevada en paralelo a un crecimiento más débil. Según sus estimaciones, si el conflicto se prolonga, el impacto podría llegar a restar hasta seis décimas al crecimiento del PIB europeo tanto este año como el próximo.. Por países, entre las grandes economías del euro, España lideró el crecimiento con un aumento del 0,6% de su PIB, dos décimas inferior al registrado en el cuarto trimestre de 2025, seguida de Alemania, cuya economía creció una décima más, al 0,3%. En Italia el crecimiento se moderó en el primer trimestre hasta el 0,2% (una décima menos), mientras que la economía francesa se estancó y no logró crecer en el arranque de año, frente al alza del 0,2% registrada en el último trimestre de 2025.. Entre el resto de Estados miembros para los que Eurostat dispone de datos, Finlandia (0,9%), Hungría (0,8%), Bulgaria (0,7%) y Estonia (0,6%), registraron los mayores incrementos del PIB en ese periodo. Por el contrario, Portugal, al igual que Francia, vio estancarse su PIB, mientras que Irlanda registró la mayor caída del bloque (-2%), seguida de Lituania (-0,4%) y Rumanía y Suecia (-0,2%).. Asimismo, se ralentizó la creación de empleo en el primer trimestre, hasta el 0,1% tanto en la eurozona como en el conjunto de la UE, una décima por debajo del aumento del 0,2% observado en ambas zonas en el último trimestre de 2025. En comparación con los tres primeros meses del año pasado, el número de personas con trabajo aumentó en un 0,5% en el área del euro y en un 0,6% en el bloque.
