Una carrera tan agónica como el Mundial de ciclismo siempre deja estampas de todo tipo. Algunas anecdóticas, otras pintorescas y, cómo no, siempre hay espacio para el drama. Cansancio extremo, emociones a flor de piel y escenas que solo se ven en el deporte de gran fondo.. Por ejemplo, los calambres que sufrió Paul Seixas en la parte final de la carrera en línea masculina. El francés, que a sus 20 años aguantó prácticamente todo el tiempo con los mejores y atacó en numerosas ocasiones, fue una de las imágenes del día cuando terminó masajeándose la pierna izquierda, completamente hundida y con la masa muscular al límite por los calambres.. Terminó, pese a todo. Acabó decimoquinto en meta pese a hacer medio circuito ya con la reserva puesta, dejando ir a los que pelearon las medallas. Algo que terminó por disgustarlo sobremanera. Pese a su corta edad, Seixas no tuvo ningún reparo en hacer una profunda autocrítica, a ratos feroz, que incluso ha suscitado comentarios en redes sociales.. «No tengo muchas ganas de hablar de ello, sinceramente. Imagino que ha sido por la hidratación, pero ahora mismo siendo una profunda vergüenza. Más que decepción, es una vergüenza lo que he hecho hoy», explicó a las cámaras de Eurosport. Antes, en los últimos compases de la carrera, el joven talento fue animado y consolado por Thomas Voeckler, director deportivo francés.. Y es que, según Seixas, era la primera vez que le ocurre algo así. «Nunca había tenido estos calambres en mi vida. He cometido un error en algún sitio y estoy extremadamente decepcionado. Por mí y por Francia, que habían hecho un trabajo increíble. Francia no merece tener un líder como yo», reflexionaba. Y es que la selección gala asumió el mando del pelotón desde el principio, buscando endurecer la carrera para un ataque final suyo en busca de las medallas.. Seixas abandonaba la zona mixta diciendo que le iba a costar «bastante tiempo» asimilar lo que le había ocurrido. «Ahora mismo no tengo ganas de hablar más sobre ello», dijo antes de marcharse. Su durísima reflexión autocrítica ha suscitado comentarios de todo tipo respecto al modo en que el joven ciclista francés se ha tomado este fracaso en el Mundial.
Paul Seixas sufrió calambres en la parte final del Mundial y lanzó una reflexión durísima, cercana a la autodestrucción, que ha levantado muchos comentarios
Una carrera tan agónica como el Mundial de ciclismo siempre deja estampas de todo tipo. Algunas anecdóticas, otras pintorescas y, cómo no, siempre hay espacio para el drama. Cansancio extremo, emociones a flor de piel y escenas que solo se ven en el deporte de gran fondo.. Por ejemplo, los calambres que sufrió Paul Seixas en la parte final de la carrera en línea masculina. El francés, que a sus 20 años aguantó prácticamente todo el tiempo con los mejores y atacó en numerosas ocasiones, fue una de las imágenes del día cuando terminó masajeándose la pierna izquierda, completamente hundida y con la masa muscular al límite por los calambres.. Terminó, pese a todo. Acabó decimoquinto en meta pese a hacer medio circuito ya con la reserva puesta, dejando ir a los que pelearon las medallas. Algo que terminó por disgustarlo sobremanera. Pese a su corta edad, Seixas no tuvo ningún reparo en hacer una profunda autocrítica, a ratos feroz, que incluso ha suscitado comentarios en redes sociales.. «No tengo muchas ganas de hablar de ello, sinceramente. Imagino que ha sido por la hidratación, pero ahora mismo siendo una profunda vergüenza. Más que decepción, es una vergüenza lo que he hecho hoy», explicó a las cámaras de Eurosport. Antes, en los últimos compases de la carrera, el joven talento fue animado y consolado por Thomas Voeckler, director deportivo francés.. Y es que, según Seixas, era la primera vez que le ocurre algo así. «Nunca había tenido estos calambres en mi vida. He cometido un error en algún sitio y estoy extremadamente decepcionado. Por mí y por Francia, que habían hecho un trabajo increíble. Francia no merece tener un líder como yo», reflexionaba. Y es que la selección gala asumió el mando del pelotón desde el principio, buscando endurecer la carrera para un ataque final suyo en busca de las medallas.. Seixas abandonaba la zona mixta diciendo que le iba a costar «bastante tiempo» asimilar lo que le había ocurrido. «Ahora mismo no tengo ganas de hablar más sobre ello», dijo antes de marcharse. Su durísima reflexión autocrítica ha suscitado comentarios de todo tipo respecto al modo en que el joven ciclista francés se ha tomado este fracaso en el Mundial.
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