Dos mujeres de origen indio descubrieron décadas después que eran hermanas biológicas, pese a haber sido adoptadas por separado en los Países Bajos. Se conocieron siendo adolescentes y mantuvieron una amistad durante años sin saber que compartían al mismo padre y a la misma madre.
Una de las protagonistas es Minal Tijssen, de 44 años y residente en Pluguffan, en el departamento francés de Finisterre. El descubrimiento se produjo en abril de 2026 gracias a una prueba de ADN.
Minal conoció a Meena Geltink cuando tenía 15 años durante un encuentro de adolescentes adoptados organizado por una asociación que gestionaba adopciones internacionales. Meena era un año menor y ambas habían nacido en la India. Desde el primer momento, tanto ellas como quienes las rodeaban quedaron sorprendidos por el gran parecido físico entre ambas.
“No podía dejar de mirarla. Ella hacía lo mismo”, recuerda Minal. A pesar de aquella primera impresión, nunca imaginaron que existiera un vínculo familiar entre ellas. Con el paso de los años siguieron siendo amigas, aunque terminaron distanciándose cuando cada una tomó un camino distinto para continuar sus estudios.
Un viaje a la India reabrió la búsqueda de sus orígenes
Minal fue adoptada cuando tenía tres meses y medio por una familia neerlandesa que, según ella misma ha contado, fue “muy cariñosa”. Más adelante se trasladó a Francia, donde conoció al padre de sus hijos y formó su propia familia.
Todo cambió tras un viaje a la India en 2025. Aquella experiencia despertó en ella la necesidad de conocer mejor sus raíces y averiguar qué había sido de su familia biológica. Con ese objetivo decidió someterse a una prueba de ADN.
El resultado, conocido en abril de 2026, confirmó que Meena no era solo una amiga de la adolescencia, sino su hermana biológica. La prueba reveló que ambas compartían al mismo padre y a la misma madre.
Un reencuentro previsto para agosto
Tras conocer el resultado de la prueba genética, las dos hermanas retomaron el contacto y hablan con frecuencia a través de WhatsApp. Además, tienen previsto reencontrarse el próximo 11 de agosto, una cita muy esperada después de pasar décadas sin saber que, además de amigas, eran hermanas.
Aquel parecido físico que tanto llamó la atención cuando se conocieron siendo adolescentes acabó teniendo una explicación décadas después. Lo que durante años parecía una simple coincidencia terminó confirmándose gracias a una prueba de ADN: compartían al mismo padre y a la misma madre biológicos.
Dos mujeres de origen indio descubrieron décadas después que eran hermanas biológicas, pese a haber sido adoptadas por separado en los Países Bajos. Se conocieron siendo adolescentes y mantuvieron una amistad durante años sin saber que compartían al mismo padre y a la misma madre. Una de las protagonistas es Minal Tijssen, de 44 años y residente en Pluguffan, en el departamento francés de Finisterre. El descubrimiento se produjo en abril de 2026 gracias a una prueba de ADN. Minal conoció a Meena Geltink cuando tenía 15 años durante un encuentro de adolescentes adoptados organizado por una asociación que gestionaba adopciones internacionales. Meena era un año menor y ambas habían nacido en la India. Desde el primer momento, tanto ellas como quienes las rodeaban quedaron sorprendidos por el gran parecido físico entre ambas. “No podía dejar de mirarla. Ella hacía lo mismo”, recuerda Minal. A pesar de aquella primera impresión, nunca imaginaron que existiera un vínculo familiar entre ellas. Con el paso de los años siguieron siendo amigas, aunque terminaron distanciándose cuando cada una tomó un camino distinto para continuar sus estudios. Un viaje a la India reabrió la búsqueda de sus orígenes Minal fue adoptada cuando tenía tres meses y medio por una familia neerlandesa que, según ella misma ha contado, fue “muy cariñosa”. Más adelante se trasladó a Francia, donde conoció al padre de sus hijos y formó su propia familia. Todo cambió tras un viaje a la India en 2025. Aquella experiencia despertó en ella la necesidad de conocer mejor sus raíces y averiguar qué había sido de su familia biológica. Con ese objetivo decidió someterse a una prueba de ADN. El resultado, conocido en abril de 2026, confirmó que Meena no era solo una amiga de la adolescencia, sino su hermana biológica. La prueba reveló que ambas compartían al mismo padre y a la misma madre. Un reencuentro previsto para agosto Tras conocer el resultado de la prueba genética, las dos hermanas retomaron el contacto y hablan con frecuencia a través de WhatsApp. Además, tienen previsto reencontrarse el próximo 11 de agosto, una cita muy esperada después de pasar décadas sin saber que, además de amigas, eran hermanas. Aquel parecido físico que tanto llamó la atención cuando se conocieron siendo adolescentes acabó teniendo una explicación décadas después. Lo que durante años parecía una simple coincidencia terminó confirmándose gracias a una prueba de ADN: compartían al mismo padre y a la misma madre biológicos.
Ambas habían nacido en la India y fueron adoptadas por separado en los Países Bajos cuando apenas eran unos bebés. El inesperado hallazgo llegó en abril de 2026, cuando una prueba de ADN confirmó que compartían al mismo padre y a la misma madre
Dos mujeres de origen indio descubrieron décadas después que eran hermanas biológicas, pese a haber sido adoptadas por separado en los Países Bajos. Se conocieron siendo adolescentes y mantuvieron una amistad durante años sin saber que compartían al mismo padre y a la misma madre.Una de las protagonistas es Minal Tijssen, de 44 años y residente en Pluguffan, en el departamento francés de Finisterre. El descubrimiento se produjo en abril de 2026 gracias a una prueba de ADN.Minal conoció a Meena Geltink cuando tenía 15 años durante un encuentro de adolescentes adoptados organizado por una asociación que gestionaba adopciones internacionales. Meena era un año menor y ambas habían nacido en la India. Desde el primer momento, tanto ellas como quienes las rodeaban quedaron sorprendidos por el gran parecido físico entre ambas.“No podía dejar de mirarla. Ella hacía lo mismo”, recuerda Minal. A pesar de aquella primera impresión, nunca imaginaron que existiera un vínculo familiar entre ellas. Con el paso de los años siguieron siendo amigas, aunque terminaron distanciándose cuando cada una tomó un camino distinto para continuar sus estudios.Un viaje a la India reabrió la búsqueda de sus orígenesMinal fue adoptada cuando tenía tres meses y medio por una familia neerlandesa que, según ella misma ha contado, fue “muy cariñosa”. Más adelante se trasladó a Francia, donde conoció al padre de sus hijos y formó su propia familia.Todo cambió tras un viaje a la India en 2025. Aquella experiencia despertó en ella la necesidad de conocer mejor sus raíces y averiguar qué había sido de su familia biológica. Con ese objetivo decidió someterse a una prueba de ADN.El resultado, conocido en abril de 2026, confirmó que Meena no era solo una amiga de la adolescencia, sino su hermana biológica. La prueba reveló que ambas compartían al mismo padre y a la misma madre.Un reencuentro previsto para agostoTras conocer el resultado de la prueba genética, las dos hermanas retomaron el contacto y hablan con frecuencia a través de WhatsApp. Además, tienen previsto reencontrarse el próximo 11 de agosto, una cita muy esperada después de pasar décadas sin saber que, además de amigas, eran hermanas.Aquel parecido físico que tanto llamó la atención cuando se conocieron siendo adolescentes acabó teniendo una explicación décadas después. Lo que durante años parecía una simple coincidencia terminó confirmándose gracias a una prueba de ADN: compartían al mismo padre y a la misma madre biológicos.
