El organismo cree que el diseño puede tener un papel principal en la aparición de estas anomalías
Las investigaciones preliminares apuntan al diseño del propio tren de Talgo como el origen más probable de las fisuras aparecidas en los bogies de algunas ramas del S106 de ancho fijo, el conocido como Avril, de Renfe.. Según una carta remitida por la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) al sindicato de maquinistas Semaf, aunque no existe una conclusión definitiva sobre el origen de estas anomalías –que obligaron a Renfe a retirar del servicio dos unidades a finales de agosto–, «en opinión preliminar de la Agencia, los análisis realizados hasta la fecha apuntan a que las características del propio vehículo podrían desempeñar un papel principal en la aparición de estas anomalías, sin perjuicio de la influencia que también pueden ejercer otros factores operativos o de la infraestructura».. En la misiva, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, la agencia añade que aunque la degradación de los bogies de ancho fijo del S106, que es más acelerada que las de otras series de trenes, parece acelerarse en la línea Madrid-Barcelona, «la aparición de fisuras no puede asociarse exclusivamente a la circulación por dicha línea».. Tras el surgimiento de una primera fisura hace un año en un tren de este corredor, Talgo atribuyó al estado de la infraestructura la anomalía. Un argumento que, como defiende la AESF, ha perdido peso con el surgimiento de las últimas grietas en ramas de la línea de Levante. Así, prosigue la carta, «este problema puede darse también en trenes con un mayor número de kilómetros que no hayan circulado por esa línea», tal y como ha pasado con la rama 15, una de las ahora retiradas y que es la que acumulaba más kilómetros.. La AESF añade en su escrito que, como consecuencia de estos nuevos incidentes, va a endurecer el seguimiento especial que se está haciendo de los Avril de ancho fijo. Así, explica que el plan de vigilancia establece que cuando el bogie llega a una determinada degradación, se retira automáticamente aunque no haya indicios de problemas. Pero el modelo «está siendo objeto de recalibración en función de los datos de las dos últimas ramas afectadas».. En la carta, la AESF considera que la vigilancia intensificada de Renfe y Talgo de este material es adecuada mientras se cambian los bogies de ancho fijo por los de rodadura desplazable, que no han ofrecido problemas.. Renfe, atendiendo al diagnóstico de la AESF, ha descartado por el momento reducir la velocidad máxima de los S106 exigida por los maquinistas, un asunto en el que la agencia no entra en su carta.. Según explicó ayer la operadora en una nota, «no existe justificación técnica en estos momentos para establecer una reducción generalizada de su velocidad máxima» como reclama el Semaf. El sindicato, en línea con la AESF, ha concluido que las fisuras seguramente tengan que ver con el comportamiento anómalo del tren a alta velocidad.. «Tal y como comprobamos en los grupos de trabajo durante las parametrizaciones realizadas al retirar estos vehículos de la Línea 050 [la Madrid-Barcelona], esta grave degradación [de los bogies] está estrechamente ligada a los fuertes movimientos y al comportamiento anómalo que presenta el material cuando circula a altas velocidades. Este comportamiento es el que seguramente está llegando a provocar las fisuras en los bogies de las cabezas motrices», aseguran los maquinistas.. Renfe, sin embargo, asegura que con el conocimiento actual respaldado por los técnicos de Renfe y Talgo y por institutos independientes, «si bien la reducción de velocidad o la menor carga de los trenes contribuye a alargar la vida útil de estos elementos, con el actual sistema de detección y prevención esto no implica una mejora adicional en la seguridad». En todo caso, se ha comprometido en otra reunión mantenida ayer con los maquinistas a equipar un tren con sensores extensométricos para analizar el efecto de la velocidad y de otros parámetros sobre las tensiones de los bogies.. Asimismo, la compañía insistió en que su programa reforzado de vigilancia preventiva sobre esta flota se ha mostrado eficaz para prevenir problemas graves en la flota.
Las investigaciones preliminares apuntan al diseño del propio tren de Talgo como el origen más probable de las fisuras aparecidas en los bogies de algunas ramas del S106 de ancho fijo, el conocido como Avril, de Renfe.. Según una carta remitida por la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) al sindicato de maquinistas Semaf, aunque no existe una conclusión definitiva sobre el origen de estas anomalías –que obligaron a Renfe a retirar del servicio dos unidades a finales de agosto–, «en opinión preliminar de la Agencia, los análisis realizados hasta la fecha apuntan a que las características del propio vehículo podrían desempeñar un papel principal en la aparición de estas anomalías, sin perjuicio de la influencia que también pueden ejercer otros factores operativos o de la infraestructura».. En la misiva, a la que ha tenido acceso LA RAZÓN, la agencia añade que aunque la degradación de los bogies de ancho fijo del S106, que es más acelerada que las de otras series de trenes, parece acelerarse en la línea Madrid-Barcelona, «la aparición de fisuras no puede asociarse exclusivamente a la circulación por dicha línea».. Tras el surgimiento de una primera fisura hace un año en un tren de este corredor, Talgo atribuyó al estado de la infraestructura la anomalía. Un argumento que, como defiende la AESF, ha perdido peso con el surgimiento de las últimas grietas en ramas de la línea de Levante. Así, prosigue la carta, «este problema puede darse también en trenes con un mayor número de kilómetros que no hayan circulado por esa línea», tal y como ha pasado con la rama 15, una de las ahora retiradas y que es la que acumulaba más kilómetros.. La AESF añade en su escrito que, como consecuencia de estos nuevos incidentes, va a endurecer el seguimiento especial que se está haciendo de los Avril de ancho fijo. Así, explica que el plan de vigilancia establece que cuando el bogie llega a una determinada degradación, se retira automáticamente aunque no haya indicios de problemas. Pero el modelo «está siendo objeto de recalibración en función de los datos de las dos últimas ramas afectadas».. En la carta, la AESF considera que la vigilancia intensificada de Renfe y Talgo de este material es adecuada mientras se cambian los bogies de ancho fijo por los de rodadura desplazable, que no han ofrecido problemas.. Renfe, atendiendo al diagnóstico de la AESF, ha descartado por el momento reducir la velocidad máxima de los S106 exigida por los maquinistas, un asunto en el que la agencia no entra en su carta.. Según explicó ayer la operadora en una nota, «no existe justificación técnica en estos momentos para [[LINK:INTERNO|||Article|||6a9fd58cb7d2d00007080fb3|||establecer una reducción generalizada de su velocidad máxima» como reclama el Semaf]]. El sindicato, en línea con la AESF, ha concluido que las fisuras seguramente tengan que ver con el comportamiento anómalo del tren a alta velocidad.. Sin respaldo técnica. «Tal y como comprobamos en los grupos de trabajo durante las parametrizaciones realizadas al retirar estos vehículos de la Línea 050 [la Madrid-Barcelona], esta grave degradación [de los bogies] está estrechamente ligada a los fuertes movimientos y al comportamiento anómalo que presenta el material cuando circula a altas velocidades. Este comportamiento es el que seguramente está llegando a provocar las fisuras en los bogies de las cabezas motrices», aseguran los maquinistas.. Renfe, sin embargo, asegura que con el conocimiento actual respaldado por los técnicos de Renfe y Talgo y por institutos independientes, «si bien la reducción de velocidad o la menor carga de los trenes contribuye a alargar la vida útil de estos elementos, con el actual sistema de detección y prevención esto no implica una mejora adicional en la seguridad». En todo caso, se ha comprometido en otra reunión mantenida ayer con los maquinistas a equipar un tren con sensores extensométricos para analizar el efecto de la velocidad y de otros parámetros sobre las tensiones de los bogies.. Asimismo, la compañía insistió en que su programa reforzado de vigilancia preventiva sobre esta flota se ha mostrado eficaz para prevenir problemas graves en la flota.
