En el diario Marca, unos cuantos días después del incendio por las palabras de Mariano Rajoy sobre la selección francesa, Alberto Núñez Feijóo se refirió al fin a la polémica. “Lo enmarco dentro de unos artículos que se han entendido, desde hace años, como deportivos y humorísticos”, reflexionó este viernes sobre el comentario tachado de “racista” del expresidente del PP, pero admitió: “Como él mismo diría, hay bromas que hacen gracia y otras que no”. Ninguna gracia le había hecho al Gobierno francés ―que puso el grito en el cielo― que el expresidente afirmara que los jugadores de la selección gala de ascendencia africana, pese a que la gran mayoría han nacido en Francia, “no son franceses”. Tampoco dentro del PP, pese a que el partido buscó salir del entuerto rebajando sus palabras a un “sarcasmo”. “Esas cosas no se pueden dejar por escrito; Rajoy ha quedado muy mal”, opina un dirigente de peso del partido, que resume la sensación de puertas adentro. Seguir leyendo
En el diario Marca, unos cuantos días después del incendio por las palabras de Mariano Rajoy sobre la selección francesa, Alberto Núñez Feijóo se refirió al fin a la polémica. “Lo enmarco dentro de unos artículos que se han entendido, desde hace años, como deportivos y humorísticos”, reflexionó este viernes sobre el comentario tachado de “racista” del expresidente del PP, pero admitió: “Como él mismo diría, hay bromas que hacen gracia y otras que no”. Ninguna gracia le había hecho al Gobierno francés ―que puso el grito en el cielo― que el expresidente afirmara que los jugadores de la selección gala de ascendencia africana, pese a que la gran mayoría han nacido en Francia, “no son franceses”. Tampoco dentro del PP, pese a que el partido buscó salir del entuerto rebajando sus palabras a un “sarcasmo”. “Esas cosas no se pueden dejar por escrito; Rajoy ha quedado muy mal”, opina un dirigente de peso del partido, que resume la sensación de puertas adentro. El comentario de Rajoy, del que el expresidente no se ha retractado, es la guinda del inesperado frente que el PP se ha abierto con el país vecino por haber bloqueado el Tratado de Amistad entre España y Francia con un recurso al Tribunal Constitucional. Los populares se han permitido una política de tierra quemada con los franceses para aumentar la presión sobre Pedro Sánchez porque sus prioridades en política exterior están en otra parte: ahora, en crear lazos con las derechas latinoamericanas, donde Vox les lleva la delantera, para que, si Feijóo llega al Gobierno, pueda ejercer de puente entre la Unión Europea y el nuevo eje conservador de gobiernos de Latinoamérica tras el giro derechista en la región. El Partido Popular Europeo celebró esta semana en Madrid un foro con referentes europeos y latinoamericanos de los conservadores organizado con esa vocación por Dolors Montserrat, secretaria general del PP europeo. Al cónclave no acudió ningún representante francés que pudiera pedir cuentas a Feijóo. Las aguas bajan revueltas entre el PP español y el Gobierno francés, sobre todo por la decisión del PP de bloquear en el Senado el tratado con Francia, firmado en enero de 2023 en Barcelona por los presidentes Pedro Sánchez y Emmanuel Macron durante la última cumbre hispano-francesa, cuya entrada en vigor ha quedado, en consecuencia, en suspenso. El PP basa sus reparos en que el Tratado prevé que un ministro español y otro francés participen por turno rotativo en la reunión del Consejo de Ministros del otro país, una fórmula similar a la que Francia tiene con Alemania, Italia o Polonia, pero de fondo opera también el contexto de guerra sin cuartel contra el Gobierno de Pedro Sánchez. El PP prefirió propinar otro zarpazo al Ejecutivo español por la vía de torpedear sus relaciones con el Gobierno francés, aunque al hacerlo haya generado tensiones con el macronismo. En ese clima de asperezas es en el que varios ministros
El comentario de Rajoy sobre la selección francesa provoca malestar interno en el PP: “Esas cosas no se pueden dejar por escrito”
