La tensión en Oriente Medio y la menor liquidez del verano vuelven a situar la volatilidad en el centro de todas las miradas
Mientras todas las miradas estarán puestas esta noche en la final del Mundial, los mercados afrontan una semana decisiva. Las grandes compañías tecnológicas viven una fuerte corrección ante las crecientes dudas sobre las elevadas valoraciones del sector y la rentabilidad exigida de las enormes inversiones realizadas en inteligencia artificial. El lanzamiento de nuevos modelos chinos, cada vez más competitivos y económicos, ha reavivado el temor a que la carrera por la IA entre en una nueva fase en la que ya no baste con invertir más, sino hacerlo de forma más eficiente.A ello se suma la incertidumbre geopolítica. Cuando muchos inversores daban por cerrado el conflicto entre Estados Unidos e Irán tras la tregua alcanzada en junio, la reanudación de las hostilidades demuestra que aquella pausa pudo ser únicamente temporal. Además, el escenario actual debe analizarse como un nuevo conflicto, ya que han cambiado tanto los objetivos militares como el contexto energético. Con unas reservas estratégicas más limitadas y un mercado con menor capacidad para absorber interrupciones prolongadas del suministro, el petróleo registra su mayor subida semanal desde abril.En este contexto, los principales índices se alejan de sus máximos históricos y la menor liquidez del verano vuelve a situar la volatilidad en el centro de atención.El Ibex 35 vuelve a mostrar un mejor comportamiento relativo gracias a su reducida exposición al sector tecnológico. El avance del precio del petróleo impulsa a Repsol, mientras las compañías ligadas al turismo acusan el encarecimiento de la energía.Los mercados volverán a abrir el lunes pendientes de los resultados empresariales, y Oriente Medio. Antes, ojalá todos podamos disfrutar de una gran noche para el deporte español. ¡Vamos, España!
Mientras todas las miradas estarán puestas esta noche en la final del Mundial, los mercados afrontan una semana decisiva. Las grandes compañías tecnológicas viven una fuerte corrección ante las crecientes dudas sobre las elevadas valoraciones del sector y la rentabilidad exigida de las enormes inversiones realizadas en inteligencia artificial. El lanzamiento de nuevos modelos chinos, cada vez más competitivos y económicos, ha reavivado el temor a que la carrera por la IA entre en una nueva fase en la que ya no baste con invertir más, sino hacerlo de forma más eficiente. A ello se suma la incertidumbre geopolítica. Cuando muchos inversores daban por cerrado el conflicto entre Estados Unidos e Irán tras la tregua alcanzada en junio, la reanudación de las hostilidades demuestra que aquella pausa pudo ser únicamente temporal. Además, el escenario actual debe analizarse como un nuevo conflicto, ya que han cambiado tanto los objetivos militares como el contexto energético. Con unas reservas estratégicas más limitadas y un mercado con menor capacidad para absorber interrupciones prolongadas del suministro, el petróleo registra su mayor subida semanal desde abril. En este contexto, los principales índices se alejan de sus máximos históricos y la menor liquidez del verano vuelve a situar la volatilidad en el centro de atención. El Ibex 35 vuelve a mostrar un mejor comportamiento relativo gracias a su reducida exposición al sector tecnológico. El avance del precio del petróleo impulsa a Repsol, mientras las compañías ligadas al turismo acusan el encarecimiento de la energía. Los mercados volverán a abrir el lunes pendientes de los resultados empresariales, y Oriente Medio. Antes, ojalá todos podamos disfrutar de una gran noche para el deporte español. ¡Vamos, España!
