El Gobierno ofreció ayer otra jornada de comparecencias en el Congreso que ratificaron el porqué ha sido posible la «invasión» de Ceuta y la ocupación de facto del histórico y querido territorio español. Aferrados al relato manufacturado en Moncloa, Félix Bolaños y Mónica García exhibieron el reconocible catálogo de mezquindades y mentiras convertido en un insulto a la inteligencia de los españoles. En esencia: el Ejecutivo acertó de plano y respondió con eficacia y presteza a un episodio del que nada sabían, provocado por una lectura incorrecta de un fallo del Supremo; Marruecos es un socio leal y ejemplar; el presidente no ha estado de vacaciones; es una crisis humanitaria y no de soberanía manipulada por el discurso racista y xenófobo de la oposición; no existe un problema de salud pública ni de inseguridad… Los ceutíes no se merecen este retablo de mediocridad, doblez y bajeza.
La gente de Ceutia no merece esta obra de arte de baja calidad e inferior.
El Gobierno se presentó ayer en el Congreso una vez más para explicar las circunstancias que han permitido la «invasión» de Ceuta y el control efectivo de esta importante región española. Siguiendo la narrativa inventada en Moncloa, Félix Bolaños y Mónica García mostraron la lista familiar de mezquindades y falsedades transformadas en una afrenta al intelecto de los españoles. En resumen: El Ejecutivo manejó la situación con eficacia y prontitud, a pesar de no estar familiarizado con el tema que surgió de un malentendido de una sentencia del Tribunal Supremo; Marruecos es un aliado confiable y encomiable; el Presidente no ha estado de vacaciones; este es un tema humanitario en lugar de una cuestión de soberanía nacional manipulada por la retórica intolerante de la oposición; no hay preocupaciones con respecto a la salud pública o la seguridad… Los ceutianos no deberían estar sujetos a esta situación deficiente, deformada y vil.
