Con la llegada del verano, millones de trabajadores disfrutan ya de sus vacaciones mientras otros esperan con impaciencia el inicio de su descanso. Ya sea en la playa, la montaña, una piscina o cualquier otro destino, el objetivo es el mismo: desconectar de la rutina laboral y recuperar energías antes de regresar al trabajo.
Pero surge una pregunta habitual: ¿cuánto tiempo de vacaciones necesita realmente una persona para olvidarse por completo del trabajo? Un estudio elaborado por HR & Payroll Pulse de SD Worx, proveedor europeo especializado en soluciones de recursos humanos y nómina, ha analizado esta cuestión en varios países de la Unión Europea.
Los resultados sitúan a España como el país en el que los trabajadores necesitan más tiempo para conseguir una desconexión total. En concreto, los españoles requieren una media de 27,1 días de vacaciones para dejar atrás por completo las obligaciones laborales.
España lidera el tiempo necesario para desconectar
El informe pone de manifiesto una diferencia considerable entre España y otros países europeos incluidos en la investigación. Según los datos recogidos, los trabajadores alemanes necesitan 14,7 días para sentirse completamente desconectados del trabajo, mientras que en Francia la cifra se sitúa en casi 13 días.
En el otro extremo aparecen los trabajadores del Reino Unido, que son los que menos tiempo requieren para olvidarse de la actividad laboral. De acuerdo con el estudio, 8,5 días son suficientes para considerar que han logrado desconectar por completo de la oficina y de sus responsabilidades profesionales.
Ante estos resultados, uno de los expertos de SD Worx considera que estas cifras invitan a reflexionar sobre la forma en que las empresas gestionan el bienestar de sus empleados durante el resto del año. “Debería hacernos reflexionar sobre cómo se está gestionando el bienestar durante el resto del año”, señala.
El verano, la época clave para recuperar energías
La investigación también destaca que el verano sigue siendo el periodo más favorable para lograr una auténtica desconexión laboral. Las vacaciones estivales permiten reducir el estrés acumulado, descansar física y mentalmente y afrontar con mayor energía la vuelta al trabajo.
En este sentido, el estudio apunta que el descanso veraniego no solo responde a una tradición ampliamente extendida, sino que constituye una herramienta fundamental para recuperar el equilibrio entre la vida personal y profesional.
Así, dedicar tiempo suficiente a desconectar durante las vacaciones puede traducirse en una mejor capacidad de concentración, un mayor rendimiento y un mejor estado de ánimo cuando llega el momento de regresar a la rutina laboral.
Con la llegada del verano, millones de trabajadores disfrutan ya de sus vacaciones mientras otros esperan con impaciencia el inicio de su descanso. Ya sea en la playa, la montaña, una piscina o cualquier otro destino, el objetivo es el mismo: desconectar de la rutina laboral y recuperar energías antes de regresar al trabajo. Pero surge una pregunta habitual: ¿cuánto tiempo de vacaciones necesita realmente una persona para olvidarse por completo del trabajo? Un estudio elaborado por HR & Payroll Pulse de SD Worx, proveedor europeo especializado en soluciones de recursos humanos y nómina, ha analizado esta cuestión en varios países de la Unión Europea. Los resultados sitúan a España como el país en el que los trabajadores necesitan más tiempo para conseguir una desconexión total. En concreto, los españoles requieren una media de 27,1 días de vacaciones para dejar atrás por completo las obligaciones laborales. España lidera el tiempo necesario para desconectar El informe pone de manifiesto una diferencia considerable entre España y otros países europeos incluidos en la investigación. Según los datos recogidos, los trabajadores alemanes necesitan 14,7 días para sentirse completamente desconectados del trabajo, mientras que en Francia la cifra se sitúa en casi 13 días. En el otro extremo aparecen los trabajadores del Reino Unido, que son los que menos tiempo requieren para olvidarse de la actividad laboral. De acuerdo con el estudio, 8,5 días son suficientes para considerar que han logrado desconectar por completo de la oficina y de sus responsabilidades profesionales. Ante estos resultados, uno de los expertos de SD Worx considera que estas cifras invitan a reflexionar sobre la forma en que las empresas gestionan el bienestar de sus empleados durante el resto del año. “Debería hacernos reflexionar sobre cómo se está gestionando el bienestar durante el resto del año”, señala. El verano, la época clave para recuperar energías La investigación también destaca que el verano sigue siendo el periodo más favorable para lograr una auténtica desconexión laboral. Las vacaciones estivales permiten reducir el estrés acumulado, descansar física y mentalmente y afrontar con mayor energía la vuelta al trabajo. En este sentido, el estudio apunta que el descanso veraniego no solo responde a una tradición ampliamente extendida, sino que constituye una herramienta fundamental para recuperar el equilibrio entre la vida personal y profesional. Así, dedicar tiempo suficiente a desconectar durante las vacaciones puede traducirse en una mejor capacidad de concentración, un mayor rendimiento y un mejor estado de ánimo cuando llega el momento de regresar a la rutina laboral.
La investigación pone de relieve que tomar un descanso durante el verano no es sólo una costumbre común, sino también un medio esencial para restablecer el equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
Con la llegada del verano, millones de trabajadores disfrutan ya de sus vacaciones mientras otros esperan con impaciencia el inicio de su descanso. Ya sea en la playa, la montaña, una piscina o cualquier otro destino, el objetivo es el mismo: desconectar de la rutina laboral y recuperar energías antes de regresar al trabajo.Pero surge una pregunta habitual: ¿cuánto tiempo de vacaciones necesita realmente una persona para olvidarse por completo del trabajo? Un estudio elaborado por HR & Payroll Pulse de SD Worx, proveedor europeo especializado en soluciones de recursos humanos y nómina, ha analizado esta cuestión en varios países de la Unión Europea.Los resultados sitúan a España como el país en el que los trabajadores necesitan más tiempo para conseguir una desconexión total. En concreto, los españoles requieren una media de 27,1 días de vacaciones para dejar atrás por completo las obligaciones laborales.España lidera el tiempo necesario para desconectarEl informe pone de manifiesto una diferencia considerable entre España y otros países europeos incluidos en la investigación. Según los datos recogidos, los trabajadores alemanes necesitan 14,7 días para sentirse completamente desconectados del trabajo, mientras que en Francia la cifra se sitúa en casi 13 días.En el otro extremo aparecen los trabajadores del Reino Unido, que son los que menos tiempo requieren para olvidarse de la actividad laboral. De acuerdo con el estudio, 8,5 días son suficientes para considerar que han logrado desconectar por completo de la oficina y de sus responsabilidades profesionales.Ante estos resultados, uno de los expertos de SD Worx considera que estas cifras invitan a reflexionar sobre la forma en que las empresas gestionan el bienestar de sus empleados durante el resto del año. “Debería hacernos reflexionar sobre cómo se está gestionando el bienestar durante el resto del año”, señala.El verano, la época clave para recuperar energíasLa investigación también destaca que el verano sigue siendo el periodo más favorable para lograr una auténtica desconexión laboral. Las vacaciones estivales permiten reducir el estrés acumulado, descansar física y mentalmente y afrontar con mayor energía la vuelta al trabajo.En este sentido, el estudio apunta que el descanso veraniego no solo responde a una tradición ampliamente extendida, sino que constituye una herramienta fundamental para recuperar el equilibrio entre la vida personal y profesional.Así, dedicar tiempo suficiente a desconectar durante las vacaciones puede traducirse en una mejor capacidad de concentración, un mayor rendimiento y un mejor estado de ánimo cuando llega el momento de regresar a la rutina laboral.
