En la polémica sobre el [[LINK:TAG|||tag|||6772d832a97b4046271c304c|||absentismo laboral]] y las bajas por enfermedad, hay quienes consideran que los médicos son responsables de la laxitud con la que, en ocasiones, se otorgan partes por situaciones que igual, dicen, no estarían debidamente justificadas. Probablemente lo que quieren es responsabilizar a los profesionales de la salud por la situación clara de exceso de bajas temporales que vivimos en España, a la cabeza de Europa en este ámbito. El problema es que los médicos no dejan de ser una víctima más de esta situación que ellos no han creado, y que la sufren más de cerca que nadie. Reducir la polémica a un problema de la clase médica es enfocarlo mal. Centrar el debate en una presunta responsabilidad de los profesionales es desviar la cuestión. Siempre puede haber casos aislados de praxis irregular, en cualquier época y profesión. Pero el fondo de la polémica está en la manera en que el Gobierno central, de acuerdo con los sindicatos, ha legislado para sobreproteger incluso a quienes se han convertido en profesionales del absentismo, que por desgracia los hay. Además, si se aumentan los años de trabajo frente a la jubilación, es normal que una población laboral más envejecida pida más bajas, en este caso más que justificadas. Sin olvidar que se permite prolongar todas las bajas de manera sistemática durante seis meses, sin ningún control por parte del INSS. Son decisiones políticas o administrativas, no actos médicos. De manera que a quien hay que pedir responsabilidad es al Gobierno, no a los médicos. Los datos de las bajas laborales en España son escandalosos. Estamos a la cabeza en interrupciones del trabajo por situaciones de enfermedad, lo que no resulta explicable si nos comparamos con países donde la población activa es mucho mayor. Alguna razón ha de existir, pues de lo contrario no se explica.
Los médicos no dejan de ser una víctima más de esta situación que ellos no han creado, y que la sufren más de cerca que nadie
En la polémica sobre el absentismo laboral y las bajas por enfermedad, hay quienes consideran que los médicos son responsables de la laxitud con la que, en ocasiones, se otorgan partes por situaciones que igual, dicen, no estarían debidamente justificadas. Probablemente lo que quieren es responsabilizar a los profesionales de la salud por la situación clara de exceso de bajas temporales que vivimos en España, a la cabeza de Europa en este ámbito. El problema es que los médicos no dejan de ser una víctima más de esta situación que ellos no han creado, y que la sufren más de cerca que nadie.Reducir la polémica a un problema de la clase médica es enfocarlo mal. Centrar el debate en una presunta responsabilidad de los profesionales es desviar la cuestión. Siempre puede haber casos aislados de praxis irregular, en cualquier época y profesión. Pero el fondo de la polémica está en la manera en que el Gobierno central, de acuerdo con los sindicatos, ha legislado para sobreproteger incluso a quienes se han convertido en profesionales del absentismo, que por desgracia los hay. Además, si se aumentan los años de trabajo frente a la jubilación, es normal que una población laboral más envejecida pida más bajas, en este caso más que justificadas.Sin olvidar que se permite prolongar todas las bajas de manera sistemática durante seis meses, sin ningún control por parte del INSS. Son decisiones políticas o administrativas, no actos médicos. De manera que a quien hay que pedir responsabilidad es al Gobierno, no a los médicos.Los datos de las bajas laborales en España son escandalosos. Estamos a la cabeza en interrupciones del trabajo por situaciones de enfermedad, lo que no resulta explicable si nos comparamos con países donde la población activa es mucho mayor. Alguna razón ha de existir, pues de lo contrario no se explica.
