Los profesores catalanes han vuelto a la calle este viernes para medir su fuerza tras el contundente rechazo al preacuerdo firmado el pasado viernes entre Govern y sindicatos mayoritarios. Y han dejado claro que las fuerzas, de momento, no flaquean: unas 15.200 personas se han manifestado, según la Guardia Urbana, este viernes en Barcelona, una cifra que dobla las 7.000 registradas en la capital en la última huelga general educativa del 27 de mayo (aunque se alcanzó las 10.000 sumando las marchas de las seis ciudades), pero inferior a las 26.000 del 12 de mayo. El seguimiento de la huelga ha sido del 30%, igual que hace una semana, pero cinco puntos menos que el día 12) Y además, han anunciado que las protestan continuarán la semana que viene, coincidiendo con la visita del Papa a Barcelona. Los tres sindicatos convocantes -Ustec, CGT e Intersindical- han confirmado este viernes que el próximo martes 9 de junio se llevará una nueva huelga general educativa, con protestas todavía por determinar. Mientras, el conflicto educativo en Cataluña se vuelve a enquistar tras el portazo del Govern a rehacer el pacto. “El momento de la negociación ha acabado”, ha asegurado la consejera de Educación, Esther Niubó.. Seguir leyendo. Compatibilizar huelgas con la visita del Papa. El comisario de los Mossos d’Esquadra y jefe del dispositivo de seguridad de la visita del Papa León XIV a Barcelona, David Boneta, ha asegurado que el cuerpo policial velará por la compatibilidad entre la presencia del pontífice y las movilizaciones educativas convocadas esos días. «Hemos diseñado un dispositivo para garantizar la seguridad tanto de los visitantes como del Santo Padre. Esto debe ser compatible con los derechos fundamentales y con cualquier otro acontecimiento que pueda sobrevenir», ha dicho este viernes en una entrevista en SER Catalunya.. Boneta ha hecho un llamamiento a la responsabilidad pues «tan legítimo es querer ver el Santo Padre como movilizarse por una causa determinada», y ha recordado el amplio dispositivo previsto, que incluye a 5.600 agentes de los Mossos y 500 guardias urbanos, a los que hay que sumar el personal de Seguridad del Papa, la Guardia Vaticana, la Policía Nacional, la Guardia Civil, el equipo de la Casa Real y el de la Presidencia del Gobierno.. «A nadie se les escapa la trascendencia que tiene y la alta relevancia a nivel institucional internacional que tiene esta visita, la gran afluencia de público y la proyección mediática que tiene alrededor del mundo y por tanto se debe hacer un dispositivo donde se deben prever todos estos escenarios posibles», ha explicado el mando de Mossos, quien ha destacado la transversalidad del dispositivo que se desplegará del 8 al 11 de junio.
Los profesores catalanes han vuelto a la calle este viernes para medir su fuerza tras el contundente rechazo al preacuerdo firmado el pasado viernes entre Govern y sindicatos mayoritarios. Y han dejado claro que las fuerzas, de momento, no flaquean: unas 15.200 personas se han manifestado, según la Guardia Urbana, este viernes en Barcelona, una cifra que dobla las 7.000 registradas en la capital en la última huelga general educativa del 27 de mayo (aunque se alcanzó las 10.000 sumando las marchas de las seis ciudades), pero inferior a las 26.000 del 12 de mayo. El seguimiento de la huelga ha sido del 30%, igual que hace una semana, pero cinco puntos menos que el día 12) Y además, han anunciado que las protestan continuarán la semana que viene, coincidiendo con la visita del Papa a Barcelona. Los tres sindicatos convocantes -Ustec, CGT e Intersindical- han confirmado este viernes que el próximo martes 9 de junio se llevará una nueva huelga general educativa, con protestas todavía por determinar. Mientras, el conflicto educativo en Cataluña se vuelve a enquistar tras el portazo del Govern a rehacer el pacto. “El momento de la negociación ha acabado”, ha asegurado la consejera de Educación, Esther Niubó.. Las protestas de este viernes se han concentrado en Barcelona, donde a partir de las 10 han partido tres marchas (Sant Adrià del Besòs, plaza de Espanya y Zona Franca) para confluir a las 12 horas en Arc de Triomf, donde ha partido la manifestación principal. En el mismo punto, pero una hora y media antes, la concertada se ha manifestado por su cuenta (sin datos de participación de la Guardia Urbana). Previamente, pasadas las 8 horas, un grupo de docentes ha entrado durante unos minutos en el edificio de los Servicios Territoriales de Educació del Barcelonès situado en el paseo de la Zona Franca de Barcelona. También han cortado la ronda Litoral de Barcelona, a la altura del cementerio de Montjuïc.. La huelga general educativa de este viernes -que afecta a pública, concertada, profesores, laborales, apoyo educativo y ocio educativo- pone el broche a las cuatro semanas de paros que se han llevado a cabo durante mayo y junio. Con todo, los sindicatos ya han anunciado que las protestas seguirán las dos semanas que quedan de curso, con acciones durante la visita del Papa, entre otras. El paro de este viernes está convocado por la CGT y la Intersindical, contrarias al preacuerdo, pero la Ustec -sindicato mayoritario- se sumó ayer tras el no de la consulta a los profesores. Por su parte, la Usoc convoca al sector concertado. Pero a diferencia de otras protestas, en la de este viernes se han visto pocas banderas sindicales y sí más carteles de fabricación doméstica, reflejando que los sindicatos mayoritarios ya no son los que controlan la movilización.. Los resultados de la consulta conocidos este jueves revelaron que el 65% de los docentes participantes votaron negativamente al preacuerdo. De los 99.000 profesores del censo, votaron 60.686 (61%), de los cuales 39.502 optaron por el no (65% de los votantes), y 21.184 por el sí. La encuesta fue impulsada por Ustec, CGT e Intersindical -el primero pedía el apoyo, mientras los otros dos sindicatos hicieron campaña en contra-, mientras que Profesores de Secundaria realizó una encuesta entre sus afiliados, donde ganó el sí con un 63% de apoyos. Este sindicato, el segundo con mayor representación, aseguró que firmaría el pacto, y el Govern aseguró ayer que lo tiraría adelante sin la Ustec.. El preacuerdo implica una subida salarial de 400 euros en cuatro años, incorporar 6400 profesionales en este mismo periodo, convocar 5.000 plazas de catedráticos los dos próximos años o recuperar la deuda de los sexenios en cinco años. Pero los docentes lo consideran insuficiente, especialmente en cuanto a las dotaciones de inclusiva, que reclaman que sean superiores y, especialmente, que lleguen antes.. Negociaciones cerradas. Este viernes, la consejera Niubó se reúne con los sindicatos firmantes del preacuerdo de hace una semana: CC OO, UGT y Profesores de Secundaria. Con Ustec lo hará previsiblemente el lunes, ya que el sindicato pidió un cambio de día por coincidir con la jornada de huelga. Niubó también ha apostado por ampliar los contactos. “Tenemos que escuchar a familias, partidos y colegios profesionales para analizar la situación y ver cómo podemos reconducirla”, ha asegurado en una entrevista en Rac1.. En cuanto a los profesores, Niubó ha asegurado que también los ha “escuchado”, pero les pide “reflexión, responsabilidad y realismo”, en cuanto a sus reivindicaciones. En este sentido, la consejera ha descartado retomar las negociaciones. “El momento de la negociación ha acabado, hemos ampliado la base del anterior pacto, sumando a Aspepc, y hemos pasado de una inversión de 2.000 millones a 2.700. Es un marco suficiente y realista para poder avanzar”, ha zanjado.. Compatibilizar huelgas con la visita del Papa. EP. El comisario de los Mossos d’Esquadra y jefe del dispositivo de seguridad de la visita del Papa León XIV a Barcelona, David Boneta, ha asegurado que el cuerpo policial velará por la compatibilidad entre la presencia del pontífice y las movilizaciones educativas convocadas esos días. «Hemos diseñado un dispositivo para garantizar la seguridad tanto de los visitantes como del Santo Padre. Esto debe ser compatible con los derechos fundamentales y con cualquier otro acontecimiento que pueda sobrevenir», ha dicho este viernes en una entrevista en SER Catalunya.. Boneta ha hecho un llamamiento a la responsabilidad pues «tan legítimo es querer ver el Santo Padre como movilizarse por una causa determinada», y ha recordado el amplio dispositivo previsto, que incluye a 5.600 agentes de los Mossos y 500 guardias urbanos, a los que hay que sumar el personal de Seguridad del Papa, la Guardia Vaticana, la Policía Nacional, la Guardia Civil, el equipo de la Casa Real y el de la Presidencia del Gobierno.. «A nadie se les escapa la trascendencia que tiene y la alta relevancia a nivel institucional internacional que tiene esta visita, la gran afluencia de público y la proyección mediática que tiene alrededor del mundo y por tanto se debe hacer un dispositivo donde se deben prever todos estos escenarios posibles», ha explicado el mando de Mossos, quien ha destacado la transversalidad del dispositivo que se desplegará del 8 al 11 de junio.
Los docentes protagonizan este viernes un nuevo paro, mientras el Govern cierra la puerta a nuevas conversaciones: “El momento de la negociación ha acabado”
