Sólo veinte días después de operarse el hombro y el pie derechos, Marc Márquez completó su regreso en Italia con un quinto puesto en la Sprint y un séptimo este domingo. La idea era recuperar sensaciones y no entrar en demasiadas peleas, pero sí que se animó en la carrera larga a luchar con Pedro Acosta por el cuarto lugar durante un rato. «La piel la vendo cara siempre», bromeaba el de Cervera, que reconocía que no se había divertido ni había arriesgado una caída que «en Mugello siempre se pagan caras».. «La decisión de volver aquí en Mugello fue valiente, porque es un circuito que, si estás medio tocado, no apetece mucho venir y menos saliendo de una operación. Pero bueno, decidí venir y creo que hemos cumplido con nota, hemos pasado con nota el fin de semana. He mostrado destellos de velocidad a ratitos pequeños, pero bueno, en carrera he decidido salir, dar todo y ya empezaré a morir, como un puerto de montaña en bicicleta. Digo, ya poco a poco empezaré a ir para atrás y así ha sido», explicaba en Danz el número «93».. «Si algo tengo es que lucho hasta el final, aunque tenga las de perder, y lo sabía. Es verdad, y siempre soy honesto, en la batalla con Acosta yo iba con una moto superior a la suya. He tirado un poco de experiencia, sabía que si me pasaba al final del circuito, en la recta lo volvería a pasar y hemos jugado las cartas allí, hasta que han llegado dos pilotos como Ogura y Di Giannantonio, que iban mucho más rápido, y ahí he visto que las posibilidades de caerme eran altas, porque ya iba mal posicionado encima de la moto», contaba sobre el duelo con Pedro Acosta.. «No he disfrutado». Sobre si se había divertido estos días, reconoció que no, que iba demasiado concentrado. «Es trabajo puro y duro ahora mismo. Pero sé que toca pasar por este proceso para intentar disfrutar en un futuro. Ya dudaba de si venir o no a Mugello, porque es un circuito que si no estás fino y bien cuesta mucho. Pero ha sido un fin de semana donde he ido súper concentrado, porque una caída aquí se paga cara, y es lo último que quería hacer. Las dos arrabiatas no son mi punto fuerte, pero digo, voy a perder más de lo normal, porque una caída aquí se paga cara. Y creo que de punto de partida para mi rehabilitación encima de la moto no ha estado del todo mal. Y ahora vamos a un circuito (Hungría) que a priori físicamente es menos estresante».. Cansancio muscular. Marc reconocía que estaba satisfecho, aunque sabe que todavía le queda trabajo por delante. «Hay que seguir empujando y seguir trabajando muscularmente, porque ya en carrera sí que he sentido que los músculos han dicho basta, ya no tenían más, y entonces es cuando entra el riesgo de irritación. Cuando los músculos dicen basta, pues tiras más de la cápsula, tiras más de tendones, pero sobre todo la cápsula. Y es ahí donde ahora pues hielo, hielo y hielo estos dos próximos días, recuperar lo mejor posible, y en Hungría otra vez pedirle un sobreesfuerzo a este brazo para seguir mejorando».
Sólo veinte días después de operarse el hombro y el pie derechos, Marc Márquez completó su regreso en Italia con un quinto puesto en la Sprint y un séptimo este domingo. La idea era recuperar sensaciones y no entrar en demasiadas peleas, pero sí que se animó en la carrera larga a luchar con Pedro Acosta por el cuarto lugar durante un rato. «La piel la vendo cara siempre», bromeaba el de Cervera, que reconocía que no se había divertido ni había arriesgado una caída que «en Mugello siempre se pagan caras».. «La decisión de volver aquí en Mugello fue valiente, porque es un circuito que, si estás medio tocado, no apetece mucho venir y menos saliendo de una operación. Pero bueno, decidí venir y creo que hemos cumplido con nota, hemos pasado con nota el fin de semana. He mostrado destellos de velocidad a ratitos pequeños, pero bueno, en carrera he decidido salir, dar todo y ya empezaré a morir, como un puerto de montaña en bicicleta. Digo, ya poco a poco empezaré a ir para atrás y así ha sido», explicaba en Danz el número «93».. «Si algo tengo es que lucho hasta el final, aunque tenga las de perder, y lo sabía. Es verdad, y siempre soy honesto, en la batalla con Acosta yo iba con una moto superior a la suya. He tirado un poco de experiencia, sabía que si me pasaba al final del circuito, en la recta lo volvería a pasar y hemos jugado las cartas allí, hasta que han llegado dos pilotos como Ogura y Di Giannantonio, que iban mucho más rápido, y ahí he visto que las posibilidades de caerme eran altas, porque ya iba mal posicionado encima de la moto», contaba sobre el duelo con Pedro Acosta.. «No he disfrutado». Sobre si se había divertido estos días, reconoció que no, que iba demasiado concentrado. «Es trabajo puro y duro ahora mismo. Pero sé que toca pasar por este proceso para intentar disfrutar en un futuro. Ya dudaba de si venir o no a Mugello, porque es un circuito que si no estás fino y bien cuesta mucho. Pero ha sido un fin de semana donde he ido súper concentrado, porque una caída aquí se paga cara, y es lo último que quería hacer. Las dos arrabiatas no son mi punto fuerte, pero digo, voy a perder más de lo normal, porque una caída aquí se paga cara. Y creo que de punto de partida para mi rehabilitación encima de la moto no ha estado del todo mal. Y ahora vamos a un circuito (Hungría) que a priori físicamente es menos estresante».. Cansancio muscular. Marc reconocía que estaba satisfecho, aunque sabe que todavía le queda trabajo por delante. «Hay que seguir empujando y seguir trabajando muscularmente, porque ya en carrera sí que he sentido que los músculos han dicho basta, ya no tenían más, y entonces es cuando entra el riesgo de irritación. Cuando los músculos dicen basta, pues tiras más de la cápsula, tiras más de tendones, pero sobre todo la cápsula. Y es ahí donde ahora pues hielo, hielo y hielo estos dos próximos días, recuperar lo mejor posible, y en Hungría otra vez pedirle un sobreesfuerzo a este brazo para seguir mejorando».
Noticias de Deportes en La Razón
