Rabat ha mandado parar este viernes el éxodo de más de 50.000 migrantes irregulares, en su mayoría hombres jóvenes marroquíes, desencadenado la víspera en la ciudad autónoma española de Ceuta, en un reflujo de retorno casi completo al término de la jornada en el paso de Fnideq (la antigua Castillejos), la parte de la frontera terrestre correspondiente al país magrebí. La creciente llegada de centenares de indocumentados a nado hasta la costa ceutí acumulada hasta el pasado lunes se multiplicó exponencialmente el jueves, en la mayor crisis diplomática con Marruecos y cinco veces más amplia que la registrada también en Ceuta en mayo de 2021 por la hospitalización en secreto en España del líder del Frente Polisario, Brahim Gali. Esta Marcha Verde de baja intensidad se ha producido sin una orden de mando conocida ni una causa explícita, al menos por ahora. Pero resulta claro que la patente inhibición inicial de las fuerzas de seguridad marroquíes ha amplificado hasta cotas inquietantes, cuyos embates se han sentido en toda Europa, la magnitud de una crisis aparentemente organizada desde el eco de las redes sociales. Este viernes habían regresado 48.500 de las 50.000 que habían llegado a entrar. Seguir leyendo
Rabat ha mandado parar este viernes el éxodo de más de 50.000 migrantes irregulares, en su mayoría hombres jóvenes marroquíes, desencadenado la víspera en la ciudad autónoma española de Ceuta, en un reflujo de retorno casi completo al término de la jornada en el paso de Fnideq (la antigua Castillejos), la parte de la frontera terrestre correspondiente al país magrebí. La creciente llegada de centenares de indocumentados a nado hasta la costa ceutí acumulada hasta el pasado lunes se multiplicó exponencialmente el jueves, en la mayor crisis diplomática con Marruecos y cinco veces más amplia que la registrada también en Ceuta en mayo de 2021 por la hospitalización en secreto en España del líder del Frente Polisario, Brahim Gali. Esta Marcha Verde de baja intensidad se ha producido sin una orden de mando conocida ni una causa explícita, al menos por ahora. Pero resulta claro que la patente inhibición inicial de las fuerzas de seguridad marroquíes ha amplificado hasta cotas inquietantes, cuyos embates se han sentido en toda Europa, la magnitud de una crisis aparentemente organizada desde el eco de las redes sociales. Este viernes habían regresado 48.500 de las 50.000 que habían llegado a entrar. Las fuerzas de seguridad marroquíes sellaron con eficiencia desde la tarde del jueves los accesos principales a la frontera ceutí del Tarajal para evitar un aluvión humano sobre las instalaciones fronterizas. Sin embargo, toleraron el paso de decenas de miles de personas por el espigón que separa Ceuta de Castillejos, primero a nado y luego mayoritariamente por la playa y las rocas costeras.Las fuerzas auxiliares marroquíes, un cuerpo parapolicial de apoyo, se dedicaron en la frontera y en los accesos a Castillejos a dirigir los pasos de la multitud de migrantes irregulares, como en cualquier otra aglomeración que se produce en el país magrebí. Policías y gendarmes montaban guardia mientras tanto.La inhibición de las fuerzas de seguridad en la crisis migratoria ha sido patente, en particular desde el mediodía del jueves y hasta bien entrada la mañana del viernes, cuando comenzaron a despejar con gases lacrimógenos y cañones de agua a presión la aglomeración de jóvenes en la frontera hacia el centro urbano de Castillejos.El Gobierno de Rabat ha guardado silencio. La embajadora de Marruecos en España, Karima Benyaich, ha sido la única fuente oficial en pronunciarse, al desvincular a su país de la irrupción masiva de migrantes en Ceuta y achacar a las “mafias criminales” que tratan con seres humanos la responsabilidad exclusiva del nuevo desbordamiento de la frontera de Ceuta. Benyaich, una diplomática próxima al rey Mohamed VI, ya ocupaba en la crisis migratoria de 2021 el mismo cargo en la legación de su país en Madrid, de la que se ausentó durante cerca de un año tras ser llamada a consultas a Rabat poco después de que se hiciera público el ingreso del líder del Polisario en un hospital de Logroño. Aho
La inhibición inicial de las fuerzas de seguridad de Rabat amplifica la mayor crisis migratoria con España
