Marruecos ha reforzado su sistema nacional de prevención de incendios forestales mediante el despliegue de una flota aérea especializada equipada con tecnología moderna para mejorar la eficacia de las intervenciones rápidas y proteger la cubierta forestal y los bienes durante los meses de verano, caracterizados por altas temperaturas. Esta flota aérea consta de ocho aviones Canadair CL-415, quince aviones Turbo Thrush y dos helicópteros Super Puma pertenecientes a la Gendarmería Real. Este despliegue forma parte de un plan conjunto en el que participan las Fuerzas Armadas Reales, la Agencia Nacional de Aguas y Bosques, la Protección Civil, la Gendarmería Real, las Fuerzas Auxiliares, las autoridades locales y los centros de monitoreo y análisis meteorológico.
Estas capacidades aéreas se complementan con esfuerzos terrestres liderados por más de 2.800 guardabosques y observadores en todo el país, encargados de misiones de monitoreo y alerta temprana. Cuentan con el apoyo de camiones de protección civil y equipos especializados para ayudar a contener los brotes iniciales de incendios antes de que se propaguen.
Los aviones Canadair, responsables del transporte y la realización de misiones aéreas de extinción de incendios, se encargan de la mayoría de las operaciones para incendios de nivel dos y superiores. Los helicópteros de la Real Gendarmería y los aviones Turbo Thrush se despliegan para acceder a terrenos montañosos y accidentados, con la opción de solicitar apoyo internacional en situaciones de nivel cuatro cuando sea necesario.
Para fortalecer la soberanía nacional en materia de mantenimiento, la flota aérea está sujeta a un programa integral de mantenimiento preventivo llevado a cabo por personal marroquí y expertos en las bases de la Real Fuerza Aérea. Esto garantiza la disponibilidad operativa continua de las aeronaves y minimiza el tiempo de inactividad durante la temporada alta
Marruecos ha reforzado su sistema nacional de prevención de incendios forestales mediante el despliegue de una flota aérea especializada equipada con tecnología moderna para mejorar la eficacia de las intervenciones rápidas y proteger la cubierta forestal y los bienes durante los meses de verano, caracterizados por altas temperaturas. Esta flota aérea consta de ocho aviones Canadair CL-415, quince aviones Turbo Thrush y dos helicópteros Super Puma pertenecientes a la Gendarmería Real. Este despliegue forma parte de un plan conjunto en el que participan las Fuerzas Armadas Reales, la Agencia Nacional de Aguas y Bosques, la Protección Civil, la Gendarmería Real, las Fuerzas Auxiliares, las autoridades locales y los centros de monitoreo y análisis meteorológico. Estas capacidades aéreas se complementan con esfuerzos terrestres liderados por más de 2.800 guardabosques y observadores en todo el país, encargados de misiones de monitoreo y alerta temprana. Cuentan con el apoyo de camiones de protección civil y equipos especializados para ayudar a contener los brotes iniciales de incendios antes de que se propaguen. Los aviones Canadair, responsables del transporte y la realización de misiones aéreas de extinción de incendios, se encargan de la mayoría de las operaciones para incendios de nivel dos y superiores. Los helicópteros de la Real Gendarmería y los aviones Turbo Thrush se despliegan para acceder a terrenos montañosos y accidentados, con la opción de solicitar apoyo internacional en situaciones de nivel cuatro cuando sea necesario. Para fortalecer la soberanía nacional en materia de mantenimiento, la flota aérea está sujeta a un programa integral de mantenimiento preventivo llevado a cabo por personal marroquí y expertos en las bases de la Real Fuerza Aérea. Esto garantiza la disponibilidad operativa continua de las aeronaves y minimiza el tiempo de inactividad durante la temporada alta
Consta de ocho aviones Canadair CL-415, quince aviones Turbo Thrush y dos helicópteros Super Puma pertenecientes a la Gendarmería Real.
Marruecos ha reforzado su sistema nacional de prevención de incendios forestales mediante el despliegue de una flota aérea especializada equipada con tecnología moderna para mejorar la eficacia de las intervenciones rápidas y proteger la cubierta forestal y los bienes durante los meses de verano, caracterizados por altas temperaturas. Esta flota aérea consta de ocho aviones Canadair CL-415, quince aviones Turbo Thrush y dos helicópteros Super Puma pertenecientes a la Gendarmería Real. Este despliegue forma parte de un plan conjunto en el que participan las Fuerzas Armadas Reales, la Agencia Nacional de Aguas y Bosques, la Protección Civil, la Gendarmería Real, las Fuerzas Auxiliares, las autoridades locales y los centros de monitoreo y análisis meteorológico.Estas capacidades aéreas se complementan con esfuerzos terrestres liderados por más de 2.800 guardabosques y observadores en todo el país, encargados de misiones de monitoreo y alerta temprana. Cuentan con el apoyo de camiones de protección civil y equipos especializados para ayudar a contener los brotes iniciales de incendios antes de que se propaguen.Los aviones Canadair, responsables del transporte y la realización de misiones aéreas de extinción de incendios, se encargan de la mayoría de las operaciones para incendios de nivel dos y superiores. Los helicópteros de la Real Gendarmería y los aviones Turbo Thrush se despliegan para acceder a terrenos montañosos y accidentados, con la opción de solicitar apoyo internacional en situaciones de nivel cuatro cuando sea necesario.Para fortalecer la soberanía nacional en materia de mantenimiento, la flota aérea está sujeta a un programa integral de mantenimiento preventivo llevado a cabo por personal marroquí y expertos en las bases de la Real Fuerza Aérea. Esto garantiza la disponibilidad operativa continua de las aeronaves y minimiza el tiempo de inactividad durante la temporada alta
