Hay una frase que dice que las bicicletas son para el verano. Lo cierto es que en estas fechas, la confluencia de las vacaciones y buen tiempo hacen de este deporte una actividad ideal y una de las favoritas de pequeños y mayores. Practicar ciclismo, de forma moderada, es recomendable para casi todas las personas, con la excepción de quienes sufran ciertas patologías del suelo pélvico, neurológicas o que provoquen falta de equilibrio. Montar en bicicleta ofrece numerosos beneficios: mejora el tono muscular, retrasa la aparición de la artrosis, disminuye la presión arterial, aumenta la capacidad pulmonar, el tamaño del corazón y su potencia, destacan desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (Cpfcm). Además, ayuda a equilibrar el peso, por lo que las probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares y metabólicas, como la diabetes tipo 2 o el síndrome metabólico, son mucho menores. La práctica del ciclismo también disminuye la posibilidad de sufrir dolores en la columna o ayuda a mejorarlos, al igual que en las articulaciones, ya que no hay impacto, siendo esto muy importante en el manejo de las lesiones y dolores de los miembros inferiores. Sin embargo, ahora que los arcenes de muchas carreteras se llenan de ciclistas que emulan a sus héroes del Tour de Francia o de la Vuelta Ciclista, y también los carriles bici y caminos de tierra en el campo, desde el Cpfcm advierten sobre algunas falsas creencias en este deporte, como que sean normales adormecimientos en la zona del periné por culpa del sillín, que se duerman las manos por una postura agresiva, que duela un poco la espalda porque se va muy agachado o sufrir sobrecarga en las piernas. Por el contrario, la evidencia científica ha dejado obsoletos esos conceptos. Con la biomecánica se está demostrando que la colocación adecuada y un entrenamiento correcto minimizan cualquier factor de riesgo, problema o lesión. [[H3:Lesiones más frecuentes] Las lesiones y problemas más frecuentes que pueden aparecer al practicar ciclismo están ocasionadas por sobreuso o una mala técnica. Cuanto más tiempo se pasa encima de la bicicleta, más posibilidades de dolores y lesiones pueden aparecer. De ahí que no haya una prevalencia alta de lesiones al practicar en el gimnasio spinning o ciclo indoor. Para evitarlo y disfrutar al máximo de este deporte, los fisioterapeutas madrileños recomiendan: Estudio biomecánico. La mejor medida preventiva es realizar un estudio biomecánico antes de empezar, valorando las necesidades físicas y anatómicas de cada persona y su historial de lesiones previas, ya que cada aspecto necesita una posición especial en la bicicleta. El fisioterapeuta interviene ayudando al deportista a identificar esos parámetros, para evitar lesiones, ya que una postura forzada y mantenida durante mucho tiempo puede generar problemas. El estudio, además, ayuda a optimizar el rendimiento del ciclista: mejora la función muscula
Los expertos plantean una serie de recomendaciones para evitar lesiones y falsas creencias en el ciclismo como que es normal tener adormecimientos en la zona del periné por culpa del sillín o que duela un poco la espalda porque se va muy agachado
Hay una frase que dice que las bicicletas son para el verano. Lo cierto es que en estas fechas, la confluencia de las vacaciones y buen tiempo hacen de este deporte una actividad ideal y una de las favoritas de pequeños y mayores.Practicar ciclismo, de forma moderada, es recomendable para casi todas las personas, con la excepción de quienes sufran ciertas patologías del suelo pélvico, neurológicas o que provoquen falta de equilibrio.Montar en bicicleta ofrece numerosos beneficios: mejora el tono muscular, retrasa la aparición de la artrosis, disminuye la presión arterial, aumenta la capacidad pulmonar, el tamaño del corazón y su potencia, destacan desde el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (Cpfcm).Además, ayuda a equilibrar el peso, por lo que las probabilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares y metabólicas, como la diabetes tipo 2 o el síndrome metabólico, son mucho menores. La práctica del ciclismo también disminuye la posibilidad de sufrir dolores en la columna o ayuda a mejorarlos, al igual que en las articulaciones, ya que no hay impacto, siendo esto muy importante en el manejo de las lesiones y dolores de los miembros inferiores.Sin embargo, ahora que los arcenes de muchas carreteras se llenan de ciclistas que emulan a sus héroes del Tour de Francia o de la Vuelta Ciclista, y también los carriles bici y caminos de tierra en el campo, desde el Cpfcm advierten sobre algunas falsas creencias en este deporte, como que sean normales adormecimientos en la zona del periné por culpa del sillín, que se duerman las manos por una postura agresiva, que duela un poco la espalda porque se va muy agachado o sufrir sobrecarga en las piernas.Por el contrario, la evidencia científica ha dejado obsoletos esos conceptos. Con la biomecánica se está demostrando que la colocación adecuada y un entrenamiento correcto minimizan cualquier factor de riesgo, problema o lesión.[[H3:Lesiones más frecuentes]Las lesiones y problemas más frecuentes que pueden aparecer al practicar ciclismo están ocasionadas por sobreuso o una mala técnica. Cuanto más tiempo se pasa encima de la bicicleta, más posibilidades de dolores y lesiones pueden aparecer. De ahí que no haya una prevalencia alta de lesiones al practicar en el gimnasio spinning o ciclo indoor. Para evitarlo y disfrutar al máximo de este deporte, los fisioterapeutas madrileños recomiendan:Estudio biomecánico. La mejor medida preventiva es realizar un estudio biomecánico antes de empezar, valorando las necesidades físicas y anatómicas de cada persona y su historial de lesiones previas, ya que cada aspecto necesita una posición especial en la bicicleta. El fisioterapeuta interviene ayudando al deportista a identificar esos parámetros, para evitar lesiones, ya que una postura forzada y mantenida durante mucho tiempo puede generar problemas. El estudio, además, ayuda a optimizar el rendimiento del ciclista: mejora la función muscular, con e
